Señor Fraga Iribarne. 
 La libertad política se basa en evitar concentraciones excesivas de poder en unos grupos, excluyento otros     
 
   10/04/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

SEÑOR FRAGA IRIBARNE:

«La libertad política se basa en evitar concentraciones excesivas de poder en unos grupos, excluyendo

otros»

ELCHE, 10. (Resumen de LOGOS.) — «Las libertades públicas son el resultado de una concepción

equilibrada de la sociedad política, en la cual cada momento histórico alcanza unos niveles óptimos y

deseables e impone también unos mínimos más allá de les cuales las limitaciones son consideradas

anormales, ilegítimas o inmorales». Esto dijo ayer don Manuel Fraga Iribarne en el curso de una

conferencia, con la que se inauguraba el ciclo conmemorativo del 25 aniversario de la Declaración

Universal de los Derechos Humanos, ciclo organizado por el Colegio de Abogados de Elche.

A su juicio hay que distinguir tres problemas en el planteamiento: primero, los derechos de la persona y el

Estado de derecho; los derechos sociales y el estado de justicia, y tercero, los derechos políticos y el

estado constitucional.

En cnanto al primer punto, afirmó que el Estado de derecho supone tres cosas: reconocimiento de un

orden jurídico obligatorio para todos, incluso para el Gobierno; un procedimiento judicial para la

resolución de los conflictos y una garantía especial de los derechos y deberes básicos. Respecto al

segundo punto señaló que los fines del Estado moderno van más allá del establecimiento de una igualdad

formal y teórica y no pueden dejar de tender al establecimiento de una verdadera igualdad de

oportunidades.

Refiriéndose al tercer punto dijo el señor Fraga Iribarne que es indudable la relación entre los derechos

personales y sociales y la libertad política. El hombre y los grupos sociales son libres en un Estado libre.

El derecho a disponer de uno mismo supone el derecho a participar en el establecimiento de las reglas del

juego. Por otra parte, es inútil establecer unas reglas perfectas, si luego todos, gobernantes y gobernados,

no están dispuestos a cumplirlas. La libertad política se basa en evitar concentraciones excesivas de poder

en unos grupos que contrasten con la exclusión mayor o menor de otros grupos. La moderación del poder

y de sus objetivos es esencial, dividiéndose de algún modo entre el pasado, el presente y el futuro, entre

múltiples intereses y asociaciones, entre Gobierno y oposición, ambos legítimos y reales. En esta

moderación, en esta línea de centro, hay que construir la teoría de las libertades.

Terminó el señor Fraga Iribarne haciendo votos por un nuevo humanismo, única base sobre la que podrá

edificarse una sociedad nueva, revestida de un derecho renovado.

 

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