Autor: Udina, Ernest. 
 Autonomías. 
 Ya hay llamamiento para la Diada     
 
 Diario 16.    27/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Ya hay llamamiento para la «Diada»

Ernest Udina

Los partidos políticos catalanes y otras delegaciones locales o de asociaciones de diverso tipo llegaron por

primera vez desde que a mediados de los años 60 se inició la política unitaria en Catalunya, a una ruptura

de hecho al no llegar a un acuerdo, en sendas reuniones que duraron en total nueve horas el miércoles y

jueves por la noche, sobre el texto del llamamiento al pueblo catalán para celebrar, la jornada naciona del

11 de septiembre y sobre el carácter anunciador de la "Diada" (jornada).

La ruptura se produce; en líneas globales, entre partidos representados en el Parlamento, a los que se

añadieron PT, MC y la Assemblea de Catalunya, y partidos extraparlamentarios, ya sean de extrema

izquierda o independentistas" en el dominio nacional catalán. "No hay consenso, pero lo importante es

que incluso con llamamientos diferentes y carteles diferentes, todos estamos de acuerdo en manifestarnos

conjuntamente el 11 de septiembre", dijo el único parlamentario presente, senador Pere Portavella.

Llamamiento

La "marcha pacífica del 11 de septiembre" se realizará en pleno centro de Barcelona, en el paseo de

Gracia, y se espera la asistencia de un millón de personas. Por quince votos a favor, los nueve partidos

que obtuvieron el 80 por 100 de votos el 15-j más PT-MC-PSP y otras tres delegaciones, la comision del

11 de septiembre, aprobó el viernes de madrugada el siguiente llamamiento: "11 de septiembre, Diada

naciónal de Catalunya. "El 11 de septiembre de 1714 el pueblo de Catalunya perdió sus libertades, pero

inició inmediatamente la lucha para reconquistarlas, Este año, las organizaciones firmantes integradas en

la comisión 11 de septiembre convocan al pueblo de Catalunya, siguiendo su tradición histórica de lucha,

a expresar de nuevo inequívocamente su firme y decidida voluntad de recuperar las instituciones

autonómicas reivindicando el Estatut de Autonomía y dando pleno apoyo al proceso político que llevan a

cabo el presidente de la Generalitat, honorable Josep Tarradellas, junto con la Assemblea de Parlamentar

los." Termina el llamamiento: "por la amnistía política y la legalización de todos los presos políticos; por

las libertades sin exclusiones y la legalización de todos los partidos; por el Estatut d´Autonomía y el

restablecimiento de nuestras instituciones: todos a la marcha qué se celebrará en el paseo de Gracia el 11

de septiembre", cuya hora aún está por determinar.

Querían "día de lucha"

Seis partidos se negaron a suscribir tal documento: LCR, PSAN provisional. Esquerra Nacional, Gent

Nacionalista Catalana, BR y OIC, ausente el PORE en el momento de la votación.

Se oponen a este comunicado porque querían convertir el 11 de septiembre en un "día de lucha" y no tan

sólo de marcha pacifica. Algunos de estos grupos proponían además que al final de la gran manifestación

ésta se dividiera en tres dirigiéndose a la cárcel Modelo para pedir la amnistía total, al Gobierno Civil.

para exigir la legalización de todos los partidos, y a la Diputación, Palau de la Generalitat, reclamando la

autonomía. Los seis y los pocos que les seguirán rechazan también el actual proceso de negociación por

creer que dará a Catalunya una "Generalitat descafeïnada".

Duros incidentes verbales, en los que los votantes que rechazaron el llamamiento, acusaron a los

partidos parlamentarios de manipulación, de decir "bestialidades delirantes" sobre lo positivo de la

negociación, e incluso acusándoles de no representativos del pueblo catalán, dieron al traste al término de

la reunión con un consenso que en algún momento parecía poderse obtener.

Dos consecuencias han sacado los parlamentarios de las polémicas cuatro reuniones de la Comisión 11 de

Septiembre que han terminado con la división entre dos grupos enfrentados. La primera, que debe desde

ahora renunciarse a reuniones asamblearias en las que partidos que obtenido más del 10 ó 20 por 100 de

votos tengan un voto de igual valor al de los partidos extra parlamentarios e incluso al de las delegaciones

locales de pueblos catalanes. Esta consecuencia dejará sentir su peso en la Assemblea de Catalunya, a la

que ya puede darse por plenamente agonizante. La segunda consecuencia es que a pesar del brutal

enfrentamiento de estrategias políticas, los partidos parlamentarios no tienen nada que temer en

Catalunya, cuya situación es altamente diferente de la del País Vasco, de partidos de extrema izquierda o

independendistas, de muy escasa incidencia aquí.

 

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