Socialistas, comunistas y pujolistas, contra Tarradellas  :   
 UCD apoya al presidente en la destitución del senador Benet. Se acentúa la crisis en los negociadores catalanes. 
 Ya.    03/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

SOCIALISTAS, COMUNISTAS y pujolistas, contra Tarradellas

UCD apoya al presidente en la destitución del senador Benet

Se acentúa la crisis en los negociadores catalanes

BABCELONA (De nuestro coresponsal Interino.)

Hasta las últimas horas de la noche no terminó ayer la importante reunión de la comisión permanente de

la Assemblea de Parlamentarios de Catalunya, que fue informada por el diputado Joan Raventós de su

entrevista con el presidente Taradellas el jueves en Saint Martin-le-Beau. Raventós acudió solo a la

residencia del presidente, todavía en exilio, porque la comisión negociadora de seis parlamentarios se

negó a acudir al no revocar el presidente la destitución de Josep Benet de la comisión negociadora.

En una conferencia de prensa, al mediodía, Raventós explicó claramente, en contra de lo afirmado por

Tarradellas a la misma hora en Radio Nacional, que no hubo acuerdo con el presidente. La divergencia es

doble: por una parte, los parlamentarios defienden que Tarradellas no tiene poder para destituir a un

miembro de la comisión negociadora, elegida por la Assemblea de Parlamentaris; por otra parte,

Tarradellas defiende que las negociaciones sólo las lleva él, dando a conocer sus resultados a los

parlamentarios de la comisión llamada negociadora, mientras los parlamentarios creen que el presidente

debe llevar las negociaciones conjuntamente con ellos.

DIVERGENCIAS GRAVES

La doble divergencia fue reafirmada ayer por la Comisión Permanente de la Assemblea de Parlamentaria.

Más allá de esta divergencia se inicia en la política catalana—si no hay una rápida solución del conflicto

entre Tarradellaa y Benet—la primera gravísima división, tras más de doce años de política unitaria. "El

auténtico peligro es que se produzca ahora una división en dos bloques, de lo que en todo caso nadie

podrá culpar a la izquierda", dijo ayer a este diario un diputado comunista. En efecto, socialistas y

comunistas, a los que se añaden también los pu-jolistas, no están dispuestos a ceder ni un sólo ápice en su

postura de considerar que, como en la Generalitat histórica, los parlamentarlos son "la fuente de poder",

que es delegado en el presidente y en el Consell o autogobierno. En el semanario del PSUC (comunistas)

"Treball", que hoy sale a la calle, el secretario general de este partido. Gregorio López Raimundo, afirma

que "el señor Tarradellas entiende, por lo visto, que él es el único representante de Catalunya y que puede

prescindir de consultar a los parlamentarios, incluso en cuestiones de exclusiva competencia de éstos,

como el nombramiento de Josep Benet para representarlos " en la comisión conjunta en las negociaciones

con el Gobierno. Se trata, por tanto, de un acto que desconoce el voto del 15 de junio y la

representatividad de. los parlamentarios, que, de no rectificarse, impide la negociación conjunta que

consideramos indispensable para recuperar la Generalitat y la autonomía qua el pueblo de Catalunya

reivindica". Aunque tanto comunistas como socialistas y pujolisías critican en privado al senador Benet

por "excederse en sus declaraciones", las tres formaciones quieren dejar bien claro la supremacía de los

parlamentarios, que en principio no debe estar en conflicto con el presidente representante de la

legitimidad histórica en la vida política catalana.

A esta postura se oponen no explícitamente, pero sí en pleno apoyo a la orden de Tarradellas que destituía

a Benet, los parlamentarios del Centro Democrático, Esquerra Republicana de Catalunya, Partit Socialista

de Catalunya (socialdemócratas, q u e fueron a elecciones con Pujol) y. Democracia Cristiana, de

Canyenas. Su número total es d-a unos quince o veinte parlamentarios, incluyendo senadores

independientes, de los 63 de Catalunya. Apoyan sin reservas a Tarradellas en. la línea de la operación del

Gobierno de preparar su retorno para prestigiar a las formaciones centristas en Catalunya ante su mal

resultado en las elecciones del 15 de junio.

SE NECESITAN RESULTADOS

Es difícil prever hoy cómo puede terminar la grave crisis de la política catalana. Un salto adelante en las

negociaciones del Gobierno con Tarradellas para instaurar la Generalitat provisional podría dejar al actual

conflicto en un segundo término, pero Tarradellas podría entonces verse envuelto en una campaña de

desprestigio si acepta lo qua en Catalunya se llama una Generalitat descafeinada´´, es decir, con poderes

simplemente administrativos y no políticos.

Con esta crisis va adquiriendo mayor dimensión la jornada del 11 de septiembre. El Ayuntamiento de

Barcelona ha decidido contribuir a la magna concentración y marcha pacífica en el centro de la ciudad

para celebrar la fiesta nacional de Catalunya. Ha puesto a disposición da los ciudadanos 545 autocares y

ha emitido un mapa para señalar los lugares de aparcamiento y zonas vedadas al tráfico el 11 por la tarde.

Incluso Alianza Popular, en un comunicado emitido ayer¿ se suma, "de acuerdo con nuestro programa de

defensa de la autonomía, a la fecha simbólica del 11 de septiembre, a favor de las instituciones

tradicionales, recomendando a los afiliados la asistencia a dichos actos". Mientras, diez organizaciones

catalanistas independientes organizan para la. mañana del 11 de septiembre una manifestación propia,

pero llaman también a sus simpatizantes a la gran concentración de las cinco de la tarde en él paseo de

Gracia. "Ante la pasividad del Gobierno, que quiere rebajar sensiblemente la autonomía para Catalunya

este 11 de septiembre va a ser la mayor concentración reivindicativa por la autonomía de Catalunya en

este siglo", dijo ayer un miembro de la comisión organizadora de la Diada de Festa Nacional.

 

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