Autor: Miravitlles i Navarra, Jaume. 
   El sentido de Estado     
 
 Arriba.    08/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

EL SENTIDO DE ESTADO

«El llamado «incidente» Tarradellas-Benet trasciende la anécdota personal para plantear un

problema político de fondo: el sentido de Estado que va unido, en el terreno individual, al

sentido de autoridad. A todos aquellos, partidarios de sistemas más o menos totalitarios, tan

exigentes sobre la calidad de los regímenes democráticos y, sobre todo, excépticos sobre su

eficacia operativa, hay que darles la misma respuesta: el único medio para «aprender» la

democracia, es ejerciéndola: para aprender q nadar hay que echarse al agua; no es una

enseñanza que pueda seguirse por correspondencia.

Todavía más exigente que la democracia es el «sentido nacional», la toma de conciencia de la

propia personalidad y el deseo, o, mejor, la necesidad de ejercería debidamente. Los

castellanos, se nos dice, tienen más «sentido político» que los catalanes. En efecto, los

médicos tienen también más sentido «medicinal» que los arquitectos. ¿Por qué los catalanes

tenemos menos sentido político que los castellanos? Simplemente, porque en el plano de

nuestro entorno inmediato. Catalunya, no hemos ejercido ninguna actividad política desde hace

siglos (...)

¿Y dónde queda Companys? En mi camión pasará a la historia como el mártir, el hombre que

dio su vida por Catalunya. No ya porque fuera entregado por los alemanes a Franco y fusilado

en Montjuich, sino porque desde que se hizo cargo de la Presidencia de la Generalitat, aquel

hombre supersensible quedó tan identificado con las venerables piedras de aquel edificio

histórico, que se juró a sí mismo serles fiel hasta lo muerte. En más de una ocasión, ofreció

Companys su sacrificio personal.

¿Y Tarradellas? En la gran línea de Prat de la Riba, Cambó, Maciá. Una síntesis, casi perfecto,

de aquellos tres personajes históricos: el sentido ad-rninistrativo de Prat de la Riba, la intuición

política de Cambó, la valentía moral de Mació. ¿Y cómo- hay que interpretar el «incidente»

Tarradellas-Benet? Lo ha dicho muy bien Néstor Lujan en su artículo del sábado 3 de

septiembre en las páginas de este diario. «Quien nombra, destituye; quien auto, riza,

desautoriza" Esta es la técnica y el sentido de Estodo. En Norteamérica y en la Unión

Soviética, en España y en Catalunya. Mientras no creemos una nueva forma de sociedad sin

Estado, suponiendo que sea posible, aquélla es la regla de oro de la continuidad histórica de

los países y naciones. Tarradellas hace sesenta años que lo sabe. Benêt, que es un hombre

muy estimable, acaba de aprenderlo a su cuenta y riesgo. Esperemos que comprenderá, él y

los otros catalanes que inician su carrera política, aquella necesaria limitación, »

Jaume MIRAVITLLES (en «La Vanguardia»)

 

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