Autor: Martín, Eduardo. 
   El 15 de junio y la Generalitat provisional     
 
 Diario 16.    09/09/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Viernes 9-septiembre 77/DIARIO 16

El 15 de junio y la Generalitat provisional

Eduardo Martín Partit Socialista de Catalunya

Desde hace unas dos semanas la prensa coincide en recoger la impresión de que los días finales de este

mes de agosto y la primera decena del próximo septiembre serán transcendentales en el proceso de

recuperación de la Generalitat de Catalunya.

Súbitamente todo cambió. Dejaron de apreciarse y de interpretarse como contrapuestas las posiciones del

presidente Tarradellas y de los parlamentarios. Las supuestas reticencias y actitudes prejudiciales se

tornaron, de un día al otro en coincidencias, de criterios en los aspectos fundamentales del proyecto de

régimen transitorio de Generalitat preconizado desde Catalunya.

El catalizador de este cambio fue sin duda la entrevista mantenida los días 5 y 6 de agosto en Saint

Martin-le-Beau por una delegación de "socialistes de Catalunya" con el presidente Tarradellas. A partir

cíe los acuerdos fundamentales alcanzados en esa entrevista (cuyo comunicado fue publicado en su día

por la prensa), y más tarde refrendados en los contactos mantenidos por el presidente con delegaciones de

parlamentarios comúnistas, del Pacte Democratic y del Partido Gubernamental, se inicia todo el proceso

de "recta final" hacia la Generalitat, en el que actualmente nos encontramos.

Respeto a las elecciones

¿Qué había hecho posible este cambio de actitudes y de imagen ante la opinión pública? Algo tan simple

y a la vez tan básico como el reconocimiento explícito de que los resultados electorales del 15 de junio

suponían un impulso definitivo a la reivindicación autonómica y que por ellos la negociación de

Catalunya con el Gobierno de Madrid había de expresar "la confluencia en una sola voluntad de la

legitimidad histórica e institucional de la Generalitat y de la legitimidad también expresada por el voto del

pueblo de Catalunya el 15 de junio". La consecuencia obligada era el reconocimiento también explícito de

que la Generalitat provisional reclamada por Catalunya (presidencia, consell y assemblea provisional)

tenía necesariamente que acomodarse en su funcionamiento inicial a aquellos resultados electorales, a la

voluntad del pueblo catalán expresada a través del voto.

Los últimos acontecimientos (entrevista del presidente Tarradellas con el delegado del Gobierno, señor

Sánchez Terán, y reunión en Saint-Martin-le-Beau de la comisión negociadora presidida por el honorable

señor Tarradellas) confirman lo que desde hace, dos semanas son ya los elementos básicos de la posición

catalana, unitaria en este proceso y permiten afirmar, que, efectivamente, nos encontramos en la recta

final, en el último sprint, de la larga marcha de Catalunya para la recuperación, ahora en régimen

provisional, de sus instituciones de autogobierno.

Pero, ni mucho menos, puede afirmarse que el trabajo está acabado. Ni siquiera que quepa un alto, un

descanso, en el camino de nuestra lu- cha autonómica.

La consecución de la Generalitat provisional es ciertamente un gran paso adelante, que, además, da un

nuevo contenido a la acción política de los catalanes y de Cataluaya. Contaremos con unas instituciones

provisionales a las que progresivamente se les irá transfiriendo el ejercicio de funciones y actividades de

gobierno y de administración de Cataluaya y que, desde el principio, tendrán la responsabilidad básica de

elaborar el proyecto de estatuto de autonomía de Catalunya.

Un Consell para el pueblo

El primer Consell de ta Generalitat recobrada habrá de asumir simultáneamente la difícil tarea de hacer

avanzar la autonomía y la no menos. difícil de ayudar a la salida de la crisis en las condiciones más

favorables a los trabajadores y el pueblo. Será un Consell responsable inmediato de la negociación con el

Gobierno del Estado (a través de una comisión mixta paritaria) para el traspaso de servidos estatales que

amplíen el contenido político y de gestión de las instituciones de la Generalitat. Un Consell que también

habrá de dar una respuesta, en solidaridad con todos los pueblos del Estado, a las graves consecuencias de

la crisis económica y social, mejorando servicios y estructuras, impulsando el crédito hacia la pequeña y

mediana empresa, interviniendo —en coordinación con las centrales sindicales— en el control de las

instituciones y del funcionamiento de la Seguridad Social en Catalunya, apoyando y gestionando la

descentralización en la aplicación de medidas contra el paro, etc., un Consell que, con más o menos

atribuciones, presidirá la celebración de las próximas elecciones municipales en Catalunya y que, sin

duda, tendrá una importante intervención en las futuras elecciones al Parlament de Catalunya.

Unas tareas tan trascendentes para el pueblo de Catalunya exigen el concurso de todos en un Consell

d´Unitat Catalana, que refleje en -su composición el resultado de las elecciones generales del 15 de junio

en nuestro país. Un Consell nombrado por el presidente de la Generalitat, tras consultar a los partidos con

representación parlamentaria, y dirigido por un Con-seller en Cap en el que el presidente delegaría, según

tiene reiterado, sus funciones ejecutivas.

No se trata de nada nuevo. Es algo que ya los socialistas proponíamos en nuestro gran mitin electoral de

Barcelona del 8 de junio. Es preciso afrontar de manera corresponsable, el trabajo de devolver a

Catalunya el control de sus recursos y la dirección de sus asuntos en acción solidaria, ante la crisis

económica y social, con todos los pueblos de España. Y aquí, también, el único termómetro válido tía de

ser el resultado de la voluntad expresada por el pueblo de Catalunya el pasado día 15 de junio.

 

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