Autor: Blom, Ricardo. 
 Optimismo, alegría y ambiente popular, notas dominantes. 
 Hoy, la Diada de la reconciliación  :   
 Tarradellas: Estaré en Barcelona antes de fin de mes. 
 Arriba.    11/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Hoy, la "Diada" de la reconciliación

Optimismo, alegría y ambiente popular, notas dominantes

Tarradellas: Estaré en Barcelona antes de fin de mes

1714-1977

Ayer fue colocada en la barcelonesa plaza del Fossar de les Moreres, una placa en recuerdo de los

patriotas catalanes muertos en el sitio de Barcelona de 1714, y que fueron enterrados en dicho lugar.

Dicha plaza seré hoy escenario de varios actos conmemorativos de la "Diada Nacional de Cataluña».

BARCELONA. (Crónica de nuestro enviado especial.)—Ha empezado la fiesta. Y lo hace con alegría en

todas las comarcas de Catalunya, ante las optimistas declaraciones de Joan Raventós al término de la

reunión de los parlamentarios catalanes con el Presidente Suárez. To-dos los diarios del sábado destacan

las frases del líder socialista: «Los parlamentarios salimos con la con vicción de que el problema está

resuelto». Aún más rotundo, parece que Trías Fargas aseveró que «la Generalitat es ya un hecho». En su

primera página de tipografía, «La Vanguardia publica un mensaje especial dirigido a sus lectores por el

president Tarradellas desde Saint Martin-Le-Beau.

Desde la mañana de ayer, las manifestaciones y concentraciones inundan los pueblos de Cataluña,

anticipándose en un día al 11 de septiembre para que las gentes puedan acudir hoy a la marcha masiva del

Paseo de Gracia. Tiendas y puestos callejeros venden incesantemente banderas, banderines, pañuelos,

camisetas y adhesivos con la «Senyera». Como detalle anecdótico, lo Escuela de Pasteleros de Barcelona

ha elaborado un pastel especial con los colores de la «Senyera» para su envío al presidente Tarradellas, en

tanto que miles de copias reducidas del mismo pastel se ponen a la venta en los comercios del ramo.

A partir de las cero horas de hoy, todas las emisoras catalanas de radio retransmitirán en directo los actos

de la «Diada». En Tarragona se inaugura el paseo marítimo de Rafael Casanova, en memoria del «Cap de

Consellers», que defendió heroicamente Barcelona en el sitio de 1714. Por las cuatro provincias se

multiplican las conferencias, actos públicos y todo tipo de alegres festejos populares; sólo en Gerona y su

provincia se han distribuido ya más de treinta mil "senye-ras»; en Palamós, las barcas de pesca,

concentradas en la bahía, han formado una bandera de Cataluña. Numerosas caravanas automovilísticas

recorren las carreteras con banderas y carteles de la «Diada». A las ones horas de hoy, los parlamentarios

Benet, Portabella, Obiols, Canyelles y Macià Alavedra acudirán ante la tumba de Casanova, en Sant Boi.

Los actos se multiplican por toda Cataluña y sería inacabable la simple relación de los mismos, que

culminarán en la gran concentración de esta tarde en Barcelona. Ayer, el responsable de la organización

de la marcha. Miguel Sellares, ha garantizado el orden de la misma y se hacen llamamientos y reparten

instrucciones para evitar cualquier tipo de incidentes. Más de dos mil quinientos voluntarios, coordinados

por la Comissió Onze de Setembre, cubrirán la seguridad del trayecto.

Todo es distinto respecto a los años anteriores, cuando el 11 de septiembre era un conflicto político y de

orden público. Este oño. la «Diada Nacional» de Cataluña llega con alegría, sabor popular y clima

reconciliador, «sin temores y sin rencores, en multitud apretada de catalanes de nacimiento y de nuevos

catalanes», como editoria-liza «El Correo Catalán». Se multiplican las adhesiones de grupos políticos,

sindicales, culturales, cívicos, etcétera. Ello hace aún más llamativas algunas ausencias.

Ayer, mientras caía la tarde, Barcelona entera era ya una explosión de colorido. Prácticamente, era

imposible encontrar una casa sin «senyeras» en los balcones, ni un escaparate de comercio Según mis

cálculos, más del ochenta por ciento de los paseantes llevaba pegatinas con los colores de Cataluña, y en

la mayoría de los coches ondeaban cintas y banderines. La unidad de las fuerzas políticas es completa y

centenares de puestos callejeros de los distintos partidos vendían adhesivos, banderas y retratos de los

presidentes Macià y Companys.

No faltará quien critique la ausencia, entre el despliegue de «senyeras», de la bandera del Estado Español,

presenté por lo demás en los edificios públicos, pero sería una demagogia sin contacto con la realidad. Es

la fiesta de Cataluña y de ahí el despliegue de sus banderas. Tanto más después de una larga etapa en que

las instituciones autonómicas vivieron en la clandestinidad o el exilio. Pero no hay agresividad alguna

hacia el resto de España ni hacia el Estado. Por el momento, la verdad es que todo discurre como una

fiesta alegre, popular y sin rencor. Y todo hay que decirlo, con una absoluta unanimidad: es innegable que

Cataluña quiere su autonomía y sus instituciones.

Ricardo BLOM (Enviado especial a Barcelona)

 

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