Una casa de la cultura para los países catalanes     
 
 Informaciones.    27/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

UNA CASA DE LA CULTURA PARA LOS PAISES CATALANES

MADRID, 27 (INFORMACIONES y resumen de agencias) .-Con asistencia de once parlamentarios

catalanes y destacadas personalidades de la vida política y cultural, se ha celebrado en Tortosa la clausura

de los trabajos de ámbito de ordenación territorial del Congreso de Cultura Catalana. Durante el acto, el

alcalde de Tortosa cedió al congreso los terrenos para la construcción de la Casà de la Cultura de los

Países Catalanes.

El presidente del Instituto de Estudios Catalanes, señor Alsina Bofill, aceptó estos terrenos y. prometió

que en ellos se construiría una verdadera Casa de Cultura, no sin antes hacer referencia a la «ignorancia

del presidente Suárez sobre la cultura catalana» y avisar a los parlamentarios que sería imposible la

cultura en nuestro país mientras no existiese continuidad política y constitucional.

Joan Reventós, presidente de la Comisión Permanente de la Asamblea Parlamentaria de Cataluña, dijo a

continuación: «No es accidental haber escogido a Tortosa como sede de la Casa de la Cultura de los

Países Catalanes, ya que es el centro geográfico entre Salses (Cataluña francesa) y Guardamar (Alicante),

así como la zona más próxima a las Baleares.»

«El hecho de que se dediquen los terrenos de un castillo a construir una Casa de Cultura —dijo a

continuación—, honra a la ciudad. Puedo afirmar que si se restablece pronto la Generalidad, y ésta se

respeta con los resultados del 15 de junio, en poco tiempo tendremos edificada en estos terrenos la Casa

de la Cultura de los Países Catalanes.»

Para cerrar el acto se anunció para principios del próximo año la apertura de un debate que determine las

funciones concretas de la futura Casa. Se izó la bandera catalana y se encendió la llama simbólica de su

cultura.

RESULTADOS DEL «CONGRES»

Los trabajos de ordenación territorial que fueron clausurados en este acto se resumen en una serie de

conclusiones, cuyo resumen primero podría ser la necesidad de que existan unos órganos de autogobierno

para cada uno de los países catalanes y, consecuentemente, una progresiva disolución de las estructuras

provinciales que deberían ser reestructuradas y nuevamente organizadas en ámbitos comarcales e

insulares.

El congreso cree necesario potenciar los municipios y la autonomía comarcal, así como posibilitar el

control democrático de la planificación del Poder, para lo cual habría que definir democráticamente los

niveles mínimos de calidad ambiental, de protección del equilibrio ecológico y el patrimonio cultural.

 

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