Autor: Llansá, Jaume de. 
   Fútbol y política     
 
 El Alcázar.    08/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

FÚTBOL Y POLÍTICA

Los energúmenos que realizaron toda serie de violencias tras el partido, cantaban el himno

catalán revolucionario "Els Segadors"

Se está creando un clima "anticentralista" a partir de un hecho deportivo

BARCELONA 7 (noche) (Una colaboración especial de JAUME DE LLANSA, por teléfono). No

solamente fueron de extraordinaria violencia y carentes totalmente de "sentido deportivo" los

gravísimos incidentes en el "Nou Camp" del Barça el domingo, al terminar el partido entre el

titular del terreno y el "pobre colista" Málaga, sino que sirvieron y están sirviendo para

aumentar, por parte de activistas y agitadores interesados, separatistas y comunistas

"catalanes", la dura tensión en este "terreno" entre Barcelona y Madrid, entre Catalunya y

Madrid, dirigida contra personas y organismos federativos o de regiduría del Deporte radicados

en la capital de la Nación; hasta el punto de convertir en "casus belli" político la actuación del

arbitro del citado encuentro, al que comentaristas catalanes deportivos (?) y de información

general, estiman que actuó así, incluida la expulsión de Cruyff, para "hacer perder la Liga"

al Fútbol Club Barcelona...... en beneficio del Atlético de Madrid, castellano como el arbitro,

vociferan. El mismo señor Montal, presidente del Club, descompuesto, ha declarado a los

medios informativos barceloneses, y éstos han dado en. apoyatura de sus titulares e

informaciones sensacionalistas, que el arbitraje y la expulsión del holandés "es una

provocación".

Significativo fue —es— que las bandas de furiosos energúmenos que fueron a "cazar" al

arbitro, que incendiaron una unidad móvil de TVE, que intentaron quemar una ambulancia de la

Cruz Roja que llevaba un herido, que se enfrentaron con las fuerzas de policía —que estuvo a

punto de ser engullida por las turbas energuménicas en los primeros momentos — , se

lanzaron a la bárbara acción cantando el himno catalán revolucionario antiespañol "Els

Segadors", o convirtiendo una contienda futbolística en una revuelta política, increíble a primera

vista, pero perfectamente creíble por los que llevamos muchos años viendo cómo, entre unos y

otros —los llamados periodistas deportivos, ciertos dirigentes del Barça y dirigentes de partidos

políticos catalanistas—, se ha venido potenciando la escalada de inquina contra los equipos

madrileños —sin exceptuar a otros menos significativos— utilizando el político slogan agresivo

de "el Barça es mes que un club" y convirtiéndole en "leitmotiv" identificado con Catalunya, que

sirve de base para furiosas protestas, incidentes de mayor o menor gravedad, insultos y

escarnios contra Madrid y "el Estado Español", cuando actuaciones desacertadas de árbitros,

en el mismo "Nou Camp" o en otros campos de fútbol, muy especialmente cuando se trata de

los del Madrid o del Atlético, "perjudican" al gran club barcelonés.

La infernal tarde del domingo —de la que fui testigo casual — , que borró violentamente mucha

parte del "seny" catalán para ser sustituido por la "rauxa" —ira o cólera irracional—, tuvo su

prolongación en la célebre "tertulia" de los domingos y de todos los días que hay competición

de fútbol de la "Fuente de Canaletas" —en la que también estuve—, en la parte alta de las

Ramblas, con vociferaciones y gritos ofensivos e insultantes, que el periodista se resiste a

transcribir; y aumentó la "fiebre" cuando los habituales manifestantes procedentes de las

"vallades de sardanes" de la plaza de San Jaime, se unieron, por así decirlo, a la tumultuaria

"tertulia" de Canaletas.

De siempre —aunque antes con ciertas reservas, ciertas contenciones en las acusaciones y

nebulosas en las graves insinuaciones— ciertos periodistas barceloneses "especializados" en

el llamado comentario deportivo, han vertido en sus escritos veneno "anticentralista" de fuertes

tonos catalanistas, echando leña al fuego antimadridista, antiatletista, acusando a la D.N.D. y a

la Federación Española de Fútbol de anticatalanista, que no tenía en cuenta "los derechos del

fútbol catalán —naturalmente, refiriéndose solamente al Barca, ya que desprecian al -"Español"

por llevar, precisamente, ese nombre— y de estar perjudicándole constantemente "en beneficio

de los madrileños". Esos periodistas —cuyos nombres prefiero no dar— han contribuido, y

están contribuyendo —y ello es muy triste e indignante—, a crear climas propicios a los

estallidos de tumultuosa violencia como la del domingo en el estadio del Barcelona, en sus

alrededores y, posteriormente, en varias vías urbanas barcelonesas.

Nada tengo contra el F.C. Barcelona, que es una gran entidad deportiva, de gran solera y

firmemente arraigada en el corazón de millares de catalanes sean p no socios del Club, de sus

apasionados seguidores, a los que, cariñosamente, se denominan "culés". No soy aficionado al

fútbol como espectáculo y como especulación. Pero siento un gran respeto por el Club Barca,

y, en cierto modo y desapasionadamente, celebró sus victorias, mucho mas cuando juega con

equipos extranjeros en competiciones internacionales. Por eso, me duele extraordinariamente

que en su torno se monten escándalos políticos, y que con su nombre se ofendan gravemente

a instituciones nacionales y se viole la paz ciudadana. ¡Esto es inadmisible y, repito, va contra

el tradicional "seny" catalán!. Por eso, identificándome con sectores serios y responsables de la

vida ciudadana y de algunos medios informativos catalanes, digo que ya va siendo hora de

poner coto a tanta violencia dialéctica y física; que va siendo hora de que se deje de identificar,

con todas sus peligrosas consecuencias, a un club de fútbol, en este caso concreto el Barca,

con sentimientos catalanes que están muy por encima —o deberían de estarlo— del resultado

de un partido o de la desgraciada actuación de un arbitro que, cuando se trata del Barca como

perjudicado, se le acusa de estar "al servicio de clubes madrileños", u otros, para lesionar los

intereses del fútbol catalán.

EL DEMAGÓGICO MONTAJE POLÍTICO DIRIGIDO CONTRA DON PABLO PORTA

Insisto en que no me "llama" el fútbol y que me dejan frío todos los "meandros" escandalosos

—o que así son presentados— que salpican los encuentros de las competiciones de la Liga y

de la Copa, así como los que surgen en el interior de los clubes, con sus vertientes financieras,

de fabulosos contratos de jugadores, especialmente extranjeros, y utilizan de los mismos

clubes para figurar en campos de popularidad o de prepotencia societaria. Es un "campo de

juego" que no es el mío.

Sin embargó, esta crónica de hoy pudiera parecer a algunos de nuestros lectores que está

escrita por un "Alex J. Botines" cualquiera, aunque de signo contrario; pero no es así, a pesar

de que debo de tratar del demagógico montaje político dirigido contra don Pablo Porta,

presidente de la Federación Española de Fútbol.

Debo decir —y lo digo bajo palabra de honor— que no conozco personalmente al señor Porta,

que nunca he hablado cpn él porque mi campo de actuación profesional nunca me ha obligado

a aproximarme a él ni a los directivos del fútbol. No tengo, pues, ninguna deuda, ningún

"interés" procedente de ninguna "renta" personal con el señor Porta, lo que no pueden decir

muchos de los que ahora vienen atacándole con tanta saña como bastarda intencionalidad

política tan sólo porque, así lo dicen, "fue azul", queriendo indicar que fue —no sé si lo seguirá

siendo, nunca me he preocupado de saberlo— falangista y hombre del Movimiento.

Lo que sí sé de don Pablo Porta es que su club —el de sus amores conscientes— es el

"Español"; que siempre ha mantenido posturas sociales y políticas de noble catalanismo, lo que

quiere decir de amo limpio a Catalunya, vinculado ai amor de España, que es un hombre

íntegro, inteligente y absolutamente limpio de toda corrupción, a pesar de haberse movido

siempre en el "terreno futbolístico en el que tan numerosas, y tan fáciles, son las corrupciones.

Por eso que sé y me consta, tengo que denunciar con energía la turbia maniobra política, que

se está manteniendo, aquí en ciertos círculos radicales catalanes barceloneses contra el señor

Porta, de no menos turbio contenido político, que se ha traducido en "una carta abierta a la

opinión pública, ampliamente difundida en ciertos periódicos barceloneses, con mayor amplitud

en el "Avui" del pasado sábado, en la que se convoca a la "opinión democrática deportiva

catalana" para que exija la destitución del presidente de la Federación Española de Fútbol, en

base a que, se dice acusadoramente en tal panfleto político por sus firmantes, durante su

época de estudiante, el señor Porta fue jefe del SEU en Barcelona y que, en tal función,

"persiguió y maltrató físicamente a estudiantes por sus opiniones y actuaciones catalanistas y

democráticas" en la Universidad.

Las acusaciones, desmesuradas, deberán de ser probadas sin lugar a dudas, ante los

tribunales, primero y esencialmente. Pero sí hay que decir que en aquella época del estudiante

Pablo Porta las luchas ideológicas y físicas en la Universidad de Barcelona en la cara a cara",

por parte de unos y de otros. Y añadiré, haciéndome portavoz de numerosos catalanes,

relacionados o no con el fútbol, que lo que es indignante es que sean separatistas y comunistas

"catalanes" de esta hora, los que, por fobia contra lo español y lo civilizado que, con el catalán

noble coincide en el señor Porta, se quiera "juzgar" demagógica y revolucionariamente a un

hombre y a un directivo del fútbol catalán y español como es el señor Porta, antes de que los

acusadores tengan el valor de denunciar ante los tribunales "el tanto de culpa".

Lo que más indigna a esos catalanes a los que aludo —bastantes de ellos Tntimamente

relacionados con el Deporte catalán por el que tanto han hecho y desvelado en entregas

magníficas— es que los principales firmantes de la carta mentada sean hombres como Jordi

Solé Tura, dirigente de la sucursal catalana del Partido Comunista, el PSUC, que defiende la

"limpieza democrática" de Santiago Carrillo, y "entierra" en argumentos espaciosos y

argumentaciones demagógicas, la actuación "del" Carrillo como Comisario de Orden Público en

el Madrid que tuvo su tremendo drama de Paracuellos del Jarama.

¡La política turbia y el "deporte" de escándalo, con todo eso, ha descendido a lo más sucio de

las alcantarillas!.

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