Autor: Izquierdo Ferigüela, Antonio. 
   ¡Eh!, los ingeniosos     
 
 El Alcázar.    15/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

¡EH!, LOS INGENIOSOS

LOS apasionantes problemas del fútbol han llevado a la revista "don Balón" a la burda utilización de un

Cristo del que se ha sustituido la doliente faz por la cara de Cruyff. La vandálica ingeniosidad del autor de

ese engendro, ha profanado a Cristo y ha maltratado a Veláz-quez. Si elevamos a divinidad, aunque sea

olímpica, a Cruyff, y reducimos a Velázquez a categoría de reportero gráfico, es que las cosas en España

andan cada vez peor o que los manantiales de la sensibilidad de nuestro pueblo pueden ser manipulados

por cualquier aventurero, con o sin patente profesional, que circule por los ilustres, variopintos y en

ocasiones sórdidos "medios dé comunicación social".

Resultará un tópico, pero, al parecer, hay que recordarlo: el Cristo de Velázquez es doblemente sagrado:

primero, porque es la imagen de Dios hecho hombre, de Dios expiando culpas ajenas, de Dios ultrajado y

macerado; segundo, porque ese lienzo conforma una de las más grandes obras de la Historia del Arte. El

ingenioso hidalgo que haya organizado tan estúpida combinación de imágenes, ha escupido a Cristo y a

Velázquez. Y, de alguna manera, ha escupido a todos los hombres civilizados, sean o no creyentes. Los

problemas del fútbol nacional son importantes, arduos, complicados. Me temo que lo serán mucho más si

su análisis, prospección, juicio o criterio valorativo está en esas manos y. en esas plumas.

Así le va el pelo al fútbol. Así le va el pelo a España cuando la batuta que ha de orquestar la, sinfonía de

la información y la disparidad de criterios, deja que se crucifique en la plaza pública a Cristo para exaltar

a cualquier Barrabás y permite que en el nombre de los sagrados derechos de la libertad de expresión se

ofenda impúdicamente al genio de la pintura española. Las cosas van resueltamente mal. No hay que

organizar protestas ni rezar jaculatorias. Hay que decir, simplemente, que por este camino no se desanda

la historia: se desmonta la civilización. Antes de que se concluya la obra, esta revista debe publicar una

reproducción del "Bobo de Coria", sustituyendo aquella expresión tan conocida por el rostro del autor de

tamaño desafuero. Es lo menos que merece.

Antonio IZQUIERDO

 

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