El mayor riesgo es no dar los pasos políticos necesarios, dice el señor Fraga     
 
 Ya.    11/04/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

El mayor riesgo es no dar los pasos políticos necesarios, dice el señor Fraga

Don Manuel Fraga Iribarne es entrevistado en "El Alcázar" por don Guillermo de Ruiz:

"—Los temas más importantes se centran hoy en día, a mi Juicio, en las asociaciones, es cierto, que yo

considero fundamentales, y en la necesidad de desarrollar la ley de Régimen Local. Esta también creo que

es de las más importantes novedades y clave de una experimentación para desarrollas progresivos. No

creo que las asociaciones se opongam a la. unidad del país; por el contrario, pienso que la robustecerían

en lo esencial por dejar mayor posibilidades de discrepar en lo accidental...

—Pero ¿dónde reside la causa de la oposición o del temor a las asociaciones?

—No me toca a mí el contestarlo. No me compete sitio demostrar que no hay fundamento para el temor.

El argumento contrario es pensar que todo proceso de asociaciomismo puede llevarnos a las

partitócracias, que terminan por destruir la eficacia de la Administración y la homogeneidad de la

sociedad del país. Pero no se tiene suficientemente en cuenta el mayor grado de educación de esta

sociedad, su creciente fuerza económica. Todo lo cual debe reducir los temores a, experimentar, no tanto

el sistema de partidos, sino a afrontar el posible fracaso de las asociaciones. El proyecto de

asociacionismo aprobado en 1969 tenía todos los resortes precisos y todas las garantías para cortar

abusos, y todos los argumentos a su favor. No es posible ya funcionar sin asociaciones...

—Uno de los asertos que más han llamado la atención, de los que pronunció en Barcelona con ocasión de

la presentación del libro fue, aproximadamente, que "es una tesis marxista pensar que el desarrollo

económico trae consigo necesariamente el desarrollo político".

—Cierto, el desarrollo económico produce, por sí mismo, un mayor grado de desarrollo cultural. Pero ese

solo desarrollo económico, en grandes cifras, no justifica la política social. Aun en este supuesto, el

desarrollo económico puede considerarse condición inicial para el político. Pero luego, por el contrario, es

el desarrollo económico el que exige una capacidad de creación y de investigación que sólo se puede

adquirir en un clima, de libertades sólo posibles con una política desarrollada.

—¿Hemos llegado a ese punto donde el despegue de lo político es ya necesario y urgente?

—Estamos en ese grado en que habrán de desarrollarse las etapas políticas, y hemos llegado a este punto

demostrando un suficiente sentido de la responsabilidad. ¿Riesgos? El mayor riesgo es no dar tales pasos.

—¿Puede indicarme algún otro paso similar al que supone la ley Fraga en la labor de desarrollar nuestra

política?

—No, no conozco otro. Y no me haga especificar más.

—En cuanto a esas voces en apoyo de reformar el famoso artículo dos...

—Me parece lógico que se oigan. Nada hay perfecto y todo es perfectible. Pero sería más recomendable

que se avanzara en terrenos paralelos y no en punta. El avance de la ley de Prensa no ha sido acompañado

en otros campos. De forma que cualquier intento de cambio en ese texto podría volverse contra quienes lo

patrocinen...

—Volvamos a ese centro que propugna.

—No se trata tanto de un grupo como de una determinada configuración de la sociedad política. Me

refiero a la clase política del país que, relativamente, más crece en número e influencia. En el caso

español y prácticamente en el del resto de Europa, es evidente este creciente peso del centro, en

detrimento de ambos extremos, derecho e izquierdo. Estimo que una situación en que las estructuras están

polarizadas es más flexible, concede una mayor libertad de acción."

 

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