Autor: Llansá, Jaume de. 
 Ante la obligatoriedad de acudir al recibimiento de Tarradellas. 
 Disgusto de algunas autoridades catalanas     
 
 El Alcázar.    05/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Ante la obligatoriedad de acudir al recibimiento de Tarradellas

DISGUSTO DE ALGUNAS AUTORIDADES CATALANAS

CRÓNICA DE CATALUÑA Por Jaume de Llamsá

Premoniciones temerosas, causantes de inquietudes que se agudizan ante la caracterología de la acción

catalanista de "autogobierno" de partidos de izquierda comunistas y socialistas, decididos y casi

intratables en sus exigencias y planteamientos, que, indudablemente, pesarán sobre la Generalitat en

cuanto actúe "con poder delegado" e hipotecarán, pasada la euforia del "consenso´´ o "entesa" en torno a la

recuperación de aquélla, la convivencia pacifica de sectores opuestos en los planos sociales, económicos

y políticos, que se enfrentan en las "praxis" de la "gobernación de Cataluña

La acción agitadora en comarcas de gran censo de trabajadores de las comarcas barcelonesas y en los

barrios periféricos de Barcelona, que están sufriendo el ace-lerón de las propagandas y acciones de

partidos socialistas y comunistas, tanto parlamentarios como extraparlamentarios de extrema izquierda,

bastantes de ellos de estrategias separatistas "justificativas" de sus programas revolucionarios

maximalistas de los que es un ejemplo de tumultuaria y agresiva, y asaltante, manifestación que "saludó"

a los parlamentarios catalanes después de la sesión "solemne" de ratificación de acuerdos y decretos

restauradores de la Generalitat—, está preocupando seriamente a los medios políticos y periodísticos más

serenos y responsables catalanes, asi como también a los menos serenos y no tan responsables que, a la

vista de aquel sucedido y de los sucedidos que vienen dándose desde las elecciones— de los que vengo

informando en ñus crónicas—, se sienten alarmados como así revelan en sus comunicados los primeros y

en sus editoriales los segundos, como acaban de hacerlo El Noticiero Universal" en primera página, "La

Vanguardia en su sección editorial, y comentaristas de mayor o menor prestigio como, por ejemplo,

Enrique Sopena en "Diario de Barcelona", todos hacen llamamientos a la serenidad, a la cordura, a la

comprensión de que, por un lado, su actitud irresponsable puede llegar a "poner en peligro la todavía débil

democracia en Cataluña", y, por otro, que "deben de pensar que la Generalitat provisional no tiene aún el

suficiente espacio de poder para resolver los graves problemas, de todo orden, que aquejan a la sociedad

catalana". —y sigo hablando de Cataluña—, se ha lanzado una especie informativa sobre las

peculiaridades y "solemnidades" que tendrá y rodeará el regreso o llegada, de Tarradellas a Barcelona

como tal president de la Generalitat provisional. Se ha dicho que Tarradellas llegaría a la Ciudad Condal

po r avión, acompañado por todos los jefes de los partidos y grupos parlamentarios catalanes que también

estarán con él en Madrid acompañándole en las entrevistas de "alto protocolo" con el Rey y el presidente

del Gobierno y, además y como "gesto de alta relevancia e intencionalidad política, por —se insinúa, se

dice que ´´posiblemente"...— el vicepresidente del Gobierno para Asuntos Políticos señor Abril quien, en

esa condición y en nombre del gobierno Suárez y del Rey, presentará al señor Tarradellas a todas las

autoridades de Barcelona, incluido el capitán general, teniente general Coloma Gallegos que deberán

acudir al aeropuerto de El Prat para recibir al vicepresidente del Gobierno y, por tanto, a Tarradellas.

En ambientes varios se comenta el disgusto de algunas autoridades ante un obligado acto protocolario que

degrada su alta representación, rindiendo saludo a un hombre que, al fin y al cabo, su único cargo válido

por ahora en Barcelona es el de presidente de la Diputación Provincial de Barcelona, inferior en categoría

y en representación del Estado, del Rey y del Gobierno, al que ostentan por tradicional valoración ética y

política otros. Y, de verdad, no debo añadir más. Pero la tensión y el desagrado son ciertos y bien visibles

en dichos ambientes.

Dos breves notas de actualidad

No es nueva la información sobre el tema, pero debo insistir en ella. Resulta que los llamados "partidos

que ganaron las elecciones en Catalunya", siguen el asalto de los actuales municipios en todo el ámbito

catalán. En cada población forman "comisiones de control municipal" y, soslayando la actual normativa

legal, exigen a alcaldes y consistorios se sometan a su control, que les informen de lo que van a tratar en

los plenos con siete días de antelación para aportar correcciones "que deben ser respetadas", que se les

faciliten las cuentas municipales, que se les habiliten despachos en el edificio municipal para poder

disponer de lugar donde trabajar y fiscalizar a alcaldes, concejales, secretarios y funcionarios

municipales. Las tensiones son cada vez mis fuertes y, repito lo ya dicho en otras crónicas, están

consiguiendo la casi paralización administrativa y de Gobierno de aquellos ayuntamientos en poblaciones

en las que no tienen enfrente alcaldes y concejales con nervio y fuerza de razón.

La masiva manifestación de Burgos en apoyo y desagravio de las Fuerzas de Orden Publico ha puesto

nerviosas a muchas redacciones de periódicos barceloneses y a la mayoría de los tendenciosos

comentaristas catalanistas e izquierdistas de los mismos. Y, naturalmente, el discurso de don Blas Pinar

en un gran local de Madrid, ha aumentado en nerviosismo y la "mala baba" de unos y otros, en especial

del editorialista de "Mundo Diario" y —.claro!— del inefable hombre del pulgar en TVE, mi admirado y

muy oportunista Martín Ferránd: los dos se han despachado "a gusto". No digo nada nuevo al señalar que

don Blas Pinar tiene en esos sectores políticos y periodísticos "mala prensa". ¡Que hi farem...!

 

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