Fraga Iribarne en Guadalajara. 
 Las institituciones que rodearán al rey futuro deberían estar ya funcionando  :   
 Sólo un Estado orientado al centro y a la mayoría podrá acometer las reformas estructurales aún pendientes. 
 ABC.    30/06/1972.  Página: 40. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

ABC. VIERNES 30 DE JUNIO DE 1972. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 40

FRAGA IRIBARNE, EN GUADALAJARA

LAS INSTITUCIONES QUE RODEARAN AL REY FUTURO DEBERÍAN ESTAR YA

FUNCIONANDO

Sólo un Estado orientado al centro y a la mayoría podrá acometer las reformas estructurales aún

pendientes

Madrid. (De nuestra Redacción.) Don Manuel Fraga Iribarne ha disertado en Guadalajara sobre el tema

«Panorama político de la España actual» en el ciclo organizado por la Agrupación provincial de antiguos

miembros del Frente de Juventudes.

El señor Fraga Iribarne comenzó su discurso con una alusión a las tierras y a la gloriosa historia de

Guadalajara, pero advirtió que lo importante es volver la vista a la historia real de nuestros tiempos

modernos. Aludió también a la «generación puente», llena de respeto hacia la generación de la guerra y

de simpatía hacia la nueva generación, «que aprieta para una mutación más rápida de nuestro país».

«Los hombres que ahora están entre los cuarenta y los cincuenta —dijo el conferenciante— han

coincidido, en general, en no ver el desarrollo del país reducido simplemente a datos económicos y

técnicos; en no concebir la política como mera administración; en una interpretación del Movimiento que,

partiendo de una interpretación dialéctica del conflicto español, busque la plena reconciliación nacional y

se niega a aceptar que la Historia se haya parado en 1936.»

«Lejos de negar la problemática de lo político y la existencia de nuevos problemas —añadió—, hay que

afirmarla, para darles solución. Al no hacerlo se crea un vacío en el que proliferan la alienación y la

inquietud, y los conflictos se polarizan en zonas extremistas y clandestinas, en vez de ser tramitados

normalmente en una vida pública institucionalizada.»

DESFASE POLÍTICO

«En muchos aspectos —dijo más adelante Fraga Iribarne— nuestra sociedad ha evolucionado de modo

muy dinámico; en otros, y singularmente en la vida política, se ha ido quedando desfasada de modo

preocupante. Se argumenta, para defender esta situación in justificable que la vida política rompería la

unidad de España. No hay duda de que la unidad es básica en todo cuerpo político, pero no sirve cualquier

patrón. La unidad en lo esencial se logra, mejor precisamente cuando los distintos grupos sociales pueden

promover sus ideales en un sistema abierto y respetado por todos. Cuando ningún grupo puede imponer

sin más su voluntad a los demás, y no se puede gobernar sin formar mayorías amplias y todo el sistema

gravite hacia la zona del centro estará más asegurada que nunca la unidad y la estabilidad. Los

extremistas, los ultras de la derecha o la izquierda, nunca podrán lograr una verdadera unidad, sino

imponer temporalmente sus apariencias.»

El conferenciante prosiguió: «El encontrarnos en una coyuntura sucesoria debe animarnos a dar con

prudencia, pero sin espera, los pasos necesarios para completar la necesaria institucionalizacíón. La

naturaleza del régimen previsto en las Leyes Fundamentales obliga a rodear al Rey futuro de todas las

instituciones eficaces que le cubran y le protejan, las cuales deben estar funcionando plenamente desde

ahora.»

«Al Príncipe de España, que tan buena cuenta da de sí —añadió el conferenciante— y tan favorable

acogida va teniendo en todo el país, no puede pedírsele que en su día asuma la incierta y opinable tarea de

la política diaria, y para ello hace falta que las fuerzas políticas, las instituciones, un grupo de personas

conocidas y probadas, esté ahí cuando llegue la hora, que Dios quiera retrasar. Pensar que ello podrá

suplirse con sucedáneos de capillas o de oficinas, de antesalas o de camarillas, es jugar con fuego.»

El conferenciante examinó los antecedentes y las perspectivas de lo que llamó la transición Inevitable y

apasionante de nuestra España en los años 70, y dijo que «hay que ir rápidamente y sin reservas a la

puesta en marcha de todo el juego institucional previsto en la Ley Orgánica, y ello con un espíritu abierto

y no restrictivo».

UN PUEBLO HA DE SABER LO QUE QUIERE

«Lejos de asumir una visión tecnocrática, que intente reducir todos los problemas a cuestiones de

estadística y de estómago —agregó—, hay que afirmar que un país, como una persona, necesita un

propósito trascendental para que la vida se justifique; un pueblo ha de saber lo que quiere y adónde va»

Después de referirse a los argumentos del inmovilismo. el señor Fraga Iribarne hizo un encendido

llamamiento para que los españoles dejemos de ser excluyentes. «Un Estado fuerte, un Estado justo, un

Estado representativo, un Estado moderno y abierto —proclamó—, tiene que ser un Estado orientado al

centro y a la mayoría, no a los extremismos excluyentes. Sólo él podrá acometer las reformas

estructurales aún pendientes, al servicio de una nueva sociedad, y sin hipotecas ni, mucho menos, ventajas

para ningún grupo más que el que formamos todos los españoles.»

Subrayó, por último, el carácter representativo de todo Estado fuerte y toda sociedad no bloqueada.

 

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