Autor: Puigvert, M. Rosa. 
 Para descentralizarla. 
 Gerona quiere tener la Consellería de Turismo     
 
 ABC.    19/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

PARA DESCENTRALIZARLA

GERONA QUIERE TENER LA «CONSELLERIA» DE TURISMO

Gerona, 18. (De nuestra corresponsal.) En vísperas de que Cataluña recobre, formalmente, su histórica

institución de la Generalitat, aparece en el propio horizonte político una preocupación que puede tener

extraordinaria importancia para el desarrollo del futuro inmediato catalán.

Durante años hemos oído y hemos leído muchas casas acerca del centralismo madrileño, y escribimos

esto desde uno ds los puntos más alejados sobre la Península, del kilómetro cero de la Puerta det Sol,

cuando aquí estamos en el 750 de la nacional II. sin embargo, en este horizonte catalán se perfila otro

centralismo, que puede tener peores consecuencias para nosotros mismos: el de Barcelona. La Generalitat

va a tener poder administrativo y hasta decisorio sobre una serle de cuestiones que, ´actualmente, están

bajo jurisdicción de las Delegaciones de los Ministerios. Y pensamos que tales poderes serán más

amplios, pues van. a asumir la representatividad de cuatro Delegaciones ministeriales, una por cada una

de las provincias respectivas. En un reparto previo se establecen las competencias que asumirá la

Ganeralitat en agricultura, determinados aspectos dfi obras públicas, culturas, con posible acción sobre el

deporte, y también turismo; Precisamente en este aspecto es en el que Gerona ha levantado su voz, a

través de las conclusiones del Congrés de Cultura Catalana, en lo referido a este «ámbito», como se

denominan las ponencias. Y esta voz no ha. sido otra que la de demandar que aquellas «Conselleries»,

equivalentes a pequeños ministerios a nivel regional de Cataluña, que tengan específica vinculación con

determinadas zonas, tengan sus sedes en las mismas. Así, concretamente, se pide para Gerona, y no

específicamente para la capital, que la sede de la «Conselleria» de Turismo esté aquí, como parece que

Lérida va a hacer lo propio con la de Agricultura. Naturalmente, está por ver si los barceloneses estarán

conformes con tales peticiones, y querrán, una vez más, imponer el peso de su demografía abrumadora

sobre las aspiraciones de los catalanes de Lérida, Tarragona- y Gerona.

DECISIONES DIFÍCILES.—Así, de entrada, se presenta difícil que decisiones que afecten a la Costa

Brava, y nos circunscribimos al tema turístico, se tomen en Barcelona y por barceloneses, para su acepta-

ción en Gerona y por los gerundenses. Existe toda una larga historia de. este centralismo, que ha llegado

a, aspectos físicos tan concretos como el agua que beben los barceloneses, que en más de un 50 por 150

es de Gerona, sin que para vaciar el río Ter se tuviesen en cuenta las razones y los argumentos de los

gerundenses, que hace veinte años señalaron la Incapacidad del río citado para esta misión y que se tenía

que acudir al trasvase del Ebro. La diferencia entre el centralismo barcelonés y el madrileño está,

precisamente, en la distancia: mientras cien kilómetros son muy recelosos, Madrid siempre ha estado lo

suficientemente lejos como para no preocupamos en mucho aspectos. Sin duda, una de las primeras

pruebas que aguardan a la Generalitat es precisamente ésta: que lo sea de Cataluña y no de Barcelona,

pese a que el honorable Ta-rradellas es barcelonés.—-M. R. PUIGVERT.

 

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