Autor: Fontana, José María . 
 Voto catalán contra el Estatuto y la Generalitat (III). 
 Las reivindicaciones de Cataluña     
 
 El Alcázar.    21/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Voto catalán contra el Estatuto y la "Generalitat"

III LAS REIVINDICACIONES DE CATALUÑA

No nos interesa, ni queremos, que el "Barça" sea campeón de Cataluña, sino que queremos verlo,

siempre, campeón de España. Nos negamos a que se nos encierre en d "Palau de te Generalitat" para jugar

—infantilmente— a gobiernos y parlamentos. Decimos no a la insolidaridad cainita -y nos sentimos

solidarios y enamorados de todos los hombres y tes regiones de España, con sus peculiaridades

enriquecedoras dd todo, precisamente porque partimos dd amor y te comprensión de nuestro entrañable

solar nativo. Las reivindicaciones de Cataluña son y deben ser y solo pueden alcanzarse en una Nueva

España. El centralismo fracasó y cumplió su etapa. Debe irse a una nueva concepción de España, desmon-

tando el inservible armatoste dd viejo Estados uniformista y centralizado, acometiendo una radical

descentralización, pero no delegando o cediendo funciones, sino trasplantando órganos administrativos y

políticos completos. Todas tes regiones aspiran y quieren y deben ser centro: Galicia, Vasconia, las

Andalucías, Extremadura, Aragón, Levante, Las islas, León y tes Castillas y Cataluña.

Aspiramos a una urbanización ecológica entre tes Espanas, que traslade y distribuya tos centro los

políticos y administrativos entre todas tes provincias y vincule en ellas tes cabezas de decisión y anude

estrechamente, con ana participación e intervención directa, a tes partes, en d quehacer común.

En la infecunda política de los Estatutos colaboran tres fuerzas recusables y fratricidas:

• El viejo centralismo para, defender, habilidosamente, sus privilegios.

• Las ambiciones pueblerinas de quienes quieren mangonear una parcela, porque son impotentes para

hacerlo con el todo,

• Las tácticas de la tirante paranoica de los marxismos.

Las evidentes frustraciones, acidas y criticas, de las personalidades regionales al ser constreñidas a la

compartimentación estatutaria desembocarán, biológica y mecánicamente, en la llegada de la insolaridad

separatista que pondrá en riesgo la Unidad de España y cuya úlcera las destrozara a ellas mismas: como

ocurre hoy en Vizcaya y Guipúzcoa, y como acontecerá, mañana, en Cataluña y en todas ellas.

No hay otra solución. Debe descentralizarse desde te misma raiz: El Ministerio de Industria, integró a

Vizcaya; el de Agricultura, a Levante, d de Marina, a Galicia; el de Educación y Ciencia, a Sevilla... pero

también d Tribual de Cuentas, y d Instituto Geográfico y Catastral, y d Servicio Meteorológico Nacional,

y tos Ministerios militares, y el Congreso y el Senado. Creemos que debe reconocerse, ex equo, la

capitalidad demográfica y económica de Barcelona, cabeza de la Corona de Aragón y crisol de todas las

regiones, al igual que Madrid lo es de la de Castilla, donde todos nos fundimos, también,

entrañablemente. Y una Corona itinerante, vinculada por temporadas a todas tes regiones, ejerciendo un

federalismo sustancial, como hicieron nuestros grandes Reyes siempre. Es lógico que d vetusto Sr.

Tarradeltes sólo entienda y sienta d pasado y te revancha, con absoluta miopía, pero nosotros queremos

superar el pasado y no volver a tes constantes reediciones de final cruento y catastrófico. Si estamos

dispuestos a olvidarlo y construir un porvenir claro para España y todas sus regiones ¡dejemonos de

estatutos y "Generalitats", ensayados, fracasados, que nada resuelven y todo to destruyen!

Pensamos en una Península sin insolidaridades fratricidas, con poderes compartidos y participación, sin

predominios hegemónicos, sin imposiciones linguísticas ni folklóricas, donde todos podamos ser

españoles y servidores de la Patria común, con nuestros propios acentos, colores, sabores y costumbres,

unidos, pero no uniformados, sin fronteras estatutarias fieles a la inesquivable unidad de destino en lo

universal. ¿Sueño?... ¡en todo caso, hermoso sueño! Sabemos que la sensata y dialogante (?) Catalana

hermana mayor que encandila a tantos políticos de vía estrecha en toda España, se halla, hoy, en uno de

sus raptos emocionales de aparente mayoría y moderaaófl, en favor de "Estatut i Generalitat", preludio

habitual de sus grandes e inconmesurables traspiés históricos. Importa mocho, cara al futuro, que sepaa

todos que algunos catalanes ni participamos ni to admitimos. Me enorgullece, como tarraconense, seguir

te rata de tos diputados Palau Mayor y Ban, que se apusieron, antaño, al "Estatut" de 1932, por radical e

insobornable españolidad, tanto como en servido estricto de tes conveniencias e intereses de Cataluña: d

primero fue martirizado y asesinado bajo la égida de te "Generalitat", naturalmente, y d segundo se salvó

por tos petos. Ni sé, ni me importa saber, si somos pocos o muchos. Lamento que te mayor parte de

España, acollonada, esté también de acuerdo con d "Estatut i la Generalitat": Allá todos dios...

Aspiramos y somos, solo una voz libre y el dedo acusador de un modesto catalán de España: Nada más,

pero nada menos.

José María FONTANA

 

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