Carta al ministro de Sanidad sobre el aborto     
 
 Diario 16.    01/02/1983.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Diario 16/1 febrero-83 OPINION

¡PARTIDO FEMINISTA DE ESPAÑA.

Carta al ministro de Sanidad

sobre el aborto

Aunque Diario 16 fijó su posición editorial sobre la despenalización del aborto, creemos de interés

ofrecer dos posiciones opuestas sobre la ley. Aquí presentamos la opinión del Partido Feminista, que la

considera imprecisa y claramente insuficiente.

Muy señor nuestro: E! reciente juicio celebrado ante la Audiencia Provincial de Barcelona contra 17

personas acusadas de practicar abortos, y las medievales sentencias que se han pronunciado contra ellas,

así cómo las noticias que se repiten desde hace varias semanas sobre la posibilidad de despenalizar,

algunos supuestos de comisión de aborto, nos obligan a dirigirnos a usted a fin de pedirle algunas

aclaraciones sobre el tema.

Parece ser que el proyecto de ley que usted se propone presentar a las Cortes para su aprobación

solamente contempla los supuestos de violación y de grave peligro físico para la vida de la madre, como

exculpatorios en el caso de practicar un aborto. Tal planteamiento nos hace temer que usted no se halla

bien informado respecto a las condiciones en que se encuentran las mujeres españolas cuando no pueden

llevar a término un embarazo no deseado, ni las múltiples causas que pueden ser origen de ese embarazo.

Violación

Usted habla de violación como un eximente de responsabilidad criminal y desearíamos que nos explicase

a qué clase de violaciones se refiere. Es decir, ¿se atenderán los casos dé" violación que diariamente se

repiten en los lechos conyugales, o solamente se estimará que la mujer ha sido víctima de ella cuando se

cometa por un hombre que no sea el marido? ¿Y el amante o el novio o el ligue se podrá considerar

violadores o solamente, complacientes? Y en caso de violación «auténtica» si no ha sido denunciada por

la mujer, ¿se le permitirá a ésta practicar el aborto más tarde? ¿O todas las mujeres españolas violadas

tendrán que sufrir las humillaciones que actualmente conlleva la presentación de la denuncia ante la

Policía, si quieren ser beneficiadas con el perdón?

En cuanto a la posibilidad de que el embarazo o el parto pueda poner en grave peligro la vida de la madre,

¿en qué forma se determinará semejante diagnóstico y quiénes serán responsables de! mismo? ¿Los médi-

cos, los jueces? ¿Cómo Se establecerá e! grado de peligrosidad mortal? ¿Para salvarse de .la prisión y

acceder a un aborto costeado por la seguridad social se precisará un diagnóstico meditado, mediante

numerosas pruebas médicas, que determine la peligrosidad futura e; incierta en el caso de llevarse a

término la gestión, o será posible, por ejemplo,que no exista ´responsabilidad cuando el médico atienda de

urgencia a una mujer que se está desangrando por un aborto provocado en malas condiciones higiénicas y

sanitarias?

Creemos que el llamado peligro de muerte no es fácil de determinar «a priori», y de ninguna manera

podernos hallarnos tranquilas respecto a la exactitud de un diagnóstico, realizado, por lo menos, una

semana antes de que la gestación cumpla, tres meses, ya que como todo lo que depende de la ciencia

humana puede ser motivo de error. En consecuencia, no sería difícil que o bien la mujer muriese en el

curso del embarazo o del parto, porque anteriormente un médico complaciente y poco amigo de abortos

aseguró que no existía peligro alguno — como está sucediendo hoy diariamente— o que por el contrario

se practicaran abortos que las mujeres no desearan, por un lógico error de previsión.

Maternidad

Además de estos importantes datos, desearíamos que usted nos respondiera a la más importante cuestión:

¿Qué papel se le reserva a la mujer en este tema de consecuencias vitales para ella? ¿El de mera

espectadora, el de protagonista, el dé víctima o el de máquina reproductora, sin voz ni voto, como es

ahora?

En cuanto a otras causas de interrupción voluntaria del embarazo, a las que usted no parece dar

importancia, le pedimos que dedique algunos minutos de su precioso tiempo a imaginar, que otra cosa no

podrá nunca sucederle, por ejemplo la situación de una jovencita de quince, o dieciséis o veinte años,

seducida por el primer amor, convencida de que un niño será la alegría de la pareja, creyendo incluso en

un inmediato matrimonio, y abandonada en el mismo momento en que el papá se entera del resultado de

su fechoría. Ella no es víctima de violación, sino de engaño, no se encuentra en peligro de muerte física

sino de depresión psíquica, de abandono social y moral, de ruptura familiar, de angustias económicas.

¿Cuál ha de ser su futuro .-y e! de ese hijo al que antes de nacer ya odiará?

Si esta imagen no -le resulta suficientemente convincente, debería pensar en las madres de familia con

dos o tres o cuatro o más hijos, sin recursos económicos, con e! marido en paro, con un hijo anterior

subnormal, con problemas de vivienda, o con algún familiar más enfermo, anciano o necesitado, que se

da repentinamente cuenta de que o el sistema anticonceptivo que usaban les ha fallado, o que su edad no

les permitía pensar en. su fertilidad, o que se equivocaron en la elección o en el uso del sistema

contraceptivo por ignorancia. ¿Cuál es el remedio para el infortunio de esas mujeres?

Suponernos que usted no cree que el hijo ha de constituir un nuevo castigo para la madre, ni que mediante

la imposición tiránica de la maternidad podremos formar nuevas generaciones de niños felices, que sean

en la sociedad futura adultos sanos mental y físicamente.

No sabemos si usted es de la opinión de que en nuestro país es preferible que los niños mueran de

desnutrición antes de los cinco años, los adolescentes se conviertan en delincuentes, los niños sean

maltratados por sus padres, las niñas prostituidas, las generaciones analfabetas, la mortalidad infantil

tercemundista, y las mujeres necesitadas y decentes cumplan decenas de años de prisión antes que

permitir la legalización del aborto por el simple deseo de la madre.

 

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