Felipe González y Fernando Caludín presentaron Una política exterior para España. 
 Fernando Morán: Lograr una autonomía que evite la satelización del país     
 
 ABC.    07/11/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

VIERNES 7-11-80

ABC

CULTURA Y SOCIEDAD

Felipe González y Fernando Claudín presentaron «Una política exterior para

España»

Fernando Morán: "Lograr una autonomía que evite la ´satelización´ del país"

MADRID. En el transcurso de un almuerzo celebrado en Lhardy tuvo lugar ayer la

presentación del libro

«Una política exterior para España», de Fernando Morán, escritor y diplomático

que es, en la actualidad,

portavoz socialista de la Comisión de Exteriores en el Senado y consejera para

asuntos exteriores del

secretario general del PSOE.

El libro que se subtitula «Una alternativa socialista» se ha editado por

Planeta en la colección

«Documento» y consta de cinco apartados referidos a la posición qua le es

posible a España

internacionalmente, su instalación en el nuevo marco de las relaciones

exteriores, la situación en el

cambio mundial, los problemas pendientes y la política a seguir —alianzas,

dimensión mediterránea,

cuestión de Palestina, política árabe - española, la cuestión de Sahara,

factores internacionales en tomo a

Canarias, Gibraltar, la integración europea, Portugal y Latinoamérica— y, por

ultimo, el nuevo orden

internacional y socialismo.

FELIPE GONZÁLEZ: UNA APORTACIÓN SOCIALISTA

Intervino, en primer lugar, el líder de la oposición Felipe González para decir

que se trataba de una

aportación socialista fundamental, aunque no era la idea socialista de la

política internacional española.

Felipe González se preguntó desde qué óptica —si técnica o política— ha

trabajado Fernando Morán para

concluir, que domina en el libro el carácter político, aludiendo a que está

extraordinariamente bien

documentado y extenso, porque rompe la inercia da los planteamientos de política

internacional,

ciñéndose a los aspectos técnicos y no políticos, cosa que hace el autor con

valentía.

«He apreciado —añadió— un equilibrio para la acción política, entre la necesidad

del rigor y la voluntad

de sobrepasar un análisis objetivista de la realidad nacional. En la

personalidad de Morán— continuó

diciendo Felipe González— hay cosas divertidas, sobre todo para España que se

preocupa poco de la

política internacional, tanto en la opinión pública, como los propios

responsables políticos. Se sigue

pensando que lo que ocurre fuera del país no tiene incidencia en lo que pasa

dentro. Señaló el líder

socialista que Fernando Morán «se salva» a si mismo, en este libro, pues

habiendo intervenido en el

debate constitucional se limita a contemplar como se ha producido el debate.

Felipe González juzgó el libro, imprescindible para trabajar en la política, con

un matiz de la aportación

socialista. Si hubiera que ponerle un defecto —dijo— sería el dejar de señalar

cuáles son las carencias de

infraestructura que imposibilitan hacer este proyecto de política internacional

indigencia de estructura en

Exteriores, choque de competencias con otros Ministerios y revisión de la

plataforma política.

FERNANDO CLAUDIN: UNA SITUACIÓN DEPEPENDENCIA

A continuación, tomó la palabra Fernando Claudín para referirse a «Una política

exterior para España»

como una «aportación de peso a la situación actual», plena de análisis,

información, sugerencias y

propuestas. «Hay en él —dijo—, un esfuerzo de objetividad y rigor, difícil en un

tema de esta naturaleza,

Toma partido, no de manera arbitraría, por una alternativa concreta de política

exterior, definida por una

alternativa nacional, en una determinada dirección.

El punto de partida del libro —afirmó Fernando Claudín— es que el régimen

anterior se caracterizaba por

una situación de dependencia y que el problema de la democracia es salvar esa

dependencia, saliendo

relativamente de ella en la medida que se pueda. Pues si no se supera esta

dependencia España puede

llegar a una «satelización» completa. Situación que se refleja en la actitud de

España en el problema de la

OTAN que es mucho más grave después de las elecciones norteamericanas. Hay en

«Una política exterior

para España» un esfuerzo de «desideologizar» la política interior de España ante

un acontecimiento

internacional.

Considero que el libro aparece en un momento de crisis, crisis de bipolaridad,

de nuevos centros de poder,

de vacíos de poder, etcétera, señalando la crisis interna que padecer las dos

sociedades, tanto la

occidental, donde es evidente que el resultado a la derecha en Norteamérica se

produjo por el malestar de

la sociedad y por la elección de un candidato que expresa la decadencia

norteamericana); como la

oriental, que padece asimismo una crisis en los países del Este, al no haber

resuelto los problemas de la

industrialización para la que no encuentran salida. «No han resuelto—afirmó— te

liberación del hombre

en el sentido de mayor libertad y participación que es para lo que hicieron la

revolución».

El libro, dijo finalmente Fernando Claudín, es, además de una contribución

socialista, necesaria para los

políticos de la izquierda española. Su voz será más oída después de este libro.

FERNANDO MORAN: COMPLEJO DE INFERIORIDAD

El autor del libro, Fernando Morán, tras dar las gracias a los presentadores

dijo que el espíritu de su libro

es suscitar un debate de política internacional y advertir contra el complejo de

inferioridad que España

tiene. Además de corregir este complejo, Fernando Morán opinó que se debe tratar

de «desideologizar» el

debate. En cuanto al tema de las alianzas su tesis es de que la entrada en la

OTAN aumenta el riesgo y no

aumenta la cobertura militar.

Así su enfoque político es el de un nombre de su edad que cree que el socialismo

democrático es el

sistema más capaz de resolver las contradicciones de una sociedad industrial

evitando la totalidad.

Fernando Morán desea una política exterior para España que logre un área mínima

de autonomía que

evite la «satelización» sin romper los equilibrios generales; asimismo propugna

una política exterior que

coadyuve a la democratización del país, ya que la política exterior no se puede

hacer con unos

instrumentos que no existen y nuestro defecto es aceptar la entrada dentro de

los «Nueve» sin tener en

cuenta las repercusiones «ad intra».

La presentación de «Una política exterior para España» se convirtió en realidad

en un debate de gran

altura dialéctica en la que intervinieron diversas personalidades de la

política, de la diplomacia y de las

letras.

 

< Volver