Feliep González: La excusa número uno para un golpe de Estado es el vacío de poder     
 
 El País.    07/11/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Felipe González: "La excusa número uno para un golpe de Estado es el vicio de

poder"

Para el líder socialista Felipe González, la ausencia de voluntad para gobernar

puede suponer un grave

peligro para la democracia. «En la medida que se fragiliza la voluntad de

gobernar, se agudiza e l peligro

de una involución.

Lo que me preocupa de la situación actual es que se den excusas para un golpe de

Estado, y la excusa

número uno es el vacío de poder», dijo ayer el secretario general del PSÓE al

grupo de mujeres

periodistas que organizan los desayunos del Ritz, y que recoge la agencia Efe.

«Tengo mis razonables preocupaciones de que los sectores involucionistas o

golpistas entienden por tal

vacío de poder la pelea y las luchas internas de UCD», dijo Felipe González,

quien ha querida permanecer

distanciado del conflicto interno del partido centrista, y ha anulado una

entrevista que tenía pendiente con

Fernández Ordóñez, «precisamente porque no quiero dar ningún motivo para que se

pueda decir que

tengo algo que ver en sus problemas. Allá ellos, y cómo lo solucionen es cosa

suya», añadió el líder

socialista.

Para Felipe González, la crisis de dos partidos políticos, como UCD y PC E, es

un motivo de fragilidad

que puede ser aprovechada como excusa contra el sistema democrático. Dos crisis

de distinta importancia

y diferentes soluciones. «UCD no es comprensible como realidad», dice, «porque

no es real, hay muchas

ucedés y por eso es difícil un análisis lógico de un partido sin fronteras

definidas. Habría que saber

primero sí hay en UCD un proyecto común.

Sobre la crisis en el PCE, Felipe González, opina que «sería muy grave que se

perdieran los nervios y se

originase una desbandada. Todos los elementos están en contra de la dirección.

Una vuelta a posiciones

leninistas, aun endurecimiento del comunismo, les haría perder las ya exiguas

posiciones electorales».

A juicio de Felipe González, «Calvo Sotelo fue elegido como presidente del

Gobierno para ser un buen

administrador, frenar el proceso autonómico y llevar a cabo una política

económica liberal. Calvo Sotelo

no ha podido cumplir con el programa de investidura, salvo en el punto

internacional de la integración de

España en la OTAN. No ha sido ese buen administrador que todos creían», dijo.

Felipe González denunció reiteradamente los peligros de una estrategia de la

tensión, forzada por unos

intereses de la gran derecha que no saben defender mediante la conquista de los

votos. «Si quieren asustar

diciendo que nuestra moderación es artificial, se equivocan», dijo el secretario

general del PSOE.

«¿Cómo duda el señor Ferrer Salat de que vayamos a hacer una política

socialista; es que se piensa que

vamos a hacer su política?».

Para el dirigente del PSOE, es absolutamente necesaria la celebración del

proceso del 23F, y señala que

«nunca, jamás, nadie me ha propuesto negociar el retraso o la no celebración del

proceso del 23F. Me

parece que no es posible jugar con esas cosas". Sobre los sectores

involucionistas, dice que los más

peligrosos radican en la máquina civil, «porque tos de la máquina militar

ofrecen más resistencia a alterar

la legalidad, por su estructura disciplinada».

 

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