Autor: Urbano, Pilar. 
 Desayunos del Ritz. 
 Alfonso Guerra: A mi izquierda el abismo     
 
 ABC.    25/10/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

NACIONAL

«Desayunos del Ritz»

Alfonso Guerra: «A mi izquierda, el abismo»

«A mi siempre me ha gustado muchísimo la Biblia... (fracción de segundo; la

periodista aún no ha

reaccionado de su sorpresa, cuando Alfonso Guerra dispara el final de la frase),

pero empieza a no

gustarme tanto al ver la cantidad de energúmenos que la utilizan a troche y

moche.» Así es Guerra.

«Rafael Arias es un bodoque.» Así es Guerra. «Mella es un mercenario, sin valor.

SI tuviera valor, estaría

en Rodhesia. Por eso es un mercenario de despacho.» Así es Guerra. «Nosotros

haríamos un Gobierno de

coalición con los liberales. Lástima que los liberales... no existan.» Así es

Guerra. «Marcelino Oreja,

gobernador general al País Vasco, con rango de ministro... ¡Sólo faltaría ya que

fuera con rango de

ministro de "Asuntos Exteriores", ¡y que los vascos nos envíen un ministro de

ellos a Madrid!»

«Antes de la moción de confianza, Suárez telefoneó —él o sus "fontaneros"— once

veces a Felipe»

«El Congreso de UCD temo que será otro Congreso" del PSOE

Así es Guerra. «Ya, ya sé que mi lenguaje escuece a algunos y que dicen que es

arrabalero. Desde luego,

no es versallesco. Yo hablo como habla el "tío" de la calle, como se habla en

los bares.» Así es Guerra. Y

cuando las periodistas de los «desayunos del Rítz» hurgan para que escupa otro

«piropo» y le preguntan si

después de los «pactos con papeles» en la Moncloa, para el desbloqueo andaluz,

sigue en pie aquella

descalificación de «con Suárez, ni un paso más», responde angelical y risueño:

«¡Mujer! Eso no era una

descalificación. Eso era mera dialéctica política...» Así es Guerra.

• Llegó a las nueve y media, y llegó triunfante. Acababa de desarbolar la

tormenta interna que en el PSOE

se cernía sobre él, a raíz de su «arrabalera» intervención en la moción de

censura. En el portafolios traía,

y lo sacó, un «dossier» azul. Y en el «dossier», cuatro folios mecanografiados y

firmados, los cuatro, por

él y el ministro Pérez Miyares: eran «los papeles del desbloqueo» donde el

Gobierno regresa a la fórmula

del 151 para la autonomía andaluza, Almería incluida, y donde ni se menciona el

«mecanismo 144» más

que en una alusión a «los Intereses nacionales». «Mirad, mirad aquí —señala un

párrafo— el gol que le

he "colao" a Suárez en el mismísimo momento de firmar.....

Nos lo lee y luego espiga entre líneas: «¿Veis? ¡Cuatro veces se nombra el 151!

El Gobierno ha venido a

nuestras razones.» Está pletórico, No nos cuenta que los muñidores del «gol»

fueron el juncal Escuredo y

el astuto profesor Clavero. «Creo que ha valido la pena —comentó Clavero— haber

dejado de ser

ministro..., por el bien de Andalucía.» Sigue Guerra: «En este tema yo me

planté. El Gobierno quería sólo

salvar la cara. Estaban en un callejón. Dije "no transijo" cuando todos, Incluso

en mi partido, buscaban un

agujero por donde sacar la cabeza como fuera..., "¡y no he transigió... y hemos

ganao!".»

• La víspera, un eminentísimo ucedero me confiaba que, durante el verano y antes

de la cuestión de confianza, al hilo de

las conversaciones Moncloa-Coalición Democrática, Moncloa-catalanes, Moncloa-

andaluces, «hubo

varias llamadas telefónicas entre Suárez y Felipe». Se lo pregunto a Guerra.

«Sí. Once. Pero era Suárez

quien llamaba a Felipe. Suárez o el "fontanero" Aza o el "cuñadísimo" Lito,..

Suárez quería salir a flote

del revolcón de la "censura" con lo de siempre: la foto encendiéndole el

cigarrito a Felipe. Pero Felipe se

negó a ir. Porque Suárez no quería firmar ningún acuerdo, sino ganar un balón de

oxígeno dando imagen.

Lo que pretendía Suárez de verdad era pactar con las minorías. Como era muy duro

para la opinión

pública presentarse respaldado por los tres bloques nacionalistas, descolgó a

los vascos... Con los

catalanes la cosa era fácil, había pesetas por debajo. Se entregaron créditos:

28.000 millones a la Banca

catalana. Y una limosna para Andalucía: 50 millones sólo. Así que los votos de

la confianza a Suárez se

han comprado con créditos. Esa es la historia. Roca Junyent jugaría la bandera

de "asegurar la

gobernabilidad del país". Y Rojas Marcos, que ahora se ha quedado "desea

labrao", les servía — eso

creyeron ellos, equivocadamente — como banderín para el seguimiento de la Junta

Andaluza y de los

socialistas. Pérez Miyares, de buena fe, seguro, hizo creer a Suárez que la

Junta de Andalucía no iría a la

operación de desbloqueo sin Rojas, temiendo que un Rojas Marcos descolgado

jugase a la contra

socialista. Pensaron que previamente había que avanzar y salieron con la oferta

del 144. Pero esa

"fórmula mágica" no la aceptarnos. Rojas no tiró de nosotros, como el Gobierno

pensaba. Y vino la

moción de confianza, con el patinazo de Martín Villa. Por cierto, yo no creo que

fuese un patinazo de

Rodolfo, que está en los antípodas de Rojas. A Martín Villa le meten de ministro

en esa operación y el

hombre hace lo que puede. Pero sin convencimiento. Ahora en UCD están que trinan

contra Rodolfo;

pero yo sospecho que el invento era del secretario de Estado para las

Autonomías, Brosseta, ¡que no tiene

ni Ideal» (Hace una pausa, bebe un sorbito de café con leche y suelta otra

"malicia".) Rojas Marcos es un

líder impresentable. En vez de ser et "uno" de su partido debería ser el último.

El resta votos a su gente.»

• Entonces, ¿la cuestión de confianza no surge de ese no ponerse al teléfono

Felipe, para poder negociar

después con vosotros, desde una posición de fuerza...?

—Yo creo que fue una operación Interna centrista. Abril ya estaba descolgado.

Suárez, en Galicia

diciendo increíblemente que ése ha sido su verano más feliz... Pacta los votos,

resuelve la crisis de

Gobierno, que pretendía no hacer y trata de asegurarse el Congreso segundo de

UCD..., que me temo va a

ser como otro 28 Congreso del PSOE, pero sin bagaje... Ya lo veremos.

—¿Cuál es tu visión de la caída de Abril?

—Abril llegó a la sublimación del desprecio de todos los hombres de UCD. Utilizó

técnicas de

humillación, incluso con los ministros: los ponía en cola. Y Jugando siempre a

"kamikaze" suicida,

dispuesto a quemarse él con el aparato en cada encontronazo. Y eso lo hizo por

Suárez y abnegadamente.

¿Te gusta esta palabra, Pilar? ¡A mí también! Pero sin la contraprestación del

beneficiario.

Entonces, poco a poco, o un día de golpe, ve que no vale la pena seguir. Y él

mismo decide despegarse.

Así veo yo ese asunto.

• En otro momento del desayuno protesta por cierta cláusula del Estatuto

canario

por la que en las conversaciones de España con el Consejo de Seguridad Europeo

puede sentar a la mesa

un representante de Canarias. «Los vascos y los catalanes, van a pedir lo mismo,

¡ya veréis! Y esto no

será ya ni un Estado federal; esto serán "los Estados Asociados de España". Tan

irresponsable es UCD al

apoyar esa cláusula como al regatear transferencia» a Cataluña y País Vasco. Hoy

por hoy, Pujol y

Garaicoechea son soldaditos de plomo del Gobierno de Madrid, con apariencia de

poder. En todo el

proceso autonómico, Suárez es el máximo responsable de mí haber resuelto pronto

y ampliamente las

autonomías catalana y vasca y de no haber ralentizado todas las demás. Empezó a

repartir promesas de

"autonomía para todos": la famosa "teoría de los quesos". Y aquí o vamos a un

casi —casi— federalismo

en lo Institucional, que homogeneice a las comunidades autónomas en lo

institucional, o esto se

desmadra, esto no funciona y esto no lo entiende nadie.»

—Pero los socialistas fuisteis coautores de esta dinámica...

—Nosotros, cuando se hizo la Constitución, llevamos un mapa autonómico y tres

listas de competencias

delimitadas: las del Estado, bien fijas; las de la Comunidad Autónoma, bien

fijas; las compartidas entre la

Comunidad y el Estado, que serían el elemento diferenciador entre unas

comunidades y otras. Pero no nos

lo aceptaron.

Hablamos después del contencioso RTVE. Guerra declara que es numéricamente

«necesario el pacto

UCD-PSOE para la composición del Consejo de Administración». Que él no propone

ni un solo

candidato. «Que los proponga el Gobierno o la propia casa de RTVE.» Pero que,

bajo cuerda, está

negociando con mandos intermedios. «Como dicen los italianos, estoy acordando el

"sotto governo".

Nosotros, si no hay voluntad de cambio en RTVE, preferimos no estar ahí. Tampoco

queremos un reparto

de la televisión. Eso ya nos lo propusieron: "para ti el segundo canal, para mí

el primero", me dijeron bien

claro. Queremos una TV dirigida y hecha por profesionales...» A la pregunta de

si propiciarían la creación

de emisoras privadas de televisión, responde escuetamente «no».

Dijo también Guerra que «en el PSOE no pasa "na"... Es un partido complejo,

bastante ácrata —cosa que

no me disgusta—, con ambiciones personales más o menos legítimas, donde la gente

desbarra y dice lo

que quiere..., y eso es muy sano; pero con un gran sentido común colectivo a la

hora de la verdad. No hay,

en el seno del PSOE, "lucha de clases". Otra cosa es que cada quién busque su

agujero y que cierto

"tartufismo" haga pasar a los revolucionarios por moderados. Y al revés. A mí me

sitúan a veces —para

fastidiarme— en la moderación. Y yo digo que a mi Izquierda, el abismo. Críticos

hay, claro, en la base y

en la dirección. Pero nada de "barones"... Felipe es un líder muy por encima de

lo normal. Pero no está en

un pedestal. Se le ve y se le toca. No hay mito reverencial con él. Pero es el

hombre de mayor capacidad e

Imaginación política que me he encontrado. Y va a tener que Jugar mucho tiempo

su papel capital».

—¿Gobierno-de coalición... a la vista?

—Rotundamente, no. Sólo se haría la coalición, a petición de los herederos de la

dictadura, para legitimar,

gobernando con nosotros, su mala conciencia de pasado. Pero nunca como oferta de

la oposición. Esa

oferta no tendría sentido: sería la salvación en el Poder, sin dictadura, de los

que hicieron la dictadura...—

Pilar URBANO.

 

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