En una carta manuscrita dirigida a los militantes socialistas el pasado mes de agosto. 
 Felipe denunció una guerra sucia contra el PSOE y atacó al Gobierno     
 
 Diario 16.    01/10/1981.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

4

NACIONAL

1 -octubre-81/Diario 16

En una carta manuscrita dirigida a los militantes socialistas el pasado mes de

agosto

«La democracia en España es mucho más que la existencia de un Gobierno

coyuntural que puede no estar a la altura de responsabilidad histórica»

«Algunos de los que ejercen el poder no pueden resistir que aumente la

credibilidad de los socialistas ante los ciudadanos»

Felipe denunció una guerra sucia contra el PSOE y atacó al Gobierno

Felipe González dirigió una carta, el pasado agosto, a los militantes

socialistas, en la que denunciaba una guerra sucia y una campaña contra el PSOE,

nacida de las filas del partido del Gobierno y de «algunos de los que ejercen el

poder», a propósito del pretendido pacto secreto entre el PSOE y el PCUS,

denunciado por UCD, partido al que califica de «no estar a la altura de su

responsabilidad histórica».

Madrid — El secretario general del PSOE, Felipe González, denunció la existencia

de una «guerra sucia» contra su partido el pasado 15 de agosto en una caria

dirigida a los militantes socialistas, a los que pide serenidad y calma y

previene de que estas campañas podrían agudizarse de cara al XXIX congreso del

Partido Socialista, que tendrá lugar en Madrid los próximos 21 y 24 de octubre.

Esta carta de Felipe González fue distribuida entre los militantes socialistas a

primeros de septiembre y está escrita en el momento en que saltó a la prensa,

vía UCD, el presunto acuerdo del PSOE con el Partido Comunista de la Unión

Soviética para impedir la entrada de España en la OTAN.

En esas fechas se dijo también que existía un pacto secreto entre el PSOE y UCD

para impedir la implantación de la televisión privada en España.

También por aquellas fechas aparecieron las revelaciones del sumario por el

intento de golpe de Estado del 23-F, en las que se indicaba la intención de

Armada de formar un Gobierno con la inclusión de los dirigentes socialistas

Felipe González y Enrique Múgica, además de otros políticos.

Intoxicación

Los temas tocados por el líder socialista en su misiva son la propia campaña,

que califica de «intoxicación», duras criticas al partido del Gobierno junto a

la justificación de por qué se había llegado a los pactos autonómicos con el

mismo Ejecutivo, la prevención ante el posible aumento de la campaña cara al

XXIX congreso, así como una petición de serenidad a los socialistas.

La carta, referida a aquellas fechas, comienza diciendo que «en los últimos días

venimos observando el comienzo de una campaña de intoxicación y

desestabilización desde varios frentes», según recoge Europa Press.

«No debemos extrañarnos de que los enemigos de una democracia difícilmente

conseguida y todavía frágil estén dispuestos a emplear no sólo armas de fuego

para asaltar el Congreso de los Diputados, sino también su dinero, su influencia

y la lenidad de la que aún disfrutan, para combatir, mediante la intoxicación, a

las instituciones democráticas y las instituciones que las representan.»

«Ya Goebbels en la Alemania nazi, fue un gran maestro de la calumnia, que

encontró un adecuado discípulo en el propio Stalin. Las consecuencias de estas

técnicas fueron desastrosas para la vida de muchos hombres, para la dignidad

de sus pueblos y, desde luego, para las libertades.»

Gobierno instigador

A continuación, Felipe González expone la actitud de! PSOE y sus dirigentes:

«Nuestro partido está actuando con responsabilidad ante los problemas

fundamentales de España y creo que también con espíritu de sacrificio.»

«No quiero decir que los comportamientos de la dirección estén plenos de

aciertos, porque tal vez algunos de vosotros os estaréis preguntando estos días

si no habrá sido un error confiar en un Gobierno capaz de tolerar o de instigar

determinadas calumnias contra nosotros y contra mi personalmente.» Con estas

palabras se refiere a los presuntos pactos secretos con el PCUS y la firma de

los pactos autonómicos, cuya justificación expone a continuación.

«Los acuerdos con el Gobierno forman parte de la necesidad que siente la

dirección del partido de encontrar un cauce de solución a los problemas de

estructuración del Estado autonómico, de reparto justo de la riqueza nacional

entre las comunidades, de modernización de la Administración y de la sociedad, y

de eficaz funcionamiento de los entes locales.»

Y precisa: «Para nosotros, la democracia en España es mucho más que la

existencia de un Gobierno coyuntural que puede no estar a la altura de su

responsabilidad histórica, como evidentemente no lo está el partido que lo

sustenta.» Más adelante hace una nueva advertencia de cara al próximo congreso

del PSOE: «Quiero advertiros que esto no es más que el comienzo de la guerra

sucia a la que me refería y que yo confiaba que estuviera limitada a los

enemigos declarados de la libertad. Pero, lamentablemente, esta frontera parece

ampliarse, porque algunos de los que ejercen el poder parecen no poder resistir

que aumente la credibilidad de los socialistas ante los ciudadanos españoles por

su empeño en trabajar sobre los problemas reales de España.»

Añade que éstos no pueden admitir que el PSOE se presente a su congreso «como

una organización responsable, sin ofrecer espectáculos lamentables de banderías

mezquinas».

Bajos recursos

Añade que «no están dispuestos a discutir con claridad y sin bajos recursos el

ingreso de España en la OTAN o el mantenimiento de una actitud más

independiente, y sobre todo no quieren que el pueblo exprese su decisión

soberanamente a través de una consulta». La última parte de la carta la dedica

el dirigente socialista a recomendaciones a sus militantes para mantener la

serenidad y firmeza en el mantenimiento de nuestras proyectos políticos», y que

«no quisiera que ningún compañero cayera en la trampa de responder a la

calumnia, a la intoxicación, con actitudes semejantes», concluyendo con el

consejo de «preparar un congreso serio con respuestas a los problemas de España

y no caer en provocaciones estúpidas que puedan arrastrarnos al desprestigio que

padecen hoy los ambiciosos y los frívolos».

El líder socialista escribió, de su puño y letra, las más duras

descalificaciones del Gobierno.

 

< Volver