Autor: Ibáñez, Juan G.. 
 La oposición, decepcionada ante la remodelación gubernamental. 
 Felipe: Están amenazadas todas las libertades  :   
 El líder del PSOE exige un Gobierno pluripartidista. 
 Diario 16.    03/12/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 24. 

LA OPOSICIÓN, DECEPCIONADA ANTE LA REMODELACION GUBERNAMENTAL

Juan G. IBANEZ

El secretario general del PSOE, Felipe González, aseguró ayer que «está

amenazado el proyecto histórico

contenido en la Constitución de 1978, y con él todas las libertades». El líder

socialista celebró una rueda

de prensa en Madrid para reclamar, solemnemente, del Gobierno una fórmula,

perfectamente posible en la

Constitución, que genere un Gobierno «de amplia mayoría parlamentaria y social».

Felipe: Están amenazadas todas las libertades

El líder del PSOE exige un Gobierno pluripartidista

"Este Gobierno no es un Gobierno para responder a los problemas de España, sino

para responder a los

problemas internos de UCD "

Madrid - Felipe González, que imprimió un tono de solemnidad a sus

intervenciones, afirmó que «el

PSOE está dispuesto a asumir las responsabilidades que le correspondan, sin

ningún tipo de limitación»

para fortalecer el poder ejecutivo y defender con más voluntad política que la

de Calvo-Sotelo el Estado y

la sociedad democráticos.

La decepción manifestada por la remodelación del Gabinete Calvo-Sotelo, con la

que el presidente del

Gobierno ha resuelto la crisis centrista, fue un comentario de actualidad en

comparación con otras criticas

formuladas sobre la gestión de Calvo-Sotelo desde que se hiciera cargo del

Gabinete en febrero pasado.

En cualquier caso, Felipe González dejó sentado que el PSOE seguirá sin

dificultar la gobernabilidad del

país, lo que implica el mantenimiento, en términos generales, de la estrategia

seguida hasta ahora de

apoyo al Gobierno en temas fundamentales -de lo que no se retractó-, con

independencia de las críticas

que como oposición le corresponda formular.

Sin renunciar, pues, explícitamente a la concertación. ni ocultar las

profundas insatisfacciones que

éstas han deparado a los socialistas en cuanto a su cumplimiento por

parte del Ejecutivo, González

desplegó cuantas razones podría asumir el Gobierno para fortalecer su

composición con representantes

de otras fuerzas sociales.

Debilidad

Felipe González reprochó duramente al Gobierno centrista no haber aprovechado el

apoyo ofrecido por

los socialistas para combatir a quienes persiguen la destrucción del sistema

democrático, tan

recientemente conquistado.

El líder socialista afirmó: «Es suicida no combatir a los enemigos de la

libertad», y aunque precisó que se

encuentra «más esperanzado que preocupado», sembró la impresión de que

gravísimos peligros

acechan en estos momentos al régimen democrático. González señaló, al

recordar que ya el PSOE

ofreció tras el 23 F su colaboración con un Gobierno de amplio respaldo que

garantizase seguridad a

los ciudadanos, que «aquel momento no era peor que éste, sino por lo menos

igual».

Hipoteca

González aprovechó la ocasión para defenderse frente a quienes acusan a los

líderes políticos de

mediocridad intelectual y advirtió que «hay una hipoteca psicológica

permanente para trabajar sobre

los problemas reales de España».

El líder socialista aseguró que para acabar con las tentaciones involucionistas,

que cuentan con un apoyo

social insignificante, basta con una clara voluntad política. A su juicio, el

Gobierno ha carecido hasta el

momento de esa voluntad por cuanto «no se tienen datos públicos, ni se conocen

actitudes valientes para

desmontar la trama civil golpista, que crea que permanece intacta, y tal vez

engrosando algo sus filas».

Preguntado por DIARIO 16 acerca de si el Gobierno, en su opinión,

está actuando en los

preparativos del juicio contra los militares rebelados el 23 F de la forma más

idónea para la defensa de la

democracia, González respondió con un lacónico «no», disculpándose de

una explicación por la

contundencia de su respuesta.

«Es más importante - comentó en otro momento - acabar con los civiles quo

intoxican en los cuarteles

que especular sobre posturas de personas, o algunos grupos, dentro de las

Fuerzas Armadas.»

Preguntado de nuevo por DIARIO 16 acerca de si los contactos políticos de algún

miembro del

generalato, con mando operativo territorial, revelan para el PSOE la

preocupación de un ciudadano y no

una postura dudosamente a la Constitución, González reclamó «un esfuerzo

de responsabilidad, por

parte de todos, para limitar al máximo valoraciones especulativas que, a

veces, pueden ser

perfectamente injustificadas y producir irritación. También comprendo - añadió -

que si no se da

información es difícil exigir responsabilidad en su administración».

Felipe González emplazó al Gobierno para que proponga con urgencia una formula -

«que en la

Constitución existe»- de Gabinete realmente fuerte, por su apoyo parlamentario y

social, para resolver los

dos principales problemas que tiene en este momento España: la amenaza de las

libertades y la crisis

socioeconómica, con especial referencia al desempleo.

González planteó su requerimiento de forma tajante y comprometedora: «Frente a

la defensa de la

democracia, cualquier otro problema debe ceder.»

Empresarios

A continuación precisó que si el motivo de que el Gobierno no aceptase, tras el

23 F, o rechace ahora la

incorporación de otras fuerzas parlamentarias es que «alguien» quiere impedirlo,

entonces será

irremediable que «los ciudadanos sientan que se ciernen sobre ellos las nubes no

ya de una democracia

vigilada, sino de una democracia hipotecada».

El secretario general del PSOE no quiso argumentar con el incumplimiento por

parte del Gobierno de

algunos de los pactos propiciados, como el suscrito por la UGT en el acuerdo

nacional de empleo, para

buscar una cobertura política más sólida en la debilidad del Ejecutivo frente a

la grave amenaza en que, a

juicio del PSOE, se encuentran todas las libertades.

Pero varios minutos más tarde no dudó en presentar el ANE como línea divisoria

de los comportamientos

empresariales democráticos y desestabilizadores.

«Cualquier empresario consciente -insistió González- se da cuenta de que el ANE

es un "haber"

importante para desarrollar sus tareas con un horizonte temporal despejado

de incógnitas o

incertidumbres. Yo creo que la inmensa mayoría de los empresarios españoles

entienden

perfectamente que el problema no es saber si el ministro de

Economía tiene éste u otro cariz.

Eso es una broma, que hay que superar. Los problemas van mucho más allá.»

Estabilidad

«Cuando yo hago el llamamiento para un Gobierno fuerte, decidido, capaz de

combatir a los enemigos de

la libertad y afrontar la crisis socioeconómica en toda su complejidad, me estoy

dirigiendo también a los

sindicatos y al mundo de la empresa, por supuesto. E insisto en que si el

acuerdo nacional de empleo no

se entiende, si no se acepta la responsabilidad del llamamiento que está en el

ANE se está

desestabilizando, voluntaria o involuntariamente, un proyecto histórico con el

que se salva también al

mundo de la empresa.»

«Por eso con el ANE se traza una raya donde se ve cuántos están para acá, en la

defensa de la

Constitución, y cuántos están pensando mucho más en frenar la victoria de las

fuerzas democráticas en las

próximas elecciones.»

Elecciones

González relacionó a este respecto al Gobierno con la «gran patronal», por

cuanto, a su juicio, «no se deja

reforzar por el apoyo del PSOE», por intereses partidistas ante las próximas

elecciones y reiteró que éstas

deben celebrarse en el plazo previsto, que termina en la primavera de 1983.

El líder socialista se mostró seguro de que los sindicatos, «que han negociado

con un Gobierno

monocolor y de derecha verían, cómo no, con más confianza un Gobierno más

representativo social

mente».

Felipe González presentó como una constatación objetiva de los catorce últimos

meses que «quizá ha

habido demasiadas crisis de Gobierno en demasiado poco tiempo» e interpretó, por

la solución de Calvo-

Sotelo a la crisis centrista, que «éste no es un Gobierno para responder a los

problemas de España, sino a

los problemas internos de UCD».

El líder del PSOE insistió en que el desafío en estos momentos no estriba en

quién va a ganar las

próximas elecciones, sino en si van a triunfar quienes defienden el «proyecto

histórico de la

Constitución» frente a quienes intentan quebrarlo.

Respecto al nuevo Gobierno

Los sindicatos son pesimistas

Madrid - Las dos centrales sindicales más importantes del país, CC OO

(comunista) y UGT (socialista),

se han mostrado públicamente pesimistas respecto a la capacidad del nuevo

Gobierno para abordar la

crisis económica y el clima de involución política.

Coincidieron en valorar la remodelación ministerial como un ajuste de cuenta

entre las familias centristas

para arreglar los problemas del país.

El secretario general de UGT, Nicolás Redondo, dijo que el Gobierno tiene un

carácter de

provisionalidad, es impotente para generar esperanzas y nace muerto. Para la

comisión ejecutiva de CC

OO el Gobierno es continuista y en su opinión España necesita un Gabinete de

cooperación democrática

con amplia base parlamentaria. Van a enjuiciar la labor de gobierno en función

del cumplimiento o no del

acuerdo nacional del empleo.

 

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