El candidato centrista no gusta a la oposición. 
 Felipe se ofrece para resolver la crisis     
 
 Diario 16.    31/01/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

El candidato centrista no gusta a la oposición

Felipe se ofrece para resolver la crisis

Felipe González, secretario general del PSOE, ofreció ayer en Televisión la

colaboración de su partido

para resolver la grave crisis del país, que, en su opinión, UCD no es capaz de

afrontar por problemas

internos. Las primeras reacciones a la designación de Calvo-Sotelo son, por otra

parte, tan poco

halagüeñas para el candidato, como para el procedimiento por el que ha sido

nominado.

Madrid Felipe González, secretario general del PSOE, afirmó ayer en televisión

que su partido está

dispuesto a colaborar en la resolución de la crisis actual, que calificó de

grave.

«En esta situación histórica —dijo literalmente el líder socialista— quiero que

nuestro pueblo sepa que

estamos dispuestos a asumir las responsabilidades que tengamos que asumir, y

quiero también que sepan

que, dentro de la democracia, estos cambios son siempre sanos, y que es

importante mantener un espíritu

abierto para la construcción de una democracia fuerte, una democracia estable y

capaz de acabar con la

injusticia y con el desorden social.»

Previamente, González se había referido a la crisis del partido del Gobierno,

que coloca a la UCD en una

situación de «casi incapacidad para ofrecer una situación estable».

«En este supuesto, perfectamente natural en países democráticos —prosiguió el

secretario del PSOE—, el

partido mayoritario de la oposición, y ésta es nuestra actitud, debe estar en

disposición de buscar y ofrecer

al país una solución que estabilice el proceso democrático y que lo haga

avanzar, que afronte sobre todo

los problemas del país, mucho más que estudie los cambios de personas, que es lo

que me parece que está

ocurriendo en estos momentos en el seno de la propia Unión de Centro

Democrático.»

Planteamiento sucesorio

Esta y otras frases del líder socialista implican una critica al planteamiento

de la sucesión de Suárez, en la

que también han coincidido otros políticos tan dispares como Blas Piñar —que ha

calificado de pura

impertinencia» la designación del candidato Calvo-Sotelo o Santiago Carrillo,

que se ha

sentido «turbado» por la forma en que UCD ha llevado este asunte, «como si lo

tuvieran todo atado y bien

atado. Admite la dimisión de Suárez y nombra ya un nuevo jefe de Gobierno».

Incidiendo en el mismo tema, González afirmó: «Sería irresponsable precipitar la

salida de la crisis y, por

tanto, lo que habría que hacer, más que un debate sobre las personas que están

en liza en este momento en

la imagen del pueblo, habría que discutir con qué programa se afronta esta

situación, cómo se estabiliza la

democracia, cómo se avanza en el proceso democrático, en definitiva, cómo se

ofrece una seria voluntad

de gobernar el país, acabando con la violencia, acabando con el paro, intentado

luchar contra los grandes

problemas de España.» .

Dicho esto, el líder socialista sí se refirió, en términos poco elogiosos, a la

figura del candidato, Leopoldo

CalvoSotelo, del que dijo que «me parece obvio que la candidatura de Calvo-

Sotelo no es la que el PSOE

puede ni debe apoyar. No es el candidato del PSOE».

Sin embargo, insinuó que su partido no votará negativamente a la investidura de

este u otro candidato,

cuando, preguntado por el tema, respondió: «El PSOE ha dicho ya que el

funcionamiento esencial de la

democracia depende del respeto que se tenga al periodo electoral entre uno y

otro proceso. Pensamos que

no seria conveniente que hubiera anticipaciones electorales. Además, pensamos

que hay que respetar la

voluntad popular, es decir, que los partidos que obtienen mayor número de votos

son los más obligados a

asumir la responsabilidad de gobernar el país.»

 

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