Autor: Prieto, Joaquín. 
 Victoria de la candidatura oficialista de Joaquín Leguina frente a la izquierda socialista. 
 El congreso del PSOE de Madrid rechaza la proporcionalidad y propugna de mayoría con la derecha progresista     
 
 El País.    22/12/1981.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

EL PAIS, martes 22 de diciembre de 1981 POLÍTICA NACIONAL 15

Victoria de la candidatura oficialista de Joaquín Leguina frente a "izquierda

socialista"

El congreso del PSOE de Madrid rechaza la proporcionalidad y propugna una

política de mayoría con la

derecha progresista

JOAQUÍN PRIETO

La candidatura de Joaquín Leguina obtuvo el 70% de los votos en el III Congreso

de la Federación

Socialista Madrileña, que le dan todos los puestos de la ejecutiva, frente al

25% de la lista alternativa

presentada por la corriente de izquierda, con Luís Gómez Llorente a la cabeza.

Fue rechazada la

posibilidad de representación proporcional, aunque con el compromiso de convocar

en seis meses una

conferencia sobre organización. El congreso, al que no asistieron Felipe

González ni Enrique Tierno,

aprobó una resolución política en la que se propugna la estructuración de una

mayoría formada por

fuerzas de izquierda y sectores progresistas a la derecha del PSOE.

Tras su reelección como secretario general, Joaquín Leguina manifestó que su

proyecto para los próximos

años consiste en conseguir una convivencia habitable dentro del partido y hacer

un esfuerzo para

incrementar la militancia, intentando que quienes se acerquen al PSOE tengan una

tarea concreta que

desarrollar. Asimismo reiteró su voluntad de tender la mano a la línea de Gómez

Llorente, calificando de

«respetable» el porcentaje de votos alcanzado por su candidatura. También afirmó

que el problema del

sistema electoral del PSOE tiene que ser resuelto en el ámbito federal.

Gran parte de los debates que no se produjeron en el 29° Congreso federal se

trasladaron al de la

organización madrileña, en un clima apasionado, aunque sin crispaciones. Junto

con problemas internos,

como el de la proporcionalidad, las discusiones se centraron en el programa

dirigido a la sociedad. La

resolución aprobada dice que la tarea de este partido, a corto plazo, consiste

en «estructurar la mayoría

socialista por la izquierda, y por la derecha formar un bloque de progreso

nucleado en el PSOE como

instrumento de cambio. Todo ello dirigido a preparar las elecciones generales,

que conviertan esa mayoría

social en mayoría política».

Para la corriente oficial, el PSOE tiene que dirigir políticamente al conjunto

de sectores que van desde las

clases medias hasta los movimientos radicales. Para la corriente de izquierda,

la referencia a la posibilidad

de integraciones o colaboraciones por la derecha, con la simple caución de que

se trate de «sectores

progresistas», supone una formulación demasiado ambigua, y la política adecuada

sería favorecer la

implantación de un partido bisagra, que pudiera recoger lo que fue el azañismo

antes de la guerra civil.

Junto con el debate sobre aspectos de política general, la discusión interna más

importante fue el

mantenimiento del sistema mayoritario, que rige actualmente en las elecciones

internas del PSOE, o su

sustitución por un sistema proporcional. La cuestión fue suscitada por Luís

Gómez Llorente, desde la

incongruencia que, según la corriente de izquierda, supone defender la

proporcionalidad en las elecciones

a las instituciones del Estado, y mantener un sistema mayoritario puro y duro en

el interior del partido.

Joaquín Leguina, cabeza del sector oficialista, aceptó la posibilidad de que la

proporcionalidad sea más

justa que el sistema mayoritario, pero consideró que el congreso de una

federación regional no es el lugar

adecuado para discutir esa cuestión, que debe quedar en manos del conjunto del

partido, y en concreto, de

la conferencia sobre organización federal, acordada por el 29° Congreso.

Contraatacó la corriente de

izquierda, en este caso a través de Manuel de la Rocha, afirmando que para el

sector mayoritario nunca es

el momento oportuno de abordar el problema de la proporcionalidad.

La votación arrojó el siguiente resultado: 39,78%, a favor de la

proporcionalidad; 53,54%, en contra, y

6,68% de abstenciones. El sector mayoritario mantuvo, pues, el predominio del

congreso, aunque llegó a

su punto más bajo, mientras que la posición de la corriente de izquierda

alcanzaba su punto más alto.

Fórmula alternativa

Solventada esta votación, se pasó a otra propuesta transaccional, considerada

como el símbolo de una

operación intentada en Madrid por hombres del aparato federal del partido,

supuestamente próximos a

Alfonso Guerra. Consistió en plantear una fórmula de reserva de puestos a las

minorías. Su defensor,

Alejandro Cercas, argumentó en el sentido de que es necesario «evitar un cisma»

en el interior del partido

socialista, como podría producirse si continúa el actual enfrentamiento. La

citada propuesta provocó

bastante indignación entre otros sectores de la mayoría leguinista, que se

opusieron a la misma; la

votación consiguiente arrojó resultados sensiblemente parecidos a los que había

tenido la

proporcionalidad.

Los resquemores de la mayoría leguinista se deben no sólo a que algunos hayan

intentado una

aproximación a la corriente de izquierda —capitalizando una operación que los

otros sectores quieren

aplazar hasta dentro de unos meses, una vez asegurado el control de la

organización—, sino porque han

presionado para obtener puestos importantes en el seno de la nueva dirección

madrileña, entre los cuales

mencionan al vicesecretario electo Teófilo Serrano. La duda existente en los

diversos sectores es si

Alfonso Guerra está claramente o no detrás de esa operación.

Consultado al respecto, el portavoz de dicho sector, Alejandro Cercas, se limitó

a comentar: «No es que

nosotros seamos guerristas: somos los históricos del PSOE renovado en Madrid, y,

por tanto, tenemos

muchas relaciones».

 

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