Autor: Urbano, Pilar. 
 Desayuno en el Ritz con Alfonso Guerra. 
 Este país no resistiría un Gobierno de socialistas y comunistas     
 
 ABC.    18/02/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

NACIONAL ABC

Desayuno en el Ritz con Alfonso Guerra

«Este país no resistiría un Gobierno de socialistas y comunistas»

Como torear de salón. Un Guerra comedido, filósofo, edulcorada en sus criticas,

distendido y risueño. Un

Guerra sin «guerra». Con decirles que su más duro fustazo contra el «alma culta»

de Calvo-Sotelo fue

poner en solfa que don Leopoldo tocase el piano. «¡Si, acaso, el órgano

electrónico ese, que se aprende en

quince días y lo venden con instrucciones!» (Yo, en serio, le pediría al

presidente que, en vez de «un

desayuno en el Ritz»» nos ofreciese un conciertito matinal «in person».)

Salió la pregunta de «la farsa». Y salió pronto. «Es positivo —nos dijo—

expresar la preocupación y la

susceptibilidad que uno tiene, y que está en la calle, sobre el desarrollo del

proceso al "23-F". Y

advertirlo, desde el fundamento de experiencias como los juicios de Attarés,

"Galaxia", Graíño, Miláns

del Bosch junior... Porque eso no se puede repetir. Es claro que yo prefiero

creer y así lo deseo, que el

juicio será irreprochable. Con todo, han dicho algo mucho más grave que lo mío

de ´´la farsa" los señores

Rodríguez Sahagún y Garrigues Walker, admitiendo la hipótesis de que si la vista

de la causa no salía

bien, se convertiría en un proceso al sistema democrático. Eso yo no puedo

creerlo bajo ningún

concepto.»

A propósito de la vista de la causa 2/81, le preguntamos la razón de la demora

del PSOE en delegar a sus

letrados representantes. «Van tres abogados del PSOE, que expresamente hemos

querido no fuesen

diputados. Si el Parlamento hubiese tenido que estar allí representado, no era

de recibo que los

parlamentarios tuviesen que "disfrazarse" de nada, ni con toga ni sin toga.»

• Y pasamos a otros capítulos. Elecciones. Guerra pronostica que «en noviembre

del 82. Sondeos de

opinión: «Yo conozco, desde hace algún tiempo, el estudio comparativo que tienen

en la Moncloa, el del

CIS, que para ellos es desolador, porque prevé una "inversión en las fuerzas

mayoritarias": PSOE sube y

UCD baja muchísimo. AP gana puntos y PCE casi desaparece. Pero la última que he

visto, de un grupo de

empresas, sobre una muestra muy numerosa, estima que hay ya un setenta por

ciento de votos decididos.

Bien. El resultado que pronostica es de quince escaños para el PCE, cuarenta

para AP, ciento nueve para

UCD y ciento cincuenta y tres para el PSOE»

Ironiza sobre el nuevo invento ideológico de Calvo-Sotelo: «El liberalismo de

síntesis... que nadie sabe lo

que es, pero al que ya todos se van apuntando...» Nos brinda una preciosa

teórica sobré el marxismo con y

sin Marx y sobre la «oferta de felicidad» que vende el socialismo. Yo le

protesto «ofrecer toda la felicidad

que queráis, pero no nos la organicéis, por el amor de Dios». Y él entra en mi

protesta: «El comunismo

organiza a la sociedad según un modelo que estima "feliz"; nosotros, los

socialistas, adaptamos la oferta

social al ritmo de apetencia de transformación que va teniendo la sociedad...

pero proveyéndola de un

progresivo nivel superior de información, de cultura, de civilidad, de

profundización democrática. Y los

liberales, no sé si más utópicos o más olímpicos, proponen al hombre que se

organice su propia

felicidad... pero saben que lo que ofrecen sólo es asequible a una élite... una

élite que en España han sido

aves de rapiña de la Economía durante muchos años y ¡ojo que nadie les

intervenga una peseta de sus

arcas!»

• El mismo ha puesto el toro en suerte: hay que hablar de nacionalizaciones.

Insiste en la «necesidad de

nacionalizar la red de alta tensión, la producción energética, y controlar el

crédito». Y asegura que «no

hay discrepancia entre lo que dice nuestro XIX Congreso, lo que dice Felipe y lo

que digo yo: hay ciertos

paraísos fiscales de la dictadura que no pueden permanecer».

En cierto momento nos desvela «todavía como posibilidad lejana y sin hablar mesa

por medio», una

futura entente electoral con Fernández Ordóñez «que podría aportamos con la

vitola centro-progresista,

unos votos de ese sector». Aunque es rotundo al declarar: «Si obtenemos una

mayoría, siquiera

minoritaria, no gobernaremos en coalición ni con UCD ni con AP ni con PCE.» Y

explica: «UCD en

coalición con el PSOE perdería la mitad de sus escaños. En coalición con AP; la

otra mitad. Con AP,

¿qué podríamos hacer?: la mayoría antinatural, como Fraga dice. Y con el PCE,

ellos y nosotros

descartamos, de salida, esa posibilidad; este país no resistiría un Gobierno de

socialistas con comunistas.»

• Nos dice Guerra que entre Felipe y él «no hay reparto de papeles, como

táctica de ambigüedad. Pero a

veces, desde fuera, te asignan un "papel" y resulta que funciona, que sirve...

Quizá porqué nos dirigimos a

un sector social y heterogéneo que requiere esas voces distintas que son la de

Felipe y la mía. Pero en

esencia, decimos lo mismo. El con más paciencia y moderación. Yo con más

plasticidad, con menos

explicaciones, con más austeridad en el mensaje-síntesis... Entre Felipe y yo no

hay divorcios ni historias.

El día que él diga "blanco" y yo "negro"... yo me iré a mi casa... y él —seguro—

a la suya. Nos iremos los

dos». Pero lo dice con cara de quedarse todavía un largo rato.—Pilar URBANO.

 

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