Francisco Vásquez, nuevo secretario general. 
 Triunfo del sector nacionalista en el congreso de los socialistas galigos     
 
 El País.    12/08/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

de 1980

NACIONAL

Viene de primen página

Francisco Vázquez, nuevo secretario general

triunfo del sector nacionalista en el congreso de los socialistas gallegos

Francisco González Amadios seguirá siendo presidente del PSOE de Galicia, y al

ex secretario general

Rodríguez Bardo le sustituye el diputado coruñés e inspector de Trabajo

Francisco Vázquez, que

encabezaban la única lista presentada por el sector nacionalista, sometida,

finalmente, a votación en el

congreso de los socialistas gallegos, en una nueva ejecutiva formada por

veintiún miembros y en la que se

crea el nuevo cargo de vicesecretario, que ahora ocupa Ceferino Díaz, al que

todos señalan como el hábil

organizador de la candidatura.

La segunda jornada del congreso celebrado en Vigo fue de gran tensión, y en ella

el grupo de Santiago y

el bloque formado por los cuadros procedentes del Colectivo Socialista,

ingresado en el PSOE el año

pasado, demostraron su capacidad para ganar las luchas internas en el partido.

La fuerte contestación que

Francisco Vázquez tiene en el seno del PSOE gallego se evidenció al recibir el

más bajo porcentaje de

votos de toda la candidatura. Agrupaciones como la de Redondela dieron su voto a

veinte candidatos,

excluyendo a Francisco Vázquez, que obtuvo el 59,5% de los sufragios. En total,

votó la candidatura un

62,2% de los mandatos representados en el congreso. De los 2.336 votos posibles,

Francisco Vázquez

recibió 1.390, y González Amadios, 1,400. Todos los demás candidatos superaron

esos votos.

Fracasó el intento, que promovía Vigo, de lograr a última hora una candidatura

de síntesis, incluyendo a

Manuel Soto como sustituto de Francisco Vázquez y dando una mayor presencia a

los hombres de la

agrupación viguesa, que es la más numerosa del partido y aportaba un 12% de los

mandatos. Al final, las

febriles negociaciones que se hicieron por los pasillos no consiguieron vencer

la resistencia a ultranza de

González Amadios y Ceferino Díaz, inflexibles en su rechazo a cualquier

modificación de su propuesta.

Ni la amenaza de un «voto de castigo» con la abstención de buena parte de las

agrupaciones hizo

retroceder a «los de Santiago», que ya habían tanteado al congreso con la

ponencia política presentada por

la agrupación compostelana, y que salió adelante sin votos en contra,

Durante dos o tres horas, los cambios de alianza fueron vertiginosos. A media

tarde del domingo, Manuel

Soto se esforzó por conseguir prórrogas para la presentación de candidaturas,

pero el grupo de Santiago

no entraba en la negociación. La candidatura de síntesis no fue posible, y los

considerados como

tendencia nacionalista superaron todos los obstáculos. Ni la virulencia del

ataque frontal que el secretario

general de UGT Galicia, Javier Pedrido, hizo a los nacionalismos, ni la sosegada

advertencia de Gregorio

Peces-Barba en el mismo sentido tuvieron otro efecto que despertar furiosas

reacciones entre los

oponentes a la candidatura santiaguesa, que iba también avalada por las

agrupaciones de El Ferrol, La

Coruña, Lugo y Ribadavia.

Al cumplirse el plazo se habían presentado tres candidaturas: una, encabezada

por el ferrolano Manuel

Couoe como presidente y José Luís Rodríguez Pardo para la secretaria general,

con Manuel Soto en la

vicesecretaría e Indalecio Tizón en relaciones políticas, que se retiraría en

seguida, y otra, que resistiría

algo más, para retirarse finalmente, con el veterano lucense Jacinto Calvo para

la presidencia, Indalecio

Tizón para la secretaría general y el arosano Giráldez como vicesecretario. El

propio Giráldez, que fue de

los congresistas más activos en la batalla de las listas, propuso la retirada de

la candidatura para evitar un

bajo porcentaje de apoyo a la lista de Santiago. Luego, Arosa se abstendría en

la votación, junto con

Vigo, varias agrupaciones de la provincia de Pontevedra y Orense y otras

pequeñas de la provincia de

Lugo.

La nueva ejecutiva ha provocado la reacción, incluso airada, de algunos

delegados, que consideraban la

alternativa de Tizón como la más necesaria para el partido, en base a mantener

un trabajo organizativo,

que está siendo descuidado. Es sintomático, al respecto, que de las cerca de 200

agrupaciones con que el

partido contaba, sólo 109 consiguieron designar delegados al congreso, y, de

ellas, no acudieron más de

ochenta. En este clima, al decir de muchos significados delegados, la ofensiva

de los compostelanos

aumentó sus posibilidades de triunfo.

«Con esta votación les decimos que ahí se quedan, comentaba el senador orensano

Celso Montero, «y

luego tendrán que vérselas con un comité nacional, en el que están en minoría.

Espero que trabajen bien

por el partido, aunque en algunos de ellos no creo, porque los conozco».

Efectivamente, la nueva

ejecutiva no cuenta con la mayoría del comité nacional de Galicia,

En cualquier caso, lo cierto es que la ejecutiva electa es la que mayor

coherencia interna ofrece de las

listas presentadas. Y, de cara a la negociación con UCD, puede ofrecer la

postura más dura y, por tanto,

cabe esperar que cumpla con el objetivo no explicitado de este congreso

extraordinario: conseguir una

posición de fuerza para la negociación de la modificación del Estatuto de

autonomía con UCD.

Puntos de la resolución

En siete puntos, la resolución del congreso define la posición del PSOE de

Galicia ante el proceso

autonómico: oposición sin paliativos a la postura de UCD, que califica de anti-

autonómica, con el fin de

reconducir el proceso en base a un cambio en la actual correlación de fuerzas

que mejore las posiciones

del PSOE; exigencia de garantías jurídicas y de un compromiso de modificación

del Estatuto de

autonomía de Galicia para equipararlo al vasco y catalán a UCD, retomar la

iniciativa autonómica y

obligar a aquélla a asumir su responsabilidad política en las restricciones al

Estatuto, presionar para que

las demás fuerzas autonomistas gallegas se definan con claridad; rechazar

cualquier propuesta

negociadora por parte de UCD si no va precedida de un compromiso público del

partido del Gobierno

para equiparar las competencias de las tres nacionalidades históricas; procurar

para Galicia el más alto

nivel de competencias y mantener la unidad y disciplina en el partido.

Francisco Vázquez.

JOAQUÍN AMESTOY

 

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