Autor: Prieto, Joaquín. 
 Felipe González: Queremos salir de la confusión. 
 El PSOE advierte al Gobierno que su cooperación está en peligro si en un mes no hay resultados concretos     
 
 El País.    17/06/1981.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

EL PAÍS, miércoles 17 de junio de 1981

NACIONAL

Felipe González: "Queremos salir de la confusión"

El PSOE advierte al Gobierno que su cooperación está en peligro si en un mes no

hay resultados

concretos

JOAQUÍN PRIETO

El Partido Socialista ha dado al Gobierno un plazo de un mes para concluir las

negociaciones sobre la

concertación autonómica, pasado el cual romperá los contactos establecidos y

adoptará un papel de

oposición más nítida al Ejecutivo actual. Este es el contenido político esencial

de una extensa declaración

formulada ayer por Felipe González, secretario general del PSOE, al presentar el

«documento de bases de

acción», aprobado el pasado fin de semana por el comité federal de este partido.

A juicio de Felipe

González, la situación actual no puede calificarse de democracia vigilada, sino

de «democracia en peligro.

Rodeado por gran número de miembros de la ejecutiva del PSOE, dando impresión de

unidad sin fisuras,

Felipe González se presentó ayer ante una audiencia periodística desusadamente

numerosa. Más serio que

nunca, ligeramente demacrado, el líder socialista presidió un acto cuya

atmósfera osciló entre los

vericuetos de la coalición fallida, la concertación dudosa y los plazos

perentorios, y en cierto aire de

respiración contenida al hablar sobre los problemas más graves de la democracia,

las secuelas del 23-F y

las tramas civiles que alimentan el descontento militar.

Para Felipe González, ya no es cuestión de hablar de opciones de derechas o de

izquierdas en España: el

mantenimiento de la democracia se ha convertido en la prioridad número uno. y

aunque los

acontecimientos del 23 de febrero ponen en evidencia la «fragilidad ancestral de

la sociedad civil

española», las tentaciones involucionistas están ahí desde mucho antes, al igual

que las agresiones

terroristas de la extrema izquierda y la violencia de la extrema derecha.

El secretario general del PSOE trazó a continuación una, exhaustiva explicación

sobre los motivos de la

política de coalición, más tarde transformada en concertación. Básicamente, la

línea argumental es la

siguiente; el PSOE ofreció la coalición como un sistema de fortalecimiento del

poder ejecutivo; el

Gobierno se niega a modificar su estructura ni ampliar su base, pero ofrece, a

su vez la negociación de

«problemas de Estado», pero ésta es la fecha en que el único tema en que ha

habido un resultado es en el

acuerdo socioeconómico Gobierno-sindicatos-patronal, hay contactos iniciados en

el terreno autonómico

y existen temas, como los de política interior y los derivados de. la defensa de

las libertades y de la

seguridad ciudadana, en que el Gobierno reivindica su exclusivo monopolio,

Al entrar en el proceso negociador siempre según Felipe González el PSOE,

observó que el Gobierno no

tenia un programa capaz de tratar globalmente las distintas dimensiones de la

crisis. Su único proyecto

era el programa neoliberal en materia socioeconómica, que ni se ha aplicado ni

va a aplicarse, junto con

algunas breves declaraciones en otros terrenos, como la voluntad de llevar a

España a la OTAN.

«Estamos viviendo un clima de cierta confusión, pero queremos salir de él:

tratamos de tomar la iniciativa

y de ofrecer un método de trabajo y una fecha tope de negociación. El proceso

negociador en materia de

autonomías y de política local ha de estar terminado a finales del mes de julio.

Gobierno y PSOE deben y

pueden ser el motor de esa negociación, pero hay que ampliarlo a todas las

fuerzas políticas que quieran y

puedan entrar en ella, culminando las negociaciones con la firma multilateral

del acuerdo final, en forma

parecida a lo que se ha hecho con el acuerdo socioeconómico».

A preguntas de los periodistas. Felipe González explícito más el mecanismo para

terminar esta

negociación, en los siguientes términos: Los acuerdos en materia autonómica

pueden comprender un

total de treinta o 35 temas, desde la fecha de las elecciones regionales hasta

el papel de las asambleas

provisionales, sistema de representación en las asambleas regionales, etcétera.

Con esos documentos en la

mano, Gobierno y PSOE deben mantener contactos bilaterales con otras fuerzas; y

si hay una

aproximación suficiente, seria el momento de efectuar una reunión multilateral,

hacia el 10 o el 14 de

julio, de forma que. a finales de ese mes, quede suscrito el acuerdo

autonómico».

¿Qué pasaría si no se cumplen esos plazos? En palabras de Felipe González, «en

ese caso quedarían rotas

las negociaciones y nos pasaríamos un año o un año y medio, hasta la fecha de

las próximas elecciones,

responsabilizando al Gobierno del fracaso de una solución negociada en esta

cuestión tan vital para

España». Caso de que haya acuerdo, ese periodo de año y medio será dedicado a

«desarrollar» sus

aspectos.

Felipe González resaltó que la construcción de las autonomías no se refiere

únicamente a la

institucionalización de las comunidades autónomas, sino a la cooperación entre

el Gobierno y los

municipios y a la reforma de la Administración. Asimismo, advirtió que su

partido no firmará acuerdo

alguno que no contenga el sistema electoral para el ámbito autonómico.

No hay terreno para retroceder

Otro de los temas políticos abordados durante la conferencia de Prensa se

refirió a las gestiones para la

constitución de la gran derecha y los intentos de derechización. En este punto,

Felipe González hizo una

leve mención al asunto, en el sentido de que «si aquí hubiera una derecha que

quisiera empezar a

retroceder, les auguro un gran fracaso».

La tesis del secretario general del PSOE apenas esbozada en su conferencia de

Prensa de ayer, fue objeto

de una amplia exposición durante la reunión del comité federal del PSOE; según

pudo saber EL PAÍS,

Felipe González dijo allí que una operación gran derecha está condenada al

fracaso electoral en este país,

porque, a diferencia de Portugal en que durante los años de la transición se

hicieron gran cantidad de

reformas, respecto de las cuales ahora se da un período de regresión en España

no ha empezado a

recorrerse aún el camino de las reformas.

En este contexto, el documento de bases de acción aprobado por el comité federal

del PSOE constituye,

para su secretario general, una reflexión y un programa sobre lo que debe hacer

un Gobierno democrático,

cualquiera que sea su color, para atender al problema fundamental de consolidar

el sistema iniciado el 15

de junio de 1977. Pronunció después una frase apologética de su propia posición

«la política del PSOE

consiste en desbordar al Gobierno por responsabilidad en el mantenimiento del

proceso democrático» y,

tras asegurar, que, ocurra lo que ocurra, el PSOE no pondrá en graves

dificultades parlamentarias al

poder ejecutivo, agregó que el documento difundido ayer «nos permitirá decir que

el Gobierno no hace lo

que debería hacer», si se niega a aceptar el programa o el método sugeridos por

el PSOE.

 

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