El mayor riesgo golpista proviene de la intoxicación     
 
 El País.    17/06/1981.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

"El mayor riesgo golpista proviene de la intoxicación"

El principal peligro golpista no nace de sectores militares, «sino de las tramas

civiles que alimentan una

campaña de intoxicación sistemática sobre estamentos militares», según las

opiniones manifestadas ayer

por Felipe González, quien apoyó esta tesis con una referencia histórica a la

cadena de pronunciamientos

mili tares organizados por civiles.

«Pero mientras se comprende que sea difícil la lucha contra ETA, desarticular a

la extrema derecha

golpista es más fácil: han mandado, han gobernado, hacen ostentación de sus

ideas por lugares públicos,

conducen campañas de intoxicación de efectos mortíferos, incluso utilizando la

figura del Rey; es difícil

comprender por qué el Gobierno no actúa enérgicamente contra ellos». Asimismo se

preguntó cómo va a

darse una enseñanza democrática a los oficiales en las academias militares, si

ni siquiera prosperó la

propuesta parlamentaria de que se enseñe la Constitución en las escuelas.

Tramas civiles

Los periodistas trataron de obtener de Felipe González los nombres de los

civiles implicados en el golpe,

que, según recientes declaraciones de dirigentes del PSOE, constituyen una trama

aún intacta; pero el

líder socialista negó una respuesta precisa, afirmando que su partido tiene

nombres, pero no pruebas para

llevarles a los tribunales. A continuación pasó la responsabilidad al Gobierno,

que «está más preparado

para utilizar pruebas documentales»

En malcría de terrorismo, Felipe González acusó a un país concreto, Yemen del

Sur, de estar prestando

ayuda a terroristas españoles, y mencionó la existencia de «contactos serios con

ETA por parte de

extremistas palestinos». Igualmente citó, sin mencionar el nombre concreto, a

«un país ribereño del

Mediterráneo, que ha financiado indistintamente al terrorismo de extrema derecha

y de extrema

izquierda».

Se manifestó también expresamente partidario de las extradiciones de terroristas

españoles detenidos en

Francia, que «deben ser devueltos a España cuando se haya demostrado su

vinculación a delitos

terroristas». A este respecto negó que pueda arroparse con el manto del «delito

político» a hechos

cometidos por personas que «podrían atentar en cualquier momento contra miembros

del Gobierno

francés».

«Aquí no estamos en una democracia vigilada ni hipotecada», prosiguió, «Estamos

en una democracia en

peligro». Acerca de las extradiciones con Francia, se mostró partidario de

negociar un nuevo tratado entre

los dos países.

En dos momentos distintos de la conferencia de Prensa insistió en que «en España

se dan cotas en la

libertad de expresión que no se toleran en ningún país democrático, incluido

Francia, aunque bien es

cierto que, paralelamente, todavía se producen atentados contra la libertad de

expresión».

 

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