Autor: Solana, Luis . 
   ¿Vuelve Canalejas?     
 
 Diario 16.    07/01/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Diario 16 / 7-enero-81 OPINIÓN

LUIS SOLANA MADARIAGA

Diputado del PSOE por Segovia

¿Vuelve Canalejas?

«La historia, es cierto, no se repite, pero a veces hace visajes y muecas que imitan al hoy desde un pasado

no tan lejano que no venga mal analizar y meditar cuando un colectivo no acaba de encontrar la solución

a una crisis.»

El colectivo que hoy está en crisis es nada más y nada menos que el nuestro -el español- y hay derecho y

obligación a mirar hacia atrás y ver qué hicieron bien o mal nuestros abuelos. En esto de la historia hay

siempre un componente de suficiencia y de pedantería que, desde luego, a una persona agobiada por

España no debe frenar. Recordemos.

En 1897 moría Cánovas del Castillo a tiros terroristas dando lugar a la puesta al desnudo de la impotencia

de un sistema que había funcionado hasta 1895 aproximadamente con un partido liberal y conservador

que tenía un sentido, un papel, una organización y una clientela. En los años en que se ha producido el

entierro de Cánovas ya había empezado la lucha entre los delfines: Silvela y Romero Robledo.

Silvela logró los mayores éxitos iniciales organizando un partido prometedor y lógico, la Unión

Conservadora. Tan lógico era que atrajo a personajes como Maura o Durán i Bas.

Se imponen los conservadores

La lucha fue intensa, pero la tendencia conservadora se impuso y Maura pudo con Silvela, al

que sucedió al frente de los conservadores. El poder de Maura era de tal trascendencia que no le

preocupó enfrentarse con un rey inexperto que pretendía -por ejemplo- imponer un jefe de Estado

Mayor del Ejército. Tan así fue que el propio Alfonso XIII no tuvo más remedio que confirmar a

Maura como jefe de Gobierno, incómodo por su personalidad arrolladora y su sentido absoluto del

poder democrático.

Maura se mantiene tres años en el poder trabajando en cuatro campos definidos: el concepto de autoridad

mejor o peor entendido; la potenciación de las Fuerzas Armadas, especialmente la Marina; la clarificación

de la Administración Local y la iniciación de unas nuevas relaciones laborales en las empresas.

Pero su soberbia le confundió al no entender dos temas que fueron clave durante años: el terrorismo y la

guerra de África. No entendió ni qué era, ni a lo que correspondía, ni adónde iba, ni cómo se podía atajar

el terrorismo anarquista. Y vino el Liceo. No entendió que ese Ejército que él estaba potenciando no había

analizado profesionalmente los retos y las amenazas que tenía España. Y vino el Barranco del Lobo.

A partir de ahí llegó el desastre: la semana trágica de Barcelona y el fusilamiento de Ferrer son gestos,

gritos, esperpentos de la historia, pero no son ya más que los manotazos de un puntillero que aparece

siempre en el capítulo final.

En 1907 viene a la luz el partido liberal democrático con Canalejas al frente. El título no resultaba malo

para sustituir a esos segundones del pronunciamiento de Sagunto que resultaban ya ser Maura y Moret.

Hubo una esperanza conservadora que representó Maura durante tres años. Hubo una respuesta liberal

que representó Canalejas. Los dos duraron tres años en el poder ya que Canalejas cayó asesinado en 1912.

¿Qué aportó Canalejas? Tres temas fundamentales: un profundo sentido liberal de la convivencia de los

españoles, una seria concepción laica de la vida y una serena y organizada lucha contra el terrorismo de

entonces. Lógicamente un terrorista fue a por él y lo encontró. Era demasiado el reto de este personaje

fundamental para entender el drama español.

Nada fue igual

Desde aquel día ya nada fue igual: desde 1913 a 1931 sólo aparecieron gentes de segundo orden,

maniobreros, pesos ligeros que operaban en el aire, lejos de la calle y de la realidad. Los Romanones y los

García Prieto se pegaron de bruces con la Puerta del Sol un 14 de abril.

Hubo herederos, cierta mente, de los Maura y los Canalejas, pero ya sin tiempo histórico para actuar.

Hoy podríamos encontrar paralelo a todos y cada uno de esos personajes dentro de la política española.

Es un acertijo que dejo al criterio del lector. Pero sobre todo hay un Canalejas con nombre y apellidos.

¿Perderá España su hora otra vez?

 

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