Autor: Múgica Herzog, Enrique . 
   Los socialistas del mundo, en España     
 
 Diario 16.    12/11/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Diario16/12-noviembre-80

OPINIÓN

• ENRIQUE MUGICA HERZOG

Secretario de relaciones políticas del PSOE

Los socialistas del mundo, en España

«A partir de mañana se celebrará en Madrid el congreso de la Internacional Socialista. Delegaciones de

41 partidos se han dado cita en la capital de España para expresar una alta esperanza en doble homenaje: a

la nación sin cuya libertad la del mundo estaría mutilada, y al partido sin cuyo aliento y fortaleza una

recia herencia trabajadora se hubiese visto truncada.»

La esperanza edénica que nació en Petrogrado hace sesenta y tres años, tras un periplo apasionante y

atormentado, ha terminado quebrándose en el gulag, sobre los silenciosos tejados de Budapest y Praga, o

intuyendo medrosamente que un nuevo mariscal ruso puede repetir, complacido como su antecesor del

siglo XIX, al zar de turno. El orden reina en Varsovia. Por otra parte, la elección de Reagan muestra,que

el sector mayoritario de un gran país afronta la crisis desde la carencia de imaginación, desde la voluntad

desfalleciente, desde el anclaje en lugares comunes y en hábitos inveterados.

Breznev ha convertido la momia de Lenin en icono, y Reagan la antorcha de Kennedy en foco de un

western en technicolor. Y no es gratificante pensar que dentro de unos años los principios liberadores que

en Filadelfia iluminaron a los padres fundadores, vuelvan a amparar el quehacer de una nueva generación

de americanos, porque vivimos esta circunstancia, y desde ahora hemos de superarla, mejorándola.

Seguridad y conservadurismo

Sabemos que en un mundo en crisis no desaparecen las fuerzas de la izquierda y la derecha, puesto que

desde el primer día del mundo el progreso coexiste con la reacción. Mas sobre este fondo indeclinable las

personas buscan seguridad, y ésta no se refiere solamente a la visión de las plazas en paz, a la exlusión del

crimen, a la marginación de la extorsión, sino que se amplía a la estabilidad en el empleo, a la continuidad

democrática, el afianzamiento ético, a la defensa familiar, a la eliminación del riesgo de guerra.

Mas errarían quienes confundieran segundad con conservadurismo, presentando el dato de las elecciones

presidenciales norteamericanas como insoslayable referencia. Hace unos meses los austriacos renovaron

la confianza a su partido socialista, y recientemente los alemanes hicieron lo mismo. Y es que Kreisky y

Schmidt les garantizan que el mantenimiento de la paz, la consolidación de las libertades y el progreso

económicosocial, pueden afirmarse mejor con los socialistas que con criterios reaccionarios oscilando

entre la improvisación, el aventurerismo, la incapacidad y el inhibicionismo. ¡Que se lo pregunten a los

españoles!

En nuestro país fallan muchas, demasiadas cosas. No vamos a inventariarlas, sino a plantear la ausencia

de liderazgo, la tendencia a no salir del enclaustramiento para abordar con racionalidad y reflejos las

necesidades de las gentes. Se imputó a Luis XV de Francia la desgraciada frase «después de mí, el

diluvio». ¿Qué habrá que decir de quién tan apegado a un sillón actúa con riesgo de que el diluvio nos

desborde mientras mantiene sus músculos paralizados? ¿Son acaso los socialistas quienes en España

engendran la inseguridad? ¿Lo son en el mundo?

Aquí esta para demostrar lo contrario el congreso de la Internacional Socialista. No se trata de una

comunión de colectivos sumisos a un centro deteriorado por las creencias despóticas, aunque algunos

compensen la obediencia con la gesticulación diferenciadora.

Total soberanía

Los estatutos de la Internacional confirman la voluntad de los partidos miembros de preservar su total

soberanía, y la definen como «una asociación de partidos que busca establecer el socialismo democrático,

tal como es definido en la declaración de Francfort de 1951». En esta dirección, la IS trata de «reforzar las

relaciones entre sus miembros y de coordenar sus posiciones políticas por vía de consenso».

Aunque la hegemonía europea permanezca, puesto que 22 partidos sobre 41 son originarios de esta parte

del mundo, la lista de organizaciones en el congreso de Vancouver de 1978 permite constatar el interés

real que la IS suscita en otras áreas. Catorce partidos africanos estaban presentes, así como 17 americanos

—entre ellos el PR1 de México y el Frente Sandinista— y dos asiáticos —el Frente Nacional Iraní y el

Partido Progresista Socialista de Líbano.

El Tercer Mundo

Ello viene en gran medida determinado por la atención que hacia el Tercer Mundo viene dedicando el

presidente de la IS, Willy Brandt, y algunos de sus vicepresidentes —Felipe González, Olof Palme y

Bruno Kreisky.

En el actual aumento de la tensión internacional, la IS a través de los pronunciamientos de sus líderes, de

las misiones enviadas a zonas en conflicto, de las sugestiones sostenidas por su inmensa capacidad de

convocatoria, está cumpliendo un protagonismo sosegador y reconfortante. Cuando se escucha el trémulo

sonido de las armas, adquiere todo su valor la incitación a la paz.

Es bueno que coincidan en Madrid la Conferencia de Seguridad y la de la Internacional Socialista, ya que

esto nos revela que si el socialismo sin la libertad es imposible, sin él la paz resulta problemática.

 

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