Autor: Menéndez del Valle, Emilio. 
   La Internacional Socialista y Africa austral     
 
 El País.    30/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

El País

30/VIII/1977

TRIBUNA LIBRE

La Internacional Socialista y África austral

EMILIO MENENDEZ DELVALLE

(Comisión Internacional del PSOE)

La situación en el cono sur de África —desde hace muchos años en permanente tensión por la injusta

estructura política, económica y racial allí implantada— ha adquirido recientemente visos de verdadero

estallido. El notable avance de la guerrilla de los pueblos de Zimbawe (Rodesia) contra el sistema de

opresión racista de Ian Smith, especialmente desde la independencia de Angola y Mozambique en 1975,

está no sólo acercando el momento de la liberación nacional de su país sino también propiciando algo

similar en los otros dos reductos blanquistas del África Austral; Suráfrica y Namibia.

El error del mundo occidental, que ha apoyado tradicionalmente —militar y económicamente— a este

tipo de regímenes, incluido el fascismo colonial portugués, ha provocado no sólo el perpetuamiento de la

miserable explotación de las sociedades autóctonas sino también un creciente clima de tensión externa

generalizado que pone en peligro la paz y la seguridad internacionales de la zona. Fortalecidos tanto los

movimientos guerrilleros como los regímenes de los cinco países llamados de primera línea, limítrofes al

bastión blanquista —países que van, valga la relatividad de la terminología, desde los moderados Zambia

y Botswana hasta los socialistas-marxistas Angola y Mozambique, pasando por el socialista-progresista

Tanzania— el panorama del cono sur africano ha alcanzado un momento álgido.

Muy tardíamente, la comunidad occidental se ha percatado (en realidad se ha visto forzada a ello debido a

la presión existente) de la inevitabilidad de la liberación del sur de África. La única duda estriba en el

cómo: lucha armada o negociación (o tal vez negociación tras lucha armada). Las cancillerías

occidentales —en especial USA y Gran Bretaña— dan definitivamente por perdido, a corto o medio

plazo, el régimen de Smith y pretenden durante los últimos meses adelantarse a los acontecimientos

intentando favorecer la asunción del poder en Zimbawe por los nacionalistas «moderados», evitando la de

los «radicales".

Están seguras de convencer a Smith de que se suicide políticamente (algo así —salvando las distancias—

como el suicidio de las Cortes franquistas), asegurándole una continuidad social relativa. Para forzar a

Smith a que consienta en dar vía libre al Gobierno de mayoría negra necesita Occidente contar con la

contribución del régimen surafricano, a lo que en principio estaría dispuesto Vorster, en la idea de que si

colabora abandonando a su suerte a Smith los occidentales garantizarán la existencia de la Suráfrica

blanca «hasta el final» (aunque también con importantes concesiones internas).

En este marco de referencia descrito se están sucediendo durante los últimos meses y semanas iniciativas

de tipo diverso. Desde las diplomáticas de los más directamente interesados (Gran Bretaña, USA,

Suráfrica y Frente Patriótico —principal movimiento de liberación de Zimbawe) hasta la de otros sujetos

internacionales.

Entre ellas se encuentra la de la Internacional Socialista. Así, del 2 al 11 de septiembre próximos una

delegación de esta organización, presidida por Olof Palme, visitará las capitales de los cinco países de

primera línea.

La misión está integrada por Bernt Carlsson, secretario general de la Internacional Socialista, y por los

representantes de los partidos socialistas o socialdemócratas de Austria, Bélgica, Dinamarca, Alemania

Federal, Italia, Portugal, Suecia y España. Quien firma estas líneas representa al PSOE en dicha misión.

Objetivo primordial de la misma es realizar sobre el terreno una investigación sobre el estado actual de la

cuestión, tanto respecto a las actividades de los cinco países africanos claves en el conflicto con cuyos

jefes de Gobierno o Estado se entrevistarán los socialistas— como sobre las de los movimientos

guerrilleros, a quienes también recibirán.

Con posterioridad al viaje de la misión presidida por Palme cabría la posibilidad de una mediación

política de la Internacional Socialista cerca de las diversas partes implicadas en la situación.

En lo que al concreto papel del PSOE se refiere, cabe situar la misión al sur de África dentro del creciente

interés que el partido dedica a los graves problemas del tercer Mundo. Durante la reunión del buró

político de la Internacional Socialista —a celebrar en Madrid a mediados de octubre próximo— el PSOE

será el encargado de presentar el informe oficial de los resultados de la misión en el África Austral.

 

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