Autor: Menéndez del Valle, Emilio. 
   El PSOE, el Parlamento y la política exterior/ y 3     
 
 El País.    24/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

TRIBUNA LIBRE

El PSOE, el Parlamento y la política exterior/y 3

EMILIO MENENDEZ DEL

VALLE Comisión Internacional del PSOE

Partiendo de los cuatro pilares establecidos en el XXVII Congreso del PSOE (recuperación de la

soberanía nacional y de la integridad territorial; participación en la construcción de Europa; solidaridad y

cooperación con el Tercer Mundo; contribución a la lucha mundial por la paz. la justicia y el progreso),

he aquí suscintamente expuestas algunas de la.s lineas maestras de política y relaciones internacionales

que los parlamentarios socialistas podrían propiciar:

Al Neutralidad. No a la alineación en bloque militar alguno. No a los actuales acuerdos militares con los

EEUU y desaparición de toda base militar extranjera en territorio español.

Por razones históricas, culturales, económicas y geográficas (pero también por rabones políticas

coyunturales), la integración en la CEE debe ser uno de los objetivos prioritarios del socialismo español.

Sin embargo, asimismo, razones culturales, geográficas e históricas nos sitúan en el Mediterráneo. Por esa

ambivalencia, gozamos de condiciones óptimas para servir de puente entre dos regiones internacionales

diferenciadas; Europa del Sur y África septentrional, incluida ésta en el movimiento de países no

alineados.

Ambas regiones bordean y se encuentran en el Mediterráneo, y en él han creado una sola región

internacional de rica y variada civilización. El PSOE debe alentar una España no alineada en bloque

militar alguno que jugaría un importante papel en el área, favoreciendo su neutralización y

desnuciearuación.

B) De lo anterior se deriva, lógica y consecuentemente, la oposición al ingreso de España en la OTAN. La

pertenencia al mundo occidental y a la CEE no tiene por qué suponer la automática adscripción a un

sistema estralégicomilitar comandado por una superpotencia. Hay quien se empeña en ligar OTAN y

CEE, y, sin embargo, es posible efectuar una nítida distinción. Puede intentarse desde dentro de la CEE la

batalla contra las multinacionales norteamericanas, pero la OTAN es consustancial al complejo

políticomilitarindustrial de los EEUU.

El PSOE debe estimular la simultánea disolución de OTAN y Pacto de Varsovía, así como toda iniciativa

encaminada a la reducción generalizada y control de armamentos en ambos bloques y en el mundo en

general.

C) Respeto a la Carta y resoluciones de las Naciones Unidas, El orden internacional no ha de ser fruto de

las manipulaciones de las grandes potencias. Habrá que buscar fórmulas de conciliación entre los

intereses de los Estados y los derechos fundamentales de los pueblos. La política exterior de los

parlamentarios socialistas habrá de defender la libre determinación de los pueblos, asumir el nuevo

derecho de la descolonización de la ONU y oponerse al neocolonialismo.

D) El PSOE apoyará el ingreso de España en la CEE como miembro de pleno derecho, incluida la

adscripción al Consejo de Europa. El Partido Socialista trabajará activamente por la verdadera

construcción europea, luchará por la democratización real de las instituciones políticas, judiciales y

económicas de la CEE, potenciará el Parlamento Europeo sobre la base del sufragio universal, se opondrá

de inmediato a la dominación del gran capital y fomentará la coordinación de ta actividad sindical a nivel

europeo.

Un Gobierno socialista en una España miembro de la CEE habrá de preservar su libertad de acción para la

realización de su programa político, económico y social. Para ello será necesaria la reforma del Tratado

de Roma, sobre todo en aquellos aspectos conectados con la defensa de los derechos de los trabajadores.

E) Activo interés en el Tercer Mundo, y muy especialmente en aquellas zonas que, por razones históricas

o culturales (Latinoamérica), o de vecindad geográfica o cultural (Mediterráneo, países árabes), reclaman

una atención particular. El socialismo democrático está obligado a promover la solidaridad con los

pueblos tercermundistas. Sus exigencias para acabar con la injusta estructura económica internacional son

inaplazables y sus aspiraciones de protagonismo político en las relaciones internacionales inciden en la

escena mundial, afectando favorablemente las corrientes contrarias a la hegemonía de las grandes

potencias.

 

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