Autor: Tezanos, Javier. 
   El PSOE patrimonio de todos los socialistas     
 
 Diario 16.    17/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

El PSOE patrimonio de todos los socialistas

Javier Tezanos

(Del Comité Regional de Madrid del PSOE)

Muchos son los artículos y tribunas libres que maehaeonamente nos instruyen de cuál es el proceso para

la consecución de la unidad de los socialistas y muchos son también, que en plena rabieta poselectoral

intentan equivocar al votante socialista demostrando lo falaz del principio universal de la sociología

política de: "Un hombre, un voto." Argumentan a su favor términos erróneos y mal utilizados, como "voto

de aluvión", "voto de calidad". En este sentido, y sin infravalorar a ningún socialista, que por el hecho de

militar en un partido socialista ya se merecen tal denominación, se les debe encomendar que hagan un

análisis de este proceso electoral que hemos vivido en los últimos meses.

Es curioso, pero no extraño, que en Madrid, el PSOE consiga los mayores porcentajes en los barrios

habitados mayoritariamente por trabajadores (Mediodía, Moratalaz» Vallecas, etcétera), y en las ciudades

dormitorio cercanas a Madrid y habitadas casi exclusivamente por trabajadores (San Sebastián de los

Reyes, Móstoles, Alcobendas, etcétera). Tampoco es extraño, ni casual, el que otras formaciones

socialistas consigan sus mayores porcentajes donde (¿paradoja?) igualmente los consiguiera AP y UCD;

es decir, los barrios de medio y alto estatus y de clase media (Chamartin, Moncloa. Chamberí, etcétera).

El PSOE, fruto de la campaña

electoral, ha conseguido el apoyo unánime de la clase trabajadora» funcionó la memoria histórica y

supieron utilizar la libertad fortaleciendo la tesis de que el PSOE es patrimonio de todos los socialistas

españoles.

Muchas son las razones que con nitidez demuestran la política del PSOE para conseguir la unidad. La

primera, y de todas la más importante, es que no se trata de "absorción" o "hegemonía"; así lo explica el

XXVII Congreso de diciembre de 1976, donde dos sectores del Partido deciden celebrar un congreso

unido y único, del que trasciende una Resolución de Unidad Socialista (1) lo suficientemente amplia,

generosa y flexible, que permite celebrar en los distintos ámbitos congresos de unificación. Es el caso del

celebrado en Madrid en mayo de 1977 entre Convergencia Socialista Madrileña (FPS) y la Federación

Socialista de Madrid (PSOE).

Así nos hemos presentado a las elecciones, sólo así hemos conseguido ese casi 30 por 100 de votos y sólo

así la presencia de socialistas que se unificaron al PSOE están hoy presentes en el Parlamento en mayor

medida que el resto de las formaciones socialistas. Militantes de estos partidos, después del 15 de junio,

ya están en las filas del PSOE y aceptan y aciertan al considerar que la fuerza del PSOE es "más real que

ficticia" y que tiene su base en la confianza que el pueblo, y más concretamente la clase trabajadora,

ha depositado en estas siglas. Pero que padíe se llame a engaño y considere que esto es una política

oportunista enganchándose al tren que más corre; la propia condición de socialista obliga dialécticamente

a plantear y replantear valoraciones en cada momento y no rígidamente, sino con la flexibilidad que

permita presentar la alternativa que corresponde según los condicionantes de dicho momento.

Al PSOE no se le presenta la alternativa de defender la opción de izquierdas o de consolidar la

democracia, la tarea es doble: ofrecer al pueblo una alternativa de poder clara, transparente y de

izquierdas; y, paralelamente, consolidar la democracia desde una óptica realista y homogénea,

contrarrestando lo que no posee el Gobierno y la UCD, que se siente fragmentada (por su falta de

cohesión) ante su propio primer envite: "El proyecto de reforma fiscal".

No es hora de hacer disquisiciones valdías sobre "calidades", "aluviones" y "responsabilidades"; dos son

laa preocupaciones que deben motivar a los socialistas: la primera, consolidar definitivamente que "el

PSOE sea patrimonio de todos los socialistas", y la segunda, la consecución de unos ayuntamientos

democráticos, a ser posible, socialistas. Dejemos ya el toreo de salón y saltemos todos juntos a la arena.

 

< Volver