Castellanos: Defensa delas corrientes de izquierdismo en el PSOE     
 
 Ya.    30/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

30-VI-77

Castellanos: Defensa de las corrientes de izquierdísmo en el PSOE

Don Pablo Castellanos, que está considerado como perteneciente a la línea izquierdista del PSOE, escribe

en "El País":

"El PSOE, y no porque lo digamos algunos, sino porque lo han dicho inveteradamente sus congresos,

único órgano al que corresponde fijar su política y adoptar sus decisiones, al margen de que algún

militante se crea personalmente facultado por su rango para opinar por su cuenta y sin apoyatura en

resoluciones colectivas, viene luchando desde su fundación por el establecimiento de la democracia en

este país, y tiene un concepto bien claro de lo que ésta significa para todos sin exclusiones, vengan de

donde vengan, y piensen como piensen, al igual que tiene perfectamente claro lo que significa igualdad,

libertad y garantías jurídicas para el ejercicio de todo ello.

Si se juega limpio, y no se quiere convertir el proceso constituyente en reconstituyente del franquismo

remozado, si se trabaja con realismo y no se quiere aprovechar la simple presencia del PSOE en las

Cámaras para dar por sentada la aceptación de legalidades no legitimadas por voluntad popular alguna, en

suma, si se quiere ir a la política de los hechos consumados, arbitraria y dictatorialmente, no será el PSOE

el tema de preocupación, sino los falsarios.

Y si en el seno del PSOE no se cede a la constante invitación que desde las páginas de algunos periódicos

se le hace, con patológica insistencia, de que limpie, depure y elimine, o al menos congele, las corrientes

de izquierda, que en uso de su más legítimo derecho deben y tienen que expresar su sentir y aportar sus

alternativas, que algunos tildan de maximalistas y radicalizadas, y lo serán, en la misma medida en que lo

sea su declaración de principios de 1879, tampoco habrá lugar a preocupaciones innecesarias.

Juego limpio, dentro y fuera del partido, democracia y libertad, realismo para plantear y conocer los

problemas, y respeto tanto a los deseos de la mayoría como a los derechos de las minorías, y muchas

tensiones y dificultades, previsibles ya ante comportamientos nada democráticos, se evitarán en bien de

todos.

A lo mejor resulta que las preocupaciones que el PSOE provoca sólo se asientan en quienes quieren qué

sea un comparsa de farsas continuantes o quienes tengan previsto domesticar al partido para que una

cómoda socialburocracia y su aparato, lo conviertan en una simple masa de votantes o afiliados a quienes

llamar a rebato, cuando haya que pegar carteles, ganar elecciones y situar a algunos políticos

profesionales."

 

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