Autor: Bonthelier, Paloma. 
 El presidente y trescientos militantes del PSOE (h). 
 Se pasan a Felipe  :   
 Esta decisión aleja las posibilidades de unión, ya que se han ido los favorables a esta postura (Murillo). 
 Arriba.    17/09/1977.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

EL PRESIDENTE Y TRESCIENTOS MILITANTES DEL PSOE

SE PASAN A FELIPE

«Esta decisión aleja las posibilidades de unión, ya que se han ido los favorables a esta postura) (Murillo)

MADRID. (De nuestra Redacción, por Paloma Bonthelier.)—A principios de esta semana, un

comunicado del PSOE (h) daba a conocer la decisión de un grupo de 300 militantes de pasar a integrar las

filas del Partido Socialista de tendencia mayoritaria. Junto a los militantes de base, su presidente, José

Prat, los demás miembros de la Ejecutiva que dimitieron con él (Aguado, Canales, López del Castillo) y

Raimundo García (cuya dimisión se había producido antes de las elecciones del 15 de septiembre) y los

miembros del Comité Nacional, Juan Rojo, López Sánchez, López Valencia y José Aranda (Secretario de

la Agrupación Socialista Madrileña), López Zamora y Juan Pérez Cano, daban de esta manera «este paso

decisivo hacia la unidad de los socialistas españoles».

Por su parte, Murillo, primer secretario, y los militantes del PSOE (h) que aún no han decidido sobre la

nueva opción, cuyo número es difícil de determinar, dada la tremenda diferencia de cifras que da cada una

de las dos partes, permanecen fieles a su partido «en espera del Congreso extraordonario que se celebrará

del 9 al 12 de octubre, y que será donde se decida nuestra futuro».

Murillo contesta a nuestras preguntas, que tratan de aclarar la postura del PSOE (h), respecto a la decisión

de Prat y sus compañeros, y, sobre el tema de la unidad socialista.

Murillo: «En el plano personal lamento mucho esta decisión, ya que me une una gran amistad con Prat, y,

además, no me ha parecido lógica, dado que quedan unos días para que se celebre el Congreso, y es ahí

donde se debía haber llevado la propuesta. Creo que esta decisión aleja las posibilidades de unión, ya que

se ha ido la gente que era más favorable a esta postura. Creo que to. dos nosotros teníamos el deber de

comparecer en el Congreso, para dar cuenta de nuestra gestión de este año, que, por las circunstancias por

las que ha atravesado el país, ha sido muy compleja en todos los órdenes. Si hubiéramos hecho lo mismo

que los miembros de la Comisión Ejecutiva, que han tomado la decisión de marcharse, habríamos

incumplido el mandato que teníamos de nuestro último Congreso, los acuerdos tomados, y, en definitiva,

estaríamos sustrayendo a los militantes su capacidad de decisión sobre la vida del partido.

—¿Cree que en este congreso se decidirá la unidad?

—Independientemente de lo que yo de. see, espero que al menos que salga de allí una fórmula inmediata

que permita a la nueva Ejecutiva hacer posible la unidad.

—Pero hay que suponer que ya existe dentro del partido una tendencia clara que haga pensar en el deseo

de unión.

—Sí, y de hecho sería interesante qué hubiera un contacto entre las Ejecutivas de ambos partidos que nos

permitiera llevar al Congreso una oferta concreta, que no existe hasta el momento. Los pases que se están

produciendo y que se han producido anteriormente no acaban con la división del socialismo.

—¿No se ha producido una situación de enfrentamiento que haya llevado a sus compañeros a tomar esta

decisión? . —No, de hecho nos encontrábamos en un período de distensión, y es ahora cuando se han

producido reacciones en contra de estos compañeros que estoy intentando suavizar.

De todas formas quiero aclarar que estoy dispuesto a hacer un esfuerzo para llegar a un acuerdo

posibilista con el PSOE de González.

—¿Se puede hablar de cifras?

—El número de compañeros que han abandonado nuestras filas es muy pequeño, no creo que llegue al

dos por ciento.

—¿Cuáles considera que serían las condiciones mínimas para que fuera posible la integración?

—No se puede hablar por los demás; seca el Congreso quien tome la decisión. De todas formas creo que

se podría definir en estos términos: tendencia a la unidad, pero con dignidad. En principio, habíamos

pensado en un Congreso de reunificación, pero esto es muy difícil por la diferencia de fuerza de los dos

partidos, y por la situación, en general. En todo caso sería una coparticipación y no una absorción. Todo

esto sin descartar las ofertas que nos puedan hacer.

—¿Cree que los planteamientos anticomunistas que han caracterizado al PSOE (h) tendrán que ser

revisados si se produce la unión?

—Ya no los tenemos. Eso pertenece a una etapa absurda, debido a la deformación, fundamentalmente, de

las personas que estaban en el exilio.

 

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