Las 18 horas más largas de la democracia. 
 La Junta de Defensa Nacional agradeció al rey su actuación     
 
 Ya.    25/02/1981.  Página: 21. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

La Junta de Defensa Nacional agradeció al Rey su actuación

Bajo la presidencia de Su Majestad el Rey, la Junta de Defensa Nacional celebró

reunión ayer tarde en el palacio de la Zarzuela. Estuvieron presentes el

presidente del Gobierno, don Adoldo Suárez; el vicepresidente primero para

Asuntos de la Defensa, teniente general Gutiérrez Mellado; los ministros de

Defensa e Interior, señor Rodríguez Sahagún y Rosón Pérez; el presidente de la

Junta de Jefes de Estado Mayor, teniente general Ignacio Alfaro Arregni; jefes

de Estado Mayor de los Ejércitos de Tierra, Aire y de la Armada; tenientes

generales José Gabeiras, Emiliano Alfaro Arregui y almirante Luis Arévalo

Pelluz; el director de la Seguridad del Estado, Francisco Laína, y los capitanes

generales de la primera región militar de los tres Ejércitos, tenientes

generales Quintana y López Sáez y almirante Rey Díaz.

Al comienzo de la reunión, el presidente del Gobierno en funciones destacó la

labor constante de Su Majestad el Rey al frente de la Jefatura del Estado,

poniendo especial énfasis en el agradecimiento de todos por su actuación en

relación con los acontecimientos registrados los días 23 y 24 del mes en curso.

Posteriormente se analizaron ¡os acontecimientos derivados del asalto al

Congreso de los Diputados, así como las reacciones registradas en la tercera

región militar y en otros medios, haciéndose una valoración detenida de la

situación y de las medidas a aplicar.

Los asistentes pusieron de relieve la ejemplar reacción de los mandos militares,

su lealtad al Rey y la eficaz cooperación registrada entre la Junta de Jefes de

Estado Mayor, la Dirección de la Seguridad del Estado y de otros organismos de

la Administración.

Don Juan Carlos, serano

Don Juan Carlos mostró durante el desarrollo de los acontecimientos una

extraordinaria serenidad y entereza, sin dejarse abatir en ningún momento por el

desánimo, el cansancio ni la desesperanza. Después de las primeras horas que

siguieron al secuestro del Parlamento y del Gobierno, así como las dedicadas a

preparar su mensaje al país, el Monarca estuvo en contacto con los capitanes

generales y la Junta de Jefes de Estado Mayor.

Aunque no pudo hablar con el Congreso de los Diputados por estar las

comunicaciones cortadas con la Cámara, el Rey siguió al segundo el desarrollo de

la situación a través de los testimonios de los cargos de la Guardia Civil y de

otras personas que visitaron el Congreso, así como la de aquellas a quienes se

facilitó la salida. También recibió noticias de las emisoras de radio y otros

medios de comunicación.

Durante la mañana de ayer, aparte de seguir el desarrollo de los acontecimientos

y, en especial, la

negociación con los efectivos que ocupaban el Congreso, el Rey quiso mantener

las audiencias que tenía programadas desde hacía tiempo, como si nada anormal

hubiera pasado.

El padre del Rey siguió desde Estoril los sucesos

Por su parte, el conde de Barcelona, don Juan de Borbón, padre del Rey, estuvo

informado en todo momento de los acontecimientos, que sucedían en España en su

residencia de Estoril (Portugal). Don Juan mantuvo frecuentes conversaciones

telefónicas con su hijo y estuvo en permanente contacto con la Embajada española

en Lisboa. Al igual que el Rey, mantuvo un actitud de. serenidad, sin perder en

ningún momento su confianza en una solución satifactoria del problema.

Suárez, en la Zarzuela

El presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, acudió tras la liberación del

Congreso al palacio de la Zarzuela para entrevistarse con el Rey e informarle

personalmente de los últimos acontecimientos.

Posteriormente comenzó en la Moncloa una reunión del Gobierno, a la que

asistieron todos los miembros del Gabinete y la secretaria de Estado para la

Información, Rosa Posada.

El Rey tranquilizó a Garaicoechea

El presidente del. Gobierno vasco, Carlos Garaicoechea manifestó que el propio

Rey don Juan Carlos le comunicó que todo estaba bajo control. «Me contó lo

ocurrido —dijo— y me agradeció nuestro apoyo a la democracia y al orden. Fue una

conversación amistosa, cordial y entrañable.»

«En un principio —añadió— no sabíamos con exactitud la importancia y la fuerza

del golpe. La ecuación se fue despejando poco a poco. El propio capitán general

de la sexta región me confirmó que en el País Vasco la normalidad era absoluta.»

 

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