Los Resultados     
 
 Diario 16.    24/05/1982.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Los resultados

Enhorabuena al Partido Socialista.

Después de la noche triste de marzo del 79, después de la morrocotuda decepción de Cataluña, después de

los más atenuados fracasos del País Vasco y Galicia, la alternativa de poder ha vivido su primera gran

madrugada triunfal. La contundencia de su victoria ha servicio para despejar la gran incógnita

postelectoral de los difíciles pactos de Gobierno y convierte al prepotente Gabinete monocolor que

formará Escuredo en el gran punto de referencia de lo que una comunidad puede esperar de una

administración socialista.

Hasta ahora el presidente de la Junta y sus colaboradores han sabido aportar el contrapunto de

moderación y serenidad a un programa y unas actitudes que parecen dar satisfacción al ansia de cambio

de los andaluces. Ahí parece estar la clave de su victoria. Pero a los méritos propios hay que sumar los

deméritos ajenos. El electorado andaluz se ha tomado cumplida revancha de la frivolidad irresponsable

con que la UCD de Adolfo Suárez trató su proceso autonómico y ha infligido un severísimo correctivo al

brujuleante PSA, enormemente perjudicado -a lo que se ve— por su arabesco lateral del artículo 144.

En el caso de los ucedistas, todo sugiere que este desenlace supone ascender un nuevo peldaño en la

escalera que conduce a su disolución como opción electoral. Por segunda vez consecutiva el voto útil de

la derecha ha favorecido abiertamente a Fraga, y esta mala noticia, para todos cuantos tengan una

concepción progresista del desarrollo y aplicación de nuestra Constitución, impone una total redefinición

de la oferta política de las fuerzas de centro.

En el caso del PSA, da la impresión de que su rigodón parlamentario con Martín Villa ha supuesto para

Alejandro Rojas Marcos algo así como el abrazo de la muerte. Con una representación tan pequeña como

la obtenida, el andalucismo militante entra si no en fase de extinción, sí al menos en periodo de letargo.

Sólo la desvertebración de esta tierra explica que tan irresistible ascensión haya ido seguida de tan

descomunal hundimiento. La paralela debacle comunista indica, por último, que hasta en los lugares de

mayor tradición «pecera» existe una desaprobación profunda de la estrategia de Carrillo, basada en

defender su eurocomunismo patrimonial con las más rudas artimañas stalinistas. Y quien no se de cuenta

de que esto ha sido un ensayo general de las próximas elecciones legislativas, que corrija su brújula

política.

Enhorabuena al pueblo andaluz, por su lección de civismo, por su ansia de participación, por su tenacidad

en el ejercicio de sus derechos. Si extrapoláramos el índice de participación de su contexto -y a pesar de

que supera los obtenidos hasta ahora en todas las elecciones autonómicas-podría parecer decepcionante,

pues queda por debajo de las previsiones de los sondeos. Ese más del 60 por 100 de concurrencia

electoral resulta, sin embargo, formidable si se tiene en cuenta que los votantes tuvieron que luchar contra

la seducción de la naturaleza, la malicia de los políticos y la torpeza de los burócratas. Por si no hubiera

bastado la inoportunidad de la convocatoria en un domingo al borde mismo del verano, las irregularidades

en el censo surgieron ayer corno el enésimo obstáculo

 

< Volver