Especial Diputaciones de Andalucía. Almería. 
 Mantenimiento de la renta per cápita     
 
 Diario 16.    25/05/1982.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

CUANDO toda Andalucía ha salido de la responsabilidad que suponen unas elecciones, las Diputaciones

Provinciales de ALMERÍA, CÁDIZ, GRANADA, JAÉN y SEVILLA ofrecen una revisión de urgencia

del reto a que han tenido que enfrentarse. Sus recursos, campos de actuación y realizaciones en todos los

órdenes. Estas son sus inquietudes y respuestas, ateniéndonos a un riguroso orden alfabético.

Mantenimiento de la renta per cápita

Los efectos de esta generalizada crisis económica llegan, a la provincia de Almería con unas

singularidades peculiares. Por supuesto que el encarecimiento de los combustibles generan el mismo

efecto que en el resto del país, pero la propia estructura y entidad de la producción agraria de la zona

costera ha logrado el milagro de mantener el nivel de la renta per cápita dé los últimos cinco años.

El otro efecto de la recesión económica, el paro, aunque se acusa de un modo global, lo cierto es que

relativamente tiene menos incidencia que en otras provincias mas industrializadas. Por sectores, es en la

construcción donde destaca. En el sector primario habría que distinguir la zona de cultivos intensivos de

la costa, bajo plásticos, de la zona del interior. De no haber coincidido un periodo de sequía tan

prolongado, ni en uno ni en otro el paro hubiera sido significativo. Lo que resulta evidente es que, por una

serie de circunstancias que confluyen felizmente, puede afirmarse que se dan un conjunto de síntomas

alentadores para la economía provincial, lo que resulta ilusionante cara al esfuerzo a realizar por unas

gentes trabajadoras. Comentamos seguidamente algunos aspectos, de entre los más destacados, de la

provincia de Almería.

La agricultura alménense

El relieve de la provincia es posiblemente el factor del medio físico con mayor influencia y

condicionamiento en el tipo y grado de aprovechamiento de sus recursos naturales. El 46 por 100 de la

provincia se considera incluido en la zona de montaña. El 34,4 por 100, ocupado por terrenos más o

menos ondulados, pueden ser considerados zona de colinas, y el 19,6 por 100 restante es zona de llanuras.

Esta situación de altitud con otros factores permiten agrupar las ocho comarcas agrarias, que, en defini-

tiva, ante la ausencia de una comarcalización de tipo histórico, podrían servir de base en el futuro para

establecer este sistema intermedio de carácter administrativo. Son: Los Vélez, el Alto Almanzora. el Bajo

Almanzora. el río Nacimiento, el Campo de Tabernas, el Alto Andará, el Campo de Dalias y Campo de

Níjar y Bajo Andará. El régimen de propiedad es la forma de tenencia dominante en todas las comarcas,

si bien en Los Vélez la aparcería representa el 37 por 100 y el arrendamiento se aproxima al 9 por 100 en

el Bajo Almanzora. La superficie regada asciende a 53.006 hectáreas, que es el 6 por 100 del total. De

este regadío, los cultivos de huerta representan el 49 por 100; el 18 por 100, los cultivos forzados, y el 13

por 100, el viñedo, y con menor importancia los cítricos, frutales y olivar. El gran «boom» agrícola

almeriense es el cultivo en arena. Lo cierto es que hasta 1956 no se tenía experiencia ni conocimiento de

esta técnica, que, descubierta por azar, hizo posible el cultivo de tierras salinosas, especialmente

hortalizas, que inicialmente se cubrieron con plásticos sobre el terreno y, posteriormente, después de

pasar por los túneles bajos, se llegó a la actual estructura del emparrado. Se utilizan plásticos incoloros

que hacen adelantar los cultivos hasta treinta días sobre los cultivados a cielo raso. Finalmente, se ha

combinado esta técnica con la de riego por goteo. Este proceso tan ligeramente descrito es lo que ha

permitido el milagro de convertir Almería en el «vergel de Europa». Y un dato, hace cuatro años, la

producción agrícola alménense se cifró en 23.103 millones de pesetas, de los que 15.526, el 67 por 100 de

la producción final, correspondieron a productos de cultivos intensivos en arena y bajo plásticos.

La industria en Almería

Las instalaciones industriales existentes hace unos diez años en Almería han ido siguiendo un proceso de

deterioro, sin posibilidad de nuevas instalaciones, porque ha faltado siempre un elemento esencial para las

mismas: el agua. La industria más antigua, que permanece a pesar de los altibajos de la comercialización,

es la industria del mármol en Macael. Desde la ornamentación de los palacios califales de Córdoba a

nuestros días, permanece la presencia de esta industria que da un nivel económico a la comarca muy por

encima de las colidantes. La realidad almeriense de tipo industrial se encuentra hoy representada por la

construcción de la central térmica de Carboneras, que construye la Empresa Nacional de Electricidad,

cuya producción se prevé sea de 1.100.000 kilovatios, una de las mayores de España. Cuando la central

entre en producción, se calcula que consumirá tres millones de toneladas de carbón al año, lo que dará

una facturación de 33.000 millones de pesetas. La inversión que se estima es de unos 58.700 millones de

pesetas. El volumen de carbón a consumir ha obligado a la construcción de un puerto de gran capacidad y

que se denomina Puerto del Litoral de Almería, explotado por la entidad nacional Carboex, tendrá 25

metros de calado, empleará a unos mil trabajadores y su coste es de 7.500 millones de pesetas.

Por las características de este puerto, a través del mismo también se hará el suministro de carbón a la

fábrica de cemento Hornos Ibéricos, S. A., que habrá de reconvertir su actual sistema de fuel en carbón.

Otra actividad energética en Almería es el centro de investigación de la energía solar en Tabernas, donde

se ubican tres centrales solares, la mayor de 1,2 megavatios de potencia, que es íntegramente español.

Las otras dos, de 500 kilovatios cada una, están a cargo de la Agencia Internacional de la Energía. La

inversión alcanza los 5.000 millones de pesetas.

El turismo almeriense

Aunque tradicionalmente la provincia de Almería fue lugar de destino para muchos viajes en busca de

descanso, lo que resulta evidente es que la dificultad de sus accesos por carretera y por ferrocarril hacía

prácticamente inapreciable la aportación de riqueza que se generaba por esta actividad. La construcción

del aeropuerto de Almería fue el jalón de la puesta en marcha de la actividad turística como fuente de

ingresos para la provincia. Hoy existen en Almería 12.118 plazas hoteleras, de las que 945 corresponden a

hoteles de cuatro estrellas; 5.376, a hoteles de tres estrellas; 503, a hoteles de dos estrellas, y el resto, a

hoteles y hostales. En establecimientos extrahoteleros cuenta con 861 apartamentos para 3.058 plazas.

Las urbanizaciones de las costas están muy bien concebidas, destacando la de Roquetas de Mar, centro de

interés turístico nacional, y las de Mojácar, donde está ubicado un parador nacional de turismo.

Funcionan en Almería 18 agencias de viajes, con sucursales en todas las localidades de la costa. Todas

estas instalaciones serían poco valiosas si no hiciéramos referencia al mejor atractivo de la costa alme-

riense, y es que no sólo debe concebirse como una estación de explotación veraniega, sino que su

atractivo está en las magníficas posibilidades de vacaciones invernales. La temperatura media anual es de

18,2 grados centígrados. Las horas de insolación posibles son 4.454 al año, y las reales, 3.053 al año.

La propia orografía almeriense da lugar a situaciones de privilegio difícilmente alcanzables en otros

lugares. Desde la costa de Roquetas de Mar, en treinta minutos de automóvil, se pasa a una altitud de 650

metros en Félix. Por otra parte, no sólo es la costa, sino los itinerarios del interior los que también tienen

su atractivo. Itinerario de la Baja Alpujarra, itinerarios del río Andará, de la uva y el naranjo y el de los

Vélez son otras posibilidades al alcance del visitante. Aunque menos masiva, la actividad de

investigaciones arqueológicas y la utilización del Museo Provincial como base de actividades de este tipo,

representan otra faceta de las posibilidades almerienses. A unas tres horas de Granada, y con un buen

enlace con Melilla, la organización de unas vacaciones desde Almería es un señuelo con una

potencialidad creciente.

 

< Volver