Autor: Orgambides, Fernando. 
 Politica. Campaña al parlamento andaluz. Ambos partidos ofrecen un programa poco diferenciado. 
 La competencia electoral entre centristas y Alianza Popular puede incrementar la ventaja inicial de los socialistas     
 
 El País.    03/05/1982.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

EL PAÍS, lunes 3 de mayo de 1982

POLÍTICA

Campaña al Parlamento andaluz

Ambos partidos ofrecen un programa poco diferenciado

La competencia electoral entre centristas y Alianza Popular puede incrementar la ventaja inicial de los

socialistas

FERNANDO ORGÁMBIDES, ENVIADO ESPECIAL, Sevilla

La presencia socialista en Andalucía, celosamente mantenida por los ayuntamientos democráticos, está

forzando en cierto modo a que se produzca una rivalidad electoral dentro del espacio político de la dere-

cha, cuyos dos principales ofertantes son Unión de Centro Democrático (UCD) y Alianza Popular (AP).

El partido en el Gobierno, en baja y desgastado por su anterior política autonómica en esta región, y la

organización que dirige Manuel Fraga, que llega a Andalucía con aires renovadores y reforzada por su

éxito en los comicios gallegos, se han esmerado a la hora de elaborar sus respectivos programas de Go-

bierno, ricos en contenido, pero poco diferenciados entre sí.

Esta pugna por un similar espacio electoral puede incrementar la ventaja de los socialistas, debido al

efecto D, Hondt, lo que preocupa a los centristas. En las sedes de la UCD andaluza preocupa en estos

momentos más la campaña electora de Alianza Popular que la de los tres restantes partidos, la mayoría de

ellos con determinada clientela fija, que sólo podría desviarse con acciones de Gobierno de gran

aceptación popular, como es el caso reciente de la liberación del peaje del puente sobre la Bahía gaditana,

operación que está explotando estos días el vicepresidente económico del Gobierno y diputado por Cádiz,

Juan Antonio García Diez. En este contexto podría incluirse el primer dardo electoral lanzado por el

presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, el sábado en Jaén, diciendo que Fraga había sustituido

lo racional por lo visceral. Precisamente Fraga, con más peso político que el candidato centrista Luis

Merino, un desconocido todavía en la región, ha viajado a Andalucía apostando fuerte, como lo

demuestra su apretado programa de trabajo previsto para todos los días de campaña. El presidente de

Alianza Popular, sólo aprovechará dos de estos días para descansar, él jueves 6 y el lunes 10, y recorrerá

en cambio todas las capitales de provincia andaluzas al menos tres veces. El apoyo de la Confederación

de Empresarios de Andalucía (CEA), nunca reconocido públicamente, lo es indistintamente a Alianza

Popular y a UCD, aunque en algunos casos se nota mucho más la inclinación hacia el primero de estos

partidos. Quizá el problema principal que se le presenta a UCD es, a juicio de algunos de sus dirigentes,

la falta dé un líder popular que avale al candidato Merino. En el partido centrista se es consciente de que

Leopoldo Calvo Sotelo no es un hombre propiamente para ganar votos y se recuerda a Adolfo Suárez,

cuya ausencia sigue siendo comentario diario en las sedes provinciales. Dos de los principales problemas

que afectan a esta región, reforma agraria y desempleo, son recogidos de forma desarrollada en los

programas de Gobierno lanzados por estos dos partidos. UCD, por ejemplo, indica, referiéndose a la

pretendida reforma agraria que ésta tiene que "ser realizada por y para los agricultores" y ofrece una serie

de medidas en esta materia, que van desde "adecuar las estructuras agrarias a las necesidades de futuro

inmediato" hasta "establecer un plan general de adaptación de la agricultura y la ganadería andaluza al

ingreso de España en la Comunidad Económica Europea (CEE) pasando por "incrementar la participación

de los agricultores en los procesos de industrialización y comercialización de productos

agroalímentarios". Alianza Popular dice que no entiende el proceso de reforma de las estructuras agrarias

como una simple redistribución individual de la tierra, sino como un proceso más complejo de

tecnificación e industrialización del sector, de aprovechamiento integral de los recursos reales y

potenciales del agro andaluz, y de mejora de la calidad de vida del hábitat rural. Para ello propone la

mejora del medio rural a través de planes generales y de comarcalización de cara a incentivar la

industrialización del campo y la ordenación de las explotaciones agrarias.

Empleo a largo plazo

En cuanto al desempleo, el partido centrista indica que "nadie puede afirmar con verdad que la situación

de paro pueda resolverse a corto plazo" y añade que se trata de un problema económico, pero también de

tipo humano, moral y político que exige solidaridad. La propuesta de actuación contra el desempleo la

basa en tres puntos: política general de empleo (aumento de la demanda de trabajo, reducción planificada

de la oferta laboral y mejor adecuación entre la oferta y la demanda); política específica de empleo

(empleo para jóvenes y nueva política de empleo comunitario), y política de asistencia al trabajador.

La postura de Alianza Popular en este sentido la basa en su programa nacional aunque estima que las

circunstancias especiales que se dan en Andalucía necesitan una serie de medidas regionales, que irían

también en tres direcciones: la agricultura, con una reconsideración de la política de precios agrarios y la

reconversión de tierras de secano en regadío; el sector industrial, fortaleciendo las relaciones con la

agricultura y dando prioridad a empresas de tamaño medio; la construcción, solicitando al Estado la

construcción de viviendas de protección oficial y el sector de servicios, potenciando el turismo y las

actividades artesanales.

AP señala asimismo que el sistema de empleo comunitario seguido para paliar el paro agrícola estacional

ha resultado inoperante y ha generado enormes tensiones sociales, fraudes y distorsión en el mercado de

trabajo. Por todo ello, pide la realización de un censo agrícola fiable, dotar a los organismos de la

infraestructura necesaria y sustituir el sistema actual por inversiones directas. Ambos partidos se

presentan ante el electorado como opciones políticas basadas en el humanismo cristiano, lo que refleja

cierta similitud a la hora de lanzar el mensaje. UCD dice que se trata de "un partido de centro inspirado en

el personalismo y en el humanismo cristiano, partido de los liberales y del progreso, que pretende moder-

nizar la sociedad mediante reformas sucesivas para aportar más igualdad y más justicia". Alianza Popular,

por su parte, se define como un partido también basado en el humanismo cristiano, reformista, liberal y de

carácter conservador que propugna "un desarrollo político permanente y una transformación del entorno

económico-social que, dentro de un máximo de libertad, de justicia social, de estabilidad y de bienestar,

conduzca al establecimiento de una democracia fuerte y representativa".

 

< Volver