Autor: Mellado Morales, Juan de Dios. 
 Extra Elecciones. Los partidos siguieron los escrutinios en las sedesen las que se mesclaron la alegria del PSOE y la tristeza centrista. Eran los gritos que acompañaban la noche malagueña. 
 «¡Un, dos, tres, socialistas al poder!»     
 
 Diario 16.    24/05/1982.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Eran los gritos que acompañaban la noche malagueña

«¡Un, dos, tres, socialistas al poder!»

Málaga:Juan DE DIOS MELLADO

«¡Un, dos, tres, socialistas al poder!» Era el grito que surgió en la casa del pueblo, en Málaga, cuando en

una pizarra artesanal se iban colocando porcentajes y resultados de votos. Al mismo tiempo, y según de-

cía Radio Málaga, de la Cadena SER, un grupo de limitantes de uitraderecha gritaban en fa calle:

«¡Ejército al poder!» En UCD, en la sede del partido, Luis Merino, el candidato centrista a la presidencia

de la Junta de Andalucía, intentaba hacer de tripas corazón. Algo que no sucedía en la sede de Alianza

Popular, donde había una euforia contenida al saberse ganadores después de los socialistas. Antonio Jesús

Valero, el candidato aliancista, seguro, tranquilo, manifestaba a Diario 16 de Andalucía que «ya

esperaban estos resultados», y que la subida de «Alianza Popular no hacía más que recoger las as-

piraciones de, todo un pueblo». Sin embargo, el propio Valero reflejaba que con ser importante lo

conseguido por AP, lo que le preocupaba era la fuerte subida del PSOE de Andalucía. En la sede

centrista, en la plaza del Obispo, el ambiente era de descalabro. «No hemos sabido responder a lo que

demanda el pueblo», señalaba a Diario 16 el senador Villodres, quien añadía que «la campaña planteada

por su equipo había sido de derechas, queriendo ocupar el espacio político de Alianza Popular, de una

derecha conservadora, así no podíamos ir a ninguna parte». Andrés Garda Maldonado, número tres por

UCD, periodista y abogado, confesaba a Diario 16 que ellos habían hecho todo el esfuerzo posible,

trabajado duramente, «pero siempre es el paeblo quien decide a última hora». De la misma opinión era el

también candidato centrista José Gateote.

Izquierda

Luis Merino, encerrado en su despacho con un grupo de asesores y amigos, iba conociendo los datos que

le llegaban por teléfono desde Sevilla y desde la sede de su partido en Málaga, declinando hacer cualquier

tipo de declaración hasta tener un porcentaje de votos escrutado superior al 10 por 100. Entre Jos seguido-

res de Luis Merino había ambiente de desencanto y desesperanza. En la sede del Partido Socialista de

Andalucía se mascaba también la derrota. El hundimiento de andalucistas, de centristas y el bajón de los

comunistas marcaba la noche malagueña. Lo mismo sucedía en otras sedes provinciales. En las sedes de

Alianza Popular y de UCD se comentaba que era la primera vez en la reciente historia española que

ganaba la izquierda unas elecciones. Conscientes de este hecho, los socialistas, en la casa del pueblo y en

otros locales, lo festejaban por todo lo alto. En Ayuntamientos con fuerte implantación socialista, como

Torrox, se celebró el acontecimiento. Los gritos de «¡Un, dos, tres, socialistas al poder!» seguían

acompañando la noche malagueña, mientras que ya de madrugada cientos de coches circulaban por

Málaga haciendo sonar sus bocinas. En UCD, una persona próxima a Luis Merino comentaba que al voto

de la derecha se había dividido en dos grandes bloques, mientras que la izquierda, al votar al PSOE de

Andalucía había anulado al PSA, comentando que era el gran perdedor de estas elecciones autonómicas, y

los comunistas, que estaban pagando sus crisis.

 

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