Autor: Aguirre Bellver, Joaquín. 
   No es indiferente     
 
 El Alcázar.    24/05/1982.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

No es indiferente

En la campaña electoral se ha respetado escrupulosamente por todos los partidos el acuerdo de no aludir a

la tensión mundial creada por el enfrentamiento bélico en las Malvinas. Este aislamiento, esta

aldeanización de Andalucía, trataba de esconder una realidad contundente: la relación íntima entre lo que

está ocurriendo en España y lo que está ocurriendo en Hispanoamérica. La partición regional de nuestra

nación, troceada entre los partidos políticos, es parte importante de la ofensiva para sujetar a la comu-

nidad hispánica. No hace muchos días, los partidos nacionalistas que ostentan los gobiernos autonomistas

de Cataluña y el País Vasco se volvían de espaldas a las reivindicaciones de los países de nuestra estirpe,

y así lo proclamaban sin tapujos en el Congreso de los Diputados; ahora, Andalucía va a caer en manos de

los patrocinadores de la extensión castrista. Hispanoamérica acaba de perder una importante batalla en

tierras andaluzas. Llega a mis manos un cable de agencia en el que el secretario de Estado

norteamericano, míster Haig, reconoce la ayuda militar prestada a Inglaterra y trata de justificarla

hablando de la ayuda de algunos países hispánicos a la Argentina. No sé a quién pretende engañar el

Departamento de Estado con esa contraposición; en Washington tienen que saber sobradamente que la

decisión queda en manos de Rusia. Rusia, en cualquier momento, puede provocar el incidente que

desencadene un conflicto de las mayores proporciones. Su silencio la ha convertido en arbitro y, por

ahora, ese silencio le resulta rentable. ¿Hasta cuándo? El afianzamiento del marxismo en Andalucía es

una baza decisiva en el silencio del pueblo de España respecto a Hispanoamérica; mejor dicho;

proporciona al marxismo hispanoamericano una base política inapreciable. Rusia sabía lo que se jugaba

en esa ocasión; prueba de ello es que el ataque de la ETA ha estado contenido hasta las votaciones

andaluzas. Ahora, con una euforia socialista y comunista en el Sur, todo puede ser distinto.

No es, ni mucho menos, indiferente, el resultado de estas elecciones. Cierto que España no podía sino per-

der, en la entrega de una nueva región a los partidos. Pero Andalucía es particularmente decisiva cara a

ultramar, y, sobre todo, si quien se impone allí es la coalición procastrista. El pacto de silencio del

consenso entorno al enfrentamiento, Norte contra Sur, desencadenado en las Malvinas, tiene un gran

sentido. A lo mejor míster Haig no se ha enterado, tampoco.

Joaquín AGUIRRE BELLVER

 

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