Autor: Llansá, Jaume de. 
 En breve, nuevas conversaciones. 
 Exaltación de lo nacional catalán  :   
 Hablar de Cataluña como una Nación, una constante. 
 El Alcázar.    13/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

En breve, nuevas conversaciones

EXALTACIÓN DE LO «NACIONAL CATALÁN»

• Hablar de Cataluña como una Nación, una constante

CRÓNICA DE CATALUÑA Por Jaume de Llansá

Robando incluso espacios privilegiados a la sesión del Congreso de diputados y aquí en Catalunya a las

dinámicas movilidades políticas de que ya he dado cuenta a los lectores, el asalto terrorista vasco a la

capital del reino de Navarra —con el trágico saldo de tres muertos: dos terroristas y un inspector del

Cuerpo General de Policía que cumplía con su deber— ha subido a las cabeceras de las primeras páginas

de todos los periódicos de Barcelona de este jueves. El tratamiento informativo dado a los dramáticos

acontecimientos de Pamplona ha sido correcto por parte de todos, con una excepción, no por censurarte

menos comprendida, la de «Mundo Diario», periódico que, aunque es propiedad del empresario

capitalista y no hace mucho escorado hacia entidades católicas seglares, está dominado en su dirección

por medios subterráneos de aportes económicos por el comunismo «catalán» y «español», hasta tai punto

que tienen influencia decisiva sobre las páginas de opinión y sobre la elaboración de ciertas

informaciones en las redacciones de los periódicos y publicaciones del «Grupo Mundo» muy conocidos

miembros de las direcciones del PSUC y del PC como Sole-Tura, Andreu Claret y Vázquez Montalbán,

por citar sólo a los más conocidos.

«Mundo Diario» en su información propia, sobre los dramáticos sucesos de Pamplona, una vez dada la

información exacta de los hechos, utilizando su habitual «técnica» enmascaradora de «según pudo

averiguar Mundo Diario....» «según fuentes consultadas por Mundo Diario...» «según declararon testigos

a Mundo Diario...», presenta una versión del enfrentamiento de los terroristas vascos con los inspectores

de la Policía que incitan al lector a pensar que fueron los segundos los que agredieron a los primeros

inesperadamente y sin aviso, llegando hasta afirmar que, según informaciones de un testigo, cuando los

dos presuntos etarras se hallaban heridos en el suelo, miembros de la policía siguieron efectuando

disparos a bocajarro. Aunque ya estoy acostumbrado a la manipulación partidista radical que hacen los

periodistas del «Grupo Mundo» de informaciones como ésta de Pamplona, no por ello dejo de sentirme

dolido y asqueado por el «ejemplo» que dan los periódicos barceloneses; «Mundo Diario» la ha

aumentado. No lo pongo en duda, tengo motivos para saber que todos los militantes y simpatizantes del

PSUC y del PSC (c) han recibido la consigna de comprar el periódico que nos ocupa.

Sólo un periódico de los del jueves «Diario de Barcelona» ha tenido la valentía de tratar editorialmente, al

hilo del acto del asalto terrorista vasco a Navarra, el fondo de la cuestión. Por su interés y por su fuerza

transcribo tres párrafos del editorial del «Brusi»:

«ETA plantea una solución revolucionaria y marxista del problema vasco.

Diríamos más: ETA persigue un claro enrarecimiento político general, una agravación de las

circunstancias generales del País Vasco, para, enfermándolo de tensión, inseguridad y angustia,

desestabilizarlo y propiciar así el golpe final de un terrorismo desatado y técnicamente revolucionario de

un proceso desestabilizador que exiga medidas excepcionales que afectarían gravemente —quién sabe si

definitivamente— a la democracia en España. Esta es la trágica y gran cuestión.»

«Paso a paso, ETA y quienes la secundan, se va en camino de agudizar los problemas de un sistema

democrático incipiente para, afectándolo, acabar por destruir el Estado mismo. Ya no se trata de una

táctica contra partidos políticos o contra la formulación de soluciones por parte de un Gobierno

determinado ante el problema vasco, sino que, esencialmente, se busca la ruina del Estado y con ello el

hundimiento de una determinada sociedad: la española.»

El vigoroso editorial del «Brusi» termina así: «La solución, evidentemente, no va a ser fácil. Con

serenidad, pero con firmeza e, incluso, con dureza, hay que erradicar esta lacra del terrorismo que ha

acabado por constituirse en la gran amenaza a la convivencia pacífica entre los españoles. En este sentido,

no cabe la menor duda de que el Estado tiene el apoyo moral de todos los ciudadanos pacíficos para

combatir á unos irresponsables que quieren convertir el suelo hispano en un suelo de sangre, sudor y

lágrimas.»

Insisto en decir que el editorial de «Diario de Barcelona», que ha causado fuerte impacto en amplios

sectores ciudadanos y de los medios políticos y periodísticos, es valiente y vigoroso, razones suficientes

para que ofrezca a los lectores sus párrafos más destacados.

LA FIEBRE DE LO «NACIONAL CATALÁN»

No sólo es Tarradellas el que habla de las «instituciones nacionales catalanas», sino que también lo hacen

con insistencia los políticos nacionalistas catalanes sean socialistas, comunistas o de centro pujo-lista, así

como escritores, editorialistas, periodistas y colaboradores de periódicos y publicaciones.

La fiebre de lo «nacional catalán», es decir, la de hablar de Catalunya como una «nación» y de sus

instituciones, entidades, organismos, partidos políticos y sindicales como «nacionales catalanes» está

alcanzando cotas «espectaculares». Baste la enumeración, indicativa que no exhaustiva, de títulos o

nombres que ofrezco a los lectores, sin comentario por mi parte:

—Consell Nacional de Catalunya del Partit de Treball.

—Comisión Nacional de Catalunya de Comisiones Obreras.

—Comité Nacional de Catalunya de la Federación del PSOE.

—Comité Nacional de Catalunya de la ORT.

—Consell Nacional de la Joventut de Catalunya.

—Petición a Rahola, «conseller de Governació» de que la Generalitat cree la Junta Nacional del Censo de

Catalunya, al objeto de que pasen a la «nación catalana» representada por la Generalitat las competencias

en materia electoral del «Estado español».

-Institucionalizacion jurídica de la Biblioteca Nacional de Catalunya y de la Filmoteca Nacional de

Catalunya.

He dicho que sin comentarios por mi parte, los lectores sacarán sus propias conclusiones.

Nota.—Un error de transcripción convirtió en crónica anterior García Gutiérrez al secretario general del

PSUC y «conseller politic» de la Generalitat, cuando al hombre al que se califica de «las barbas de

Carrillo en Catalunya» se llama Antoni Gutiérrez Díaz. Quede constancia de la rectificación.

 

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