Un triste resentimiento     
 
 ABC.    16/06/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

UN TRISTE RESENTIMIENTO

Lo ocurrido en la última asamblea del Pen Club Internacional nos resultaría rocambolesco y

divertido si no fuera, en su fondo, tan triste e, incluso, tan preocupante.

Como ya hemos informado a nuestros lectores, la Delegación española en este renombrado

Club de intelectuales propuso en la reunión celebrada en Estocolmo la cooficialidad del

castellano Junto al francés y el inglés. Y las restantes Delegaciones entendieron la lógica de

esa propuesta, por la elemental razón de que hay en su seno nada menos que dieciséis

Delegaciones que hablan español. Y la propuesta recibió el generoso apoyo del

presidente del Pen Internacional, Mario Vargas Llosa.

Pero surgió la oposición —violenta según dicen las crónicas— de los representantes del Pen

Club Catalán que se opusieron rotundamente a esta cooficialidad, al menos hasta después de

la. próxima asamblea... que tendrá lugar precisamente en Barcelona.

¿Basados en qué razones? En que el español o castellano es «la lengua del imperio que ha

sojuzgado a las demás lenguas peninsulares», por lo que aceptar esa cooficlalidad en la

asamblea dé Barcelona constituiría «una ofensa contra el pueblo catalán».

Hemos releído repetidamente este razonamiento porque no podíamos creer lo que leíamos.

Hubiéramos entendido que los catalanes hubieran sugerido que, por delicadeza, se retrasara

tirios meses esa cooficialidad para no levantar inútiles polémicas y no herir susceptibilidades de

grupos radicales. Pero a nosotros —cómo al propio Vargas Llosa— lo que nos ha sorprendido

es la ceguera, él estilo precisamente dictatorial, el resentimiento que muestra la postura de los

representantes del Pen Club Catalán.

¿Ha sido «culpa» de la lengua castellana el que hayan padecido dificultades las otras lenguas

de nuestro país? Es bien triste comprobar que el sino de ciertos luchadores.de la libertad sea

terminar haciendo suyos los defectos de sus opresores. E incluso su lenguaje. ¿Han medido

los representantes del Pen Club Catalán cuánto de intransigencia absurda o de simple pataleta

Infantil hay en su postura?

Resulta irónico pensar que a la reunión que se celebrará en Barcelona acudirán los

representantes de los dieciséis Pen Clubs hispanoamericanos y se verán obligados a hablar,

en España, en francés o ien inglés, a no ser —cosa poco probable— que dominen el catalán.

La situación resultará simplemente bufa. Y será incomprensible para todos esos

hispanohablantes.

Ciertamente el resentimiento es mal consejero. Y una vez más se demuestra que quienes se

dedican a mirar obsesivamente, atrás terminan siempre por convertirse en estatuas de sal.

 

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