Autor: Domenech, Jordi. 
 Primera reunión de Tarradellas con los gobernadores civiles catalanes. 
 Soy el primero en defender con toda sinceridad la autoridad del ministro del Interior     
 
 ABC.    19/08/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ABC. SÁBADO, 19 DE AGOSTO DE 1978.

PRIMERA REUNIÓN DE TARRADELLAS CON LOS GOBERNADORES CIVILES

CATALANES

«SOY EL PRIMERO EN DEFENDER CON TODA SINCERIDAD LA AUTORIDAD DEL MINISTRO

DEL INTERIOR»

Barcelona, 18. (De nuestro corresponsal.) «Quiero destacar tres hechos fundamentales acaecidos durante

este año para Cataluña: el restablecimiento de la Generalidad, la constitución de su Gobierno y la reunión

que hoy he mantenido con los cuatro gobernadores catalanes, en virtud de una orden de la Presidencia del

Gobierno, orden que supone el reconocimiento de nuestra personalidad política. Lo que demuestra, a mi

entender, que el pueblo catalán no está solo en la consecución de sus objetivos, sino que también el

Gobierno del Estado quiere y desea la consolidación de la Generalidad», ha manifestado el presidente

Tarradellas al Iniciar la rueda de Prensa .efectuada después de la reunión que ha presidido con los

gobernadores civiles de Tarragona, Lérida, Gerona y Barcelona, sesión de trabajo que se ha

prolongado´durante casi tres horas y ha transcurrido en términos muy cordiales.

AUTORIDAD DE LOS GOBERNADORES.—En el transcurso de esta reunión, y según ha señalado el

señor Tarradellas en la referida rueda de Prensa, él ha dado a conocer a los gobernadores el alcance que

para la Generalidad y su Gobierno tiene la orden de la Presidencia del Gobierno, que le faculta para

reunirlos bajo su presidencia para Informarse y coordinar los servicios del Estado en Cataluña y asimismo

les ha solicitado información detallada de cuáles son los servicios y cuántos los delegados de la

Administración Central aquí. Asimismo el presidente Tarradellas ha puesto especial énfasis en afirmar

que todo esto se haría sin menoscabar en nada la autoridad de los gobernadores, que dependen

directamente del ministro del Interior, ha repetido en diversas ocasiones, autoridad «que yo soy el primero

en defender con toda sinceridad». En relación con este tema ha añadido que a su parecer una vez

aprobado el Estatuto deben desaparecer tanto los gobernadores como los presidentes de Diputación en

Cataluña, pues «éstas son fórmulas extrañas a la organización administrativa tradicional de nuestro

pueblo y la Generalidad». En cuanto a si era o no a partir de ahora el máximo representante del Estado en

Cataluña, el señor Tarradellas ha precisado: «¡La representación del Estado en Cataluña corresponde al

capitán general, a los gobernadores y a mí, pero no creo que ninguno de los tres podamos decir que nos

corresponde en exclusiva.» Al solicitársele aue precisara si él era o no la primera autoridad civil o este

rango correspondía a los gobernadores civiles, ha matizado: «Mire, yo soy quien convoco a los

gobernadores y no ellos, a mi. Pero por delicadeza no puedo decir nada más.

GENERALIDAD, SI; PREAUTDNOMIA, NO.—Al preguntársele si este tipo de reuniones presididas

por él con los gobernadores tendría efecto también en otras nacionalidades v reglones de España, el señor

Tarradellas ha afirmado que Cataluña no tenía ningún régimen preautonómico, sino qué «somos la

Generalidad, la histórica y la presente. Y nuestra situación no tiene que ver nada con la de los demás

pueblos de España. Ya que yo fui elegido por todos los diputados y senadores; el decreto de

restablecimiento de la Generalidad fue aprobado por unanimidad por la Comisión de urgencia legislativa

de las Cortes y yo fui nombrado presidente de la institución por un decreto firmado por el Rey».

ORDEN PUBLICO Y JUSTICIA. — Evidentemente, «no hay autonomía plena sin el orden público y

justicia, pero yo creo que ahora el problema principal dé Cataluña no es tener el orden público, sino

resolver ante todo la grave situación económico-social que, de no solucionarse, puede crear graves

problemas. Y para ello es necesario volver a ilusionar a nuestra burguesía y a nuestros financieros, para

que este país pueda volver a dar ejemplo al resto de España de su capacidad para desarrollarse y crear

riqueza. Lo que ahora será más posible logran ya que el Consejo ejecutivo de la Generalidad, y en virtud

de mis reuniones con los gobernadores, podrá intervenir en problemas que hasta ahora le estaban

vetados», ha señalado el señor Tarradellas al preguntársele si en estos momentos era plena o no la

autonomía catalana. Más adelante, y volviendo a insistir sobré el mismo tema, afirmó de forma taxativa

que «ahora a Cataluña no le conviene el orden público. Más adelante ya llegará el momento oportuno

para solicitar esta competencia y la justicia».—Jordi DOMENECH.

 

< Volver