Autor: Domenech, Jordi. 
 Declaraciones a ABC de Manuel Ortínez. 
 El modelo político catalán debe aproximarse al francés  :   
 La Monarquía me parece irremplazable, nunca se comprenderá exactamente lo mucho que el país le debe. 
 ABC.    05/12/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

ABC. MARTES, 5 DE DICIEMBRE DE 1978.

DECLARACIONES A ABC DE MANUEL ORTINEZ

«EL MODELO POLÍTICO CATALÁN DEBE APROXIMARSE AL FRANCÉS»

"La Monarquía me parece irreemplazable, nunca se comprenderá exactamente lo mucho que el país le

debe"

MANUEL Ortínez, el hombre que en los años sesenta y antes de aceptar el cargo de director general

pidió permiso al presidente de la Generalidad, entonces en el exilio, tuvo un importantísimo papel en el

definitivo regreso a España del titular de la institución autonómica catalana.

Manuel Ortínez ha recobrado protagonismo en la política catalana al ser nombrado por el presidente

Tarradéllas consejero de Gobernación, cargo desde el que —nadie lo duda— va a lograr organizar de

forma eficiente y efectiva la estructura administrativa de la Generalidad, y aunque él lo niegue ayudará a

vertebrar y clarificar la definitiva estructura política de Cataluña. Nadie más autorizado que él, pues, para

contar el alcance definitivo y real de la denominada «operación Tarradellas» que concluyó con el regreso

del ilustre exiliado a España como presidente de la Generalidad restablecida:

—La operación de Tarradellas empieza con el mismo presidente. Es un acto de tenacidad de un animal

político que aguanta treinta y cinco años diciendo que volverá y con la seguridad absoluta de que

cumplirá este objetivo. Además, él se consideraba la representación del pueblo catalán y actuaba como

tal. Precisamente, cuando yo le conocí, hace veinticinco años, lo que más me impresionó fue su fe en sí

mismo y en esta representación. En cuanto a cómo fue posible su regreso le diré qué cuando, en mil

novecientos sesenta y chico, me fui a ocupar un cargo a Madrid antes le pedí y obtuve su conformidad.

Y este cargo me dio posibilidad de conocer el ambiente político y social de la capital y hacer buenos

amigos, que aún tengo y con los que siempre he hablado con la máxima franqueza.

--La explicación política es muy clara.

Por eso, cuando en mil novecientos setenta y cinco se produjo el cambio de régimen, lo lógico era pensar

en la combinación del hombre que casi podríamos calificar de providencial y la posibilidad que yo tenía

de establecer contactos a todos los efectos trascendentales. Y así, en el verano de mil novecientos setenta

y seis, me pareció que se podría producir una conjunción de intereses en España entre la Monarquía y la

Generalidad: la Monarquía, lo cual —no cabe olvidarlo— en mil novecientos setenta y seis hubiera tenido

una gran importancia ya que, entre otras cosas, todavía subsistían las antiguas Cortes. Yo hablé entonces,

a través de Alfonso Osorío, con el presidente del Gobierno, y de esta manera se inició el proceso que

concluyó con él regreso del presidente Tarradellas a España. Visto a posteriorí todo este proceso, lo único

que tiene de negativo es que se retrasó demasiado, pero esto no es más que una opinión personal.

—¿En su opinión cuáles son los principales problemas que tiene planteados: Cataluña en estos

momentos?

—La organización administrativa de la Generalidad y la estructuración política de Cataluña.

—¿Cómo considera que debe vertebrarse esta estructura política?

—Creo que el modelo político que se puede aplicar a Cataluña se aproxima más al francés que al del resto

de España. Desde esta perspectiva es preciso, a mi parecer, que se produzca una clarificación que sólo se

logrará con definiciones precisas. Es decir, una derecha democrática, una izquierda nacionalista,

socialistas y comunistas. Este sistema de partidos creo que es el que más se ajusta a nuestra realidad

social.

—¿Por qué la derecha no se ha organizado y sí lo ha hecho perfectamente la izquierda marxista?

—Me parece que en el sector de la derecha hay mucha inconcreción, tanto a nivel de doctrina como de

hombres. Pero también pienso que la definición se va a producir de una manera natural. De todas formas

lo que hay que hacer y se hará es delimitar claramente los. distintos espacios políticos para terminar con

la actual confusión.

—¿Piensa usted contribuir a esta necesaria clarificación?

—No. Evidentemente ésta no es tarea que incumba a un consejero de Gobernación independiente

políticamente, no vinculado a ningún nartido y únicamente comprometido con la fidelidad al presidente y

al país. Yo no puedo hacer una política partidista y no la haré.

—¿A qué atribuye usted el protagonismo que la Generalidad está adoptando en la campaña del

referéndum, invitando claramente a los ciudadanos de Cataluña a votar afirmativamente a la

Constitución?

—La explicación política es muy clara. La Generalidad no puede quedar al margen de la política española

en lo que afecta a Cataluña. Y la Constitución afecta claramente a Cataluña, por lo que es lógico que la

campaña a su favor la hagan las instituciones y partidos catalanes. Por lo tanto, la Generalidad y su

Gobierno de unidad, no podían quedar al margen del referéndum, y su protagonismo era obligado.

También desde un punto de vista catalán es deseable que sea muy alta la participación y los votos

favorables para que se entienda que Cataluña está más interesada que nadie en la democracia con la

Monarquía constitucional que se consolide en España.—Jordi DOMENECH.

 

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