Autor: Domenech, Jordi. 
   En círculos políticos catalanes se dan por seguras las elecciones generales  :   
 Provocarían un retraso de ocho meses en la aprobación del Estatuto. 
 ABC.    14/12/1978.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

ABC. JUEVES, 14 DE DICIEMBRE DE 1978.

EN CIRCULOS poLITIcos CATALANES SE DAN POR SEGURAS LAS ELECCIONES

GENERALES

Provocarían un retraso de ocho meses en la aprobación del Estatuto

Barcelona, 13. (De nuestro corresponsal.) «En febrero o marzo lo más tardar, se celebrarán elecciones

legislativas. El presidente Suárez hará pública la decisión de convocar elecciones generales antes de fin

del presente mes y por ende de disolver las actuales Cámaras legislativas», se me ha indicado en fuentes

totalmente solventes.

Añadiendo, de inmediato, las repercusiones que esta decisión va a tener en la política catalana y que se

concretan, las más importantes, en las siguientes: un retraso de casi ocho meses en la aprobación del

estatuto de autonomía y una remodelación de diversos sectores políticos con el fin de poder presentarse

los comicios generales con posibilidades de éxito, cambios estos que afectan, como es lógico, al espacio

no marxista ni de derecha autoritaria de Cataluña.

ESTRUCTURAR LA GENERALIDAD.— De confirmarse, pues, este calendarlo político

posconstitucional, lo qué por los medios donde se ha dado a conocer parece seguro, el proyecto de

estatuto que están a punto de aprobar los diputados y senadores catalanes no sería definitvo. Pues aunque

se ha aprobado oficialmente por la Asamblea de Parlamentarios, convocada a tal efecto por la presidencia

de la Generalidad antes de esta Navidad, no sería admitido ya en la Comisión Constitucional del

Congreso.

Por lo que es lógico pensar que los nuevos diputados y senadores de Cataluña elegidos en las próximas

elecciones legislativas deseen ser ellos los que elaboren el definitivo proyecto estatutario que deberá ser

de nuevo presentado a la correspondiente Comisión del Congreso, que difícilmente se habrá constituido

antes de junio de 1979. Posteriormente, será sometido a referéndum del pueblo catalán el texto elaborado

y aprobado por los miembros de la referida comisión más una representación catalana.

Y sólo después se iniciará la discusión del proyecto de estatuto en el nuevo congreso. Es decir, hasta

noviembre del próximo año no se podrán convocar las elecciones al Parlamento catalán y elegir nuevo

presidente de la Generalidad.

Esta variación en las expectativas de la política catalana y más concretamente del proceso autonómico

que en principio puede ser valorada negativamente, tienen un factor indudablemente positivo: posibilitar

que durante 1979 se estructure de manera solvente y firme la organización administrativa de la Institución

Autonómica Catalana y que se pongan en marcha sin prisas y con eficacia las transferencias ya efectuadas

y aprobadas de servicios y competencias de la Administración del Estado a la Generalidad, aspectos

ambos que en estos momentos empiezan a funcionar, pero que se encuentran, sin duda alguna, todavía

muy retrasados.

ESPECTRO POLÍTICO. — La segunda gran incidencia en Cataluña de esta alternativa poscpnstitucional

a nivel español residirá en el cambio que se operará, nadie duda en medios autorizados de ellos en el

espectro político centrista y nacionalista.

Mutación que consistirá, de cumplirse los planes de quien puede y debe hacerlos, en la estructuración de

un gran partido «burgués» que aglutine a la derecha, centro derecha, centro catalán y en la formulación de

un colectivo de izquierda nacionalista no marxista.

El primero de los nuevos grupos incluiría, de cumplirse estas previsiones, a centristas (Unión Centro

Democrático de Cataluña, Unión de Centro de Cataluña, Unión Democrática de Cataluña, centro amplio)

los sectores más progresistas de Alianza Popular, muchos ex independientes e incluso otros grupos

menores, como por ejemplo, y posiblemente, el Partido Popular de Cataluña.

Para llevar a efecto esta operación de indudable proyección en la vida política catalana se está buscando

al hombre con capacidad para aglutinar a todos los sectores antes mencionados, personalidad que si hace

unas semanas parecía ser don Pedro Duran Farrel, en estos momento no está todavía concretada.

De la misma que se urgirá Convergencia Democrática de Cataluña, el partido de los nacionalistas

catalanas encabezado por Jordi Pujol, para que llegue a un pacto o acuerdo con el sector de Unión

Democrática de Cataluña, el partido de los democristianos catalanes, que no siguió a Cañellas, con

Izquierda Republicana de Cataluña, Partido Socialdemócrata de Cataluña, Partido de los Socialistas

democráticos, entre otros grupos para que a su alrededor se forme un fuerte colectivo de Izquierda

Nacionalista.

En fin, resulta evidente, de estos movimientos y cambios en la estructura política catalana es lograr que en

las próximas legislativas estos dos grupos alcancen más del 50 por 100 de los votos, lo que además de

suponer un triunfo frente a la izquierda marxista (socialistas y comunistas), permitiría una reelaboración

del estatuto más acorde, se opina, con las necesidades de la actual sociedad catalana.

En resumen, los partidos catalanes y la institución autonómica esperan con gran interés, son claras las

repercusiones que tendrán en Cataluña, la decisión del presidente Suárez, decisión que según la fuente

antes indicada está ya tomada y va a consistir en el anuncio de la inmediata convocatoria y celebración dé

elecciones legislativas.—Jordi DOMENECH.

 

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