Los empresarios catalanes buscan un candidato a la presidencia de Fomento que revitalice la patronal     
 
 El País.    15/12/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Los empresarios catalanes buscan un candidato a la presidencia de Fomento que revitalice la patronal

La gran mayoría de los empresarios catalanes son partidarios de que se acometa una urgente

reestructuración de los órganos directivos y esquemas de funcionamiento de Fomento del Trabajo

Nacional (FTN). que arranque de la sustitución de su actual presidente, Alfredo Molinas. También medios

políticos y económicos en general muestran su preocupación por la creciente languidez de la patronal

catalana, la más antigua de las españolas. Al parecer, incluso el presidente de la CEOE, Carlos Ferrer —

antiguo presidente de FTN y principal valedor de Alfredo Molinas—, está dispuesto a apoyar la

reestructuración de Fomento y ha comenzado a sondear los medios empresariales del Principado en busca

de un candidato a la presidencia.

La preocupación por el deterioro progresivo que la gestión de Alfredo Molinos ha provocado en la

organización empresarial es cada día más generalizada en Cataluña. En las últimas semanas, Ja crisis

interna de Fomento ha alcanzado a la propia directiva de la entidad, algunos de cuyos miembros

proyectan presentar su dimisión irrevocable a corto plazo, a menos que el señor Molinas abandone la

presidencia. Los cada vez más numerosos disidentes se quejan de la absoluta marginación que padecen y

del talante dictatorial con que el presidente impone los acuerdos de la junta directiva, por lo general

mediante una política de hechos consumados.

Alfredo Molinas accedió a la presidencia de Fomento del Trabajo Nacional en abril del pasado año, como

consecuencia de haber sido designado presidente de la CEOE Carlos Ferrer. Posteriormente, el 29 de

mayo del presente año, la asamblea general de la patronal le eligió oficialmente presidente, en buena

medida merced al apoyo del señor Ferrer y como consecuencia del alto grado de abstencionismo y la

ausencia de otra candidatura organizada. El señor Molinas no posee empresa alguna y está dedicado

profesionaimente a un puesto ejecutivo en una sociedad dedicada a la contratación de estibadores en el

puerto de Barcelona.

Desde su acceso a la presidencia del FTN, Alfredo Molinas ha ido distanciándose progresivamente de la

casi totalidad dé la directiva, apoyando su gestión de modo prácticamente exclusivo en un reducido grupo

de empresarios provenientes del antiguo aparato vertícalista. Este grupo sustenta el criterio, de que

Fomento debe circunscribir su actividad a la mera negociación salarial, manteniendo posturas de fuerza al

viejo estilo. Por el contrario, amplios sectores del empresariado catalán estiman conveniente que la

patronal se oriente más allá, potenciando su presencia en la vida socioeconómica catalana a todos los

niveles.

El momento présente se considera notablemente crítico, como consecuencia del desencanto generalizado

que impera entre los empresarios y la falta de credibilidad en que el FTN se ha sumido en los últimos

meses. La mayoría señalan como punto de inflexión de la historia de Foment la concentración empresarial

desarrollada en el Palau Blau Grana de Barcelona a finales de noviembre del pasado año. En aquella

ocasión se exteriorizaron las posturas de los empresarios más radicales de Cataluña, con una buena dosis

de demagogia en los planteamientos. Como consecuencia de este desencanto, la patronal ha perdido el

poder aglutinante que generalmente se le atribuía, propiciando un cada vez más profundo distanciamiento

respecto de las restantes formaciones empresariales existentes en el Principado.

La operación reestructuradora que numerosos empresarios estarían dispuestos a secundar y que, al

parecer, ha sido ya planteada al presidente de CEOE, Carlos Ferrer, tendría como punto de partida el cese

de Alfredo Molinas y su sustitución por otro candidato que sintonizara perfectamente con las necesidades

de los tiempos presentes. Aunque a título de rumor son varios los nombres que se barajan en medios

barceloneses, parece cierto que hasta el momento ninguno de ellos ha sido planteado seriamente, a nivel

de posible candidatura. Existe, no obstante, un cierto consenso respecto al retrato-robot del

presidenciable: empresario joven, dinámico, con sólida formación técnica y cultural, con escasa

significación política y capaz de aglutinar las distintas organizaciones empresariales existentes, con objeto

de incorporar todos los esfuerzos disponibles para resucitar al Foment. Esta proyectada operación contaría

con el apoyo de los más destacados empresarios catalanes, la mayoría de los cuales no desea, en estos

momentos, encabezar la patronal, pero sí estaría dispuesto a prestar su concurso a la idea. Alguno de estos

santones del empresariado pudiera pretender, sin embargo, colocar a algún hombre de su órbita al frente

de la patronal catalana.

Otro de los aspectos del proyecto sería la aproximación de Fomento de Trabajo Nacional a las Cámaras

de la región, especialmente a la de Barcelona, contemplada por algunos como la alternativa válida al

deteriorado papel de la patronal. En este aspecto se concede especial importancia a las próximas

elecciones para sustituir al actual presidente de la Cámara barcelonesa, Andrés Ribera Rovira. Numerosos

empresarios estarían, al parecer, dispuestos a concentrar el esfuerzo corporativo en las cámaras, en lugar

de emprender un relanzamiento de Foment.

Casi un siglo de historia

Fomento del Trabajo Nacional, organización empresarial catalana, es la patronal más antigua de las

existentes en España. Su constitución data de marzo de 1889 y tuvo sus orígenes en la Comisión de

Fábricas constituida por los industriales algodoneros catalanes en el siglo XVIII, transformada

posteriormente en la Junta de Fábricas y en el Instituto industrial de Cataluña. Existía una entidad rival,

Fomento de la Producción Española (fundado en 1876), quese fusionó con el Instituto en 1889 para

constituir la nueva institución que ha perdurado hasta la actualidad.

Fomento ha sido el órgano de actuación de la burguesía industrial catalana en su lucha por el

proteccionismo arancelario, pero su actividad e importancia comenzó a decaer cuando esta burguesía

contó con el cauce político de la Liga para defender sus intereses.

En el período 1914-18 el enfrentamiento entre Fomento y la CNT adquirió trágicas proporciones y se

convirtió en uno de los factores decisivos del golpe de Estado de 1923.

Además de Fomento, existen en el ámbito catalán otras organizaciones empresariales. Destacan: la

Asociación Patronal del Baix Llobregat (Sefes), la Pequena y Mediana Empresa Catalana (PIMEC)—

vinculada a nivel estatal a la CEPYME-, la Agrupación Empresarial Independiente de Cataluña, la

Asociación de Cataluña de Autónomos, Pequeños y Medianos Industriales y Comerciantes (Acapic) —

vinculada a la COPYME-, y las Conferaeiones Empresariales de Barcelona y Gerona.

 

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