Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
 Dificultades para presentarlo en las Cortes, tras la promulgación de la Constitución. 
 Tarradellas no está de acuerdo con el estatuto redactado     
 
 Informaciones.    23/12/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

DIFICULTADES PARA PRESENTARLO EN LAS CORTES, TRAS LA PROMULGACIÓN DE LA

CONSTITUCIÓN

TARRADELLAS NO ESTA DE ACUERDO CON EL ESTATUTO REDACTADO

Por Enrique SOPEÑA

BARCELONA, 23.

TARRADELLAS está haciendo toaos los esfuerzos posibles a fin dé no convocar a la asamblea de

parlamentarios y, en consecuencia, retrasar los trámites del Estatutos, confesó anoche a

INFORMAC1ONES uno de los componentes de la "comisión de los veinte" finalizada la reunión

mantenida con el presidente de la Generalidad, don Josep Tarradellas, a instancias de éste.

La reunión se celebró a media tarde y acabó a las nueve menos cuarto de la noche. La «Comisión de los

veinte» —en realidad acudieron 18 parlar mentarlos— fue la encargada de redactar el anteproyecto de

Estatuto; es decir, se´trata de la ponencia, en la cual están representadas todas las fuerzas políticas

catalanas con presencia en el Congreso o en el Senado.

Después de que el proyecto de Estatuto fuera aprobado él pasado sábado (ver INFORMACIONES del día

18), la mesa de la asamblea acudió el jueves al palacio de la Generalidad para hacer entrega al señor

Tarradellas del texto. Este no quiso pronunciarse sobre el mismo, aduciendo que no lo había leído aún.

No obstante, trascendió ya que podrían surgir problemas. El señor Tarradellas manifestó que deseaba

conversar con la «Comisión de los veinte» y expresar ante ella su opinión.

La sesión, como queda indicado, tuvo lugar ayer. Oficialmente, sólo se ha_ hecho pública una nota,

deliberadamente vaga. Se habla en ella de la «voluntad decidida (del presidente) de facilitar la tramitación

del proyecto de Estatuto hasta su aprobación final». Se añade que el presidente exrplicitó «su

pensamiento y sus reflexiones». Pero la nota oculta las divergencias. Se sabe que, al respecto el señor

Tarradellas exigió a todos los presentes la máxima reserva hacia los órganos informativos.

TARRADELLAS, RÉTICENTE

A pesar del mutismo, a esté cronista llegaron tres versiones de por parte de otros tantos parlamentarios,

cada uno de distinta coloración ideológica. Las versiones coinciden en que el señor Tarradellas no

exhibió entusiasmo alguno por el actual proyecto de Estatuto y precisó que el Estatuto resulta polémico y

que no representa a todos los catalanes. Manifestó que no es unitario y que ello no favorece los intereses

de Cataluña. Aconsejó posibles replanteamientos, insinuó claramente que no convocaría el plenario para

el día 29.

El plenario del día 29 es absolutamente necesario, si se pretende que el proyecto de Estatuto sea elevado a

las Cortes al día siguiente de que la Constitución entre formalmente en vigor. La intención de los partidos

catalanes siempre ha sido ésta, desde que empezaron los estudios sobre, el Estatuto; este mismo verano,

en el parador de Sau (Vic). De ese modo —de acuerdo, además, con las previsiones constitucionales, el

Estatuto podría seguir los, plazos reglamentarios a lo largo del invierno y estar listo a principios del

verano o, al máximo, en otoño.

Incluso en el supuesto de que las. Cortes fueran disueltas, las siguientes se encontrarían con el proyecto

sobre la mesa. En cambio, si las Cortes se disuelven y el proyecto no ha entrado aún en ellas, podría

convertirse en un texto para la Historia. Obviamente, correspondería a los nuevos parlamentarios

catalanes elaborarlo de nuevo. En el mejor de los casos, la pérdida de tiempo sería cuantiosa. A las

alegaciones del señor Tarradellas fueron contestando los distintos dipu tados y senadores, miembros de la

«comisión de los veinte». Nuestras versiones coinciden en otro punto: El único diputado que estuvo al

lado del presidente sin reticencias fue el líder de Alianza Popular, don Laureano López Rodó. Incluso los

grupos minoritarios —que perdieron la última votación, sobre el sistema electoral— expresaron en la

reunión que ellos aceptan plenamente los resultados y que hacen suyo el actual Estatuto, con lo cual

quedaba invalidada la tesis presidencial de que se «había roto la unidad de los catalanes». Al parecer,

también Ü.C.D. —aunque con visibles vacilaciones— estuvo conforme con la aceptación del texto. (No

obstante, en el seno de U.C.D. se ha desencadenado una fuerte batalla por este tema. La sección

provincial de Lérida ha indicado va que recomendará no votar afirmativamente en el referéndum del

Estatuto. El diputado por esta provincia señor Sarraga ha discrepado abiertamente del diputado de su

mismo partido por Barcelona señor Moreta. Muchas cartas de protesta, desde Lérida y Tarragona —feudo

de Unión, de Centro Democrático—, han´llegado a la Generalidad protestando por la redacción del

Estatuto sobre las comarcas en cuanto a no ser circunscripción electoral.)

"UN PROYECTO DE TODOS"

Para una de las fuentes consultadas por este corresponsal, la. actitud del "señor Tarradellas no obedece a

que desee torpedear el Estatuto, sino a que trata de forzar un sí rotundo de todos los partidos «para qrae el

proyecto aparezca realmente como el proyecto de todos». «Prefiero pensar que lo hace por este motivo.

De lo contrario, nos encontraríamos ante una situación de grave irresponsabilidad», subrayó, no sin

ironía, el comunicante. «Ahora la palabra —agregó— la tiene el Consejo ejecutivo. Puede ser un Consejo

muy movido. De él ha de salir la decisión final sobre la convocatoria del día 29. Claro que no puede

olvidarse que el Consejo estará presidido por Tarradellas...»

«Se inventa todo tipo de excusas. Dice que no es el mejor momento para presentar en Madrid el proyecto.

Asegura que parece más oportuno continuar con la Generalidad provisional y que habrá que ver si hay

nuevas elecciones generales. En el fondo, a mí no me cabe ninguna duda: Tarradellas sabe que, con el

Estatuto, Su mandato expira y él quiere seguir, al precio que sea.»

«Por otra parte, sabe que ai Gobierno no le interesa ahora enfrentarse con el Estatuto, y él, sobre todo,

siempre quiere estar bien con Suárez», declaró otro parlamentario, mientras detallaba el desarrollo de la

reunión de ayer.

Como dato anecdótico, pero significativo, cabe citar lo siguiente: ios parlamentarios tuvieron que sentarse

por orden alfabético. Así, se impedía que los de un mismo partido estuvieran juntos. El presidente de la

«comisión», y al propio tiempo presidente de la asamblea, señor Andréu Abelló, fue situado, como une

más, en su lugar alfabético correspondiente. «Fue otra demostración de que el señor Tarradellas no

reconoce más autoridad que la suyan, recalcó uno de los informantes. «Parece grotesco, pero nos estamos

jugando el proceso autonómico. Nosotros exhortamos a los ciudadanos a votar "sí" en el referéndum del 6

de diciembre como vía hacia el Estatuto. Ahora, el proceso, por voluntad de Tarradellas, puede verse

truncado», terminó.

 

< Volver