Autor: ;Relaño, Alfredo. 
 Elecciones al Parlamento andaluz. Unanimidad de los dirigentes socialistas por contener la euforia de los primeros resultados. 
 Felipe Gonzalez afirma que los resultados contribuyen a la estabilidad democrática al dar opción mayoritaria a un partido     
 
 El País.    24/05/1982.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

Unanimidad de los dirigentes socialistas por contener la euforia de los primeros resultados

Felipe González afirma que los resultados contribuyen a la estabilidad democrática al dar opción

mayoritaría a un partido

FERNANDO ORGAMBIDES Y ALFREDO RELAÑO, Sevilla

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) obtuvo ayer la mayoría absoluta en el Parlamento andaluz,

según se desprende de los últimos resultados sobre las elecciones autonómicas andaluzas de que se dis-

ponía a primera hora de esta madrugada. De acuerdo con estos datos, el PSOE habría conseguido más del

52% de los votos y obtendría alrededor de 65 escaños de la cámara autonómica regional, lo que supone la

mayoría absoluta.

En una conferencia de prensa esta madrugada, Felipe González se negó a extrapolar los resultados y

agradeció al pueblo andaluz su esfuerzo de participación y la confianza depositada en el PSOE. El

secretario general socialista puso de relieve la importancia de los resultados electorales en Andalucía para

la estabilidad democrática, por cuanto daban la opción mayo-ritaria a un partido. Escuredo, por su parte,

anunció que esperaba tener formado gabinete para antes del mes de agosto, y que en el mismo cabría

algún independiente, pero nunca "un submarino de algún otro partido". Junto a la clara victoria de los

socialistas, el dato más destacado de estas elecciones fue la derrota de UCD, partido en el Gobierno, que

pasa al tercer lugar en estos comicios andaluces, con cerca de un 14% de los sufragios, casi un 18%

menos de los que obtuvo en las últimas elecciones legislativas, en marzo de 1979. En segunda posición

quedó Alianza Popular, lo que le convierte en otro de los grandes triunfadores de esta jornada. En las últi-

mas elecciones generales, AP apenas sobrepasó el 4% de los votos. El Partido Socialista Andaluz (PSA),

que constituyó la sorpresa de las elecciones generales de 1979, quedó relegado a un quinto puesto, con un

porcentaje de votos próximo al 5%, detrás del Partido Comunista, que se situó en cuarto lugar, con cerca

de un 7% de los votos. Alejandro Rojas Marcos, secretario general del PSA, y número dos en la lista de

su partido por Sevilla, muy probablemente no obtendrá escaño en el Parlamento andaluz, de acuerdo con

la proyección de resultados finales de que se disponía a primeras horas de hoy.

Alto grado de participación

Otro dato destacado de la jornada fue el aceptable grado de participación, próximo al 62.5% (incluidos los

votos por correo), teniendo en cuenta que los errores del nuevo censo, la jornada festiva y el fuerte calor

registrado en las provincias del interior constituyeron serios obstáculos para una mayor participación. Los

representantes de los distintos partidos valoraron muy positivamente el grado de afluencia a las urnas re-

gistrados en la jornada de ayer. El hotel Los Lebreros, escogido como sede por los socialistas durante la

noche electoral, se fue llenando según avanzaba la noche. A partir de las once, cuando ya se conocía la

posibilidad de que el PSOE tuviera la mayoría absoluta, la afluencia de periodistas se hizo masiva, y en el

hall del hotel había quien bailaba sevillanas. A las 12.45 horas Felipe González, Rafael Escuredo, Alfonso

Guerra y José Rodríguez de la Borbolla se presentaban en la sala de prensa, seguros de su triunfo,

Alfonso Guerra leyó los resultados del sondeo del PSOE, que daban para su partido 62, diputados, por 20

de AP, 18 de UCD, 5 del PCA y 4 del PSA, partido en el que Rojas Marcos, segundo en la lista por

Sevilla, se quedaría sin escaño. Los líderes socialistas explicaron el fracaso de UCD como un claro

resultado de su incoherericia política para Andalucía, y respecto al resultado del PSA, Rodríguez de la

Borbolla dijo: "Está claro que los andaluces han sabido quién podía realmente representar sus intereses".

Escuredo, por su parte, anunció que esperaba tener formado gabinete para antes del mes de agosto, y que

en el mismo cabría algún independiente, pero nunca "un submarino de algún otro partido". Asimismo

Escuredo anunció que contaría con la colaboración de los otros partidos y de las distintas fuerzas sociales

en la construcción de Andalucía, pero, "no admitiremos imposiciones de nadie", dijo.

AP: oposición constructiva

Durante la noche se advirtió en los hombres del PSOE un deseo por contener la euforia que los primeros

resultados pueden provocar en el partido, lo cual no impidió que en el hotel se brindara con champán y

que los cuadros del partido mostraran ostensiblemente su alegría. Sin embargo, las manifestaciones de

júbilo en la calle fueron más bien escasas en las principales capitales andaluzas. Pequeñas caravanas de

coches recorrieron algunas calles de Sevilla, donde a las 2,30 de la mañana ya prácticamente no había

nadie fuera de sus casas. El secretario general de Alianza Popular, Jorge Verstrynge, declaró esta

madrugada a EL PAÍS que el segundo puesto en estas elecciones no se lo ponían en duda ni las emisoras

de radio y añadió que iban a realizar una oposición constructiva, tendente a arreglar los principíales

problemas de Andalucía, principalmente el paro. Verstrynge añadió que "si UCD no se decide por la

mayoría natural, la responsabilidad va a ser de ellos", y preciso que ya son dos aconte-cimientos, las

elecciones gallegas y andaluzas, las que confirman su tesis.

En la sede de Unión de Centro Democrático los resultados se fueron recibiendo con una creciente

decepción conforme avanzaba el escrutinio. Los líderes centristas insistían, en sus contactos con los

periodistas, en que el alto porcentaje de abstención podría distorsionar la votación. Sobre las 23.00 horas,

la ministra de Cultura, Soledad Becerril, declaraba a este periódico que los resultados afectan

exclusivamente a la comunidad autónoma andaluza y que, en consecuencia, no tenían porqué implicar

cambios sustanciales en la política nacional, a la vez que reafirmaba la necesidad de UCD como partido

de centro, moderado y reformista. De todos modos, el pesimismo era notable entre todos los dirigentes de

UCD, incluida la propia ministra, que a las dos de la madrugada hizo acto de presencia en el centro de

datos de la Junta de Andalucía, donde recibió la novedad por parte del director del centro emisor de

Televisión Española en Sevilla, Ignacio Romero de Solís, que le hizo un resumen, mientras esperaba que

la entrevistasen, de todas las intervenciones de líderes de UCD. El dirigente del Partido Socialista de

Andalucía, Emilio Lechuga, se negó a aceptar esta madrugada que su partido hubiera fracasado en estas

elecciones, y justificó la derrota de su partido diciendo que "ha habido una camapaña electoral que ha

sido polarizada por los dos grandes partidos de la la derecha y la izquierda. Nosotros hemos intendado

luchar contra este factor, pero no hemos podido. Nos lo han impedido el gran despliegue de medios de los

dos grandes partidos y la imposibilidad de contrarrestar la campaña de insultos y difamaciones".

El secretario del comité provincial de Sevilla del PCA, Juan Bosco, dijo a EL PAÍS, hacia las dos de esta

madrugada, que se abstenga de hacer ningún tipo de declaración hasta que no dispusiese de datos oficiales

más fiables.

 

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