Para la ley del Tribunal Constitucional. 
 Nuevo pacto entre la UCD y la minoría catalana  :   
 Ninguna comunidad autónoma podrá interponer recurso contra los actos de los demás. 
 ABC.    24/07/1979.  Página: 1, 5. Páginas: 2. Párrafos: 10. 

PARA LA LEY DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

NUEVO PACTO ENTRE UCD Y LA MINORIA CATALANA

TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

CON EL PACTO, UCD SE ASEGURA LA APROBACIÓN DEL PROYECTO

Ninguna comonidad autónoma podrá interponer recurso contra los actos de los demás

MADRID. (De nuestra Redacción.) El Gobierno va a conseguir sacar adelante hoy la ley Orgánica de!

Tribunal Constitucional con la mayoría absoluta da los votos de la Cámara prevista por la Constitución.

E/ precio pagado ahora por este éxito puede ser, sin embargo, motivo de polémica entre las regiones más

desarrolladas del Estado y aquellas que siempre temen, ante hipotéticos gestos de insolidaridad que

perpetúen su subdesarrollo. Otro precio pagado con la inclusión del término «nacionalidades» en el

texto constitucional ha sido y es todavía caudal de preocupaciones y recelos políticos graves ante el hecho

autonómico.

La ley del Tribunal Constitucional comenzó a estudiarse ayer en sesiones de mañana y tarde, como primer

punto del orden del día del Pleno del Congreso, que probablemente se extenderá a lo largo de toda la

semana. Aunque inicialmente nadie pensaba que pudieran surgir dificultades, a medida que fueron

volándose los primeros artículos quedó claro aue UCD contaba con la mayoría relativa válida para ir

aprobándolos, pero no tenía la absoluta necesaria para la sanción final de una ley orgánica.

PACTO CON LOS CATALANES.—Ante la perspectiva de que el proyecto fuera devuelto a la

Comisión, al filo de las seis d la tarde, UCD tomó la iniciativa de solicitar un receso para intentar algún

tipo de pacto. AI parecer, hubo un primer acercamiento a los socialistas, pero éstos se cerraron en banda,

respondiendo, poco más o menos, que UCD debía resignarse a aceptar la evidencia, de no contar con la

mayoría requerida. En realidad, entre el PSOE y la UCD mediaban claras diferencias en cuanto a la

concepción de lo que debe ser el Tribunal Constitucional, oponiéndose los socialistas a que el propio

Parlamento quede bajo su jurisdicción en el ámbito de la delimitación de competencias y a la figura del

«recurso previo», fundamentalmente ideada para el supuesto de que el barco de la negociación bilateral

del Estatuto vasco hubiera encallado. Al cabo de unos minutos de cierto nerviosismo entre los líderes

centristas, quedó consumado un pacto alternativo con la minoría catalana. Pujol, Roca y compañía se

comprometían a votar a favor del dictamen final, a cambio de que saliera adelante su voto particular sobre

las perdonas jurídicas aue son competentes para presentar un recurso de inconstitucionalidad contra las

decisiones de las Comunidades autónomas. En virtud de tal voto particular, incorporado ya al proyecte,

los órganos legislativos y ejecutivos de las restantes Comunidades autónomas quedan excluidos, de dicha

relación.

«GUERRA ENTRE AUTONOMÍAS».— A Miguel Roca no le faltaron argumentos de peso para

justificar su posición. De acuerdo con sus palabras, se trataba de evitar una «guerra entre las comunidades

autónomas» y de impedir aue una minoría derrotada en un parlamento de una comunidad autónoma

recurra a sus homólogos dominantes en otra comunidad autónoma para impugnar esa decisión.

Oponiéndose a la enmienda intervino el socialista Gregorio Peces Barba, cuyas últimas palabras,

advirtiendo aue los artículos del proyecto «no deberían ser mercancías» tuvieron cierto valor premonitorio

de los términos del debate «ue se avecinaba. El PSOE se quedó solo con el Grupo Andalucista en la

defensa del dictamen, Siendo aprobado el voto particular de la Minoría Catalana por 198 votos contra

110.

Inició el turno de explicación de voto el socialista catalán Eduardo Martín, denunciando solemnemente

que «acaba de romperse la armonía fundamental entre el Estado y las Comunidades Autónomas», y que

se había prestado «un flaco servicio» a la estructuración de las autonomías. Según Martín Toval, la

mercadería denunciada por su compañero Peces Barba había tenido lugar «hace quince minutos».

El comunista Jordi Solé Tura explicó aue su partido había votado a favor de la enmienda porque la

consideraban correcta; pero que tal actitud «no cambia para nada nuestro voto final al proyecto». Peces

Barba volvió al estrado para remachar un tanto agresivamente que «nosotros no cambiamos votos por

votos».

«MAL ESTILO».—El diputado andalucista Aguilar se declaró a continuación «sorprendido por el cambio

de criterio del Gobierno» y denunció que la fórmula aprobada puede originar pactos entre el poder central

y «determinadas Comunidades Autónomas» en contra de otras regiones menos favorecidas. «Por

supuesto, que nadie cuiere guerras —añadió—, pero tampoco queremos ser las víctimas inermes de los

acuerdos entre el Gobierno y las grandes burguesías nacionalistas.»

El episodio parlamentario quedó zanjado con la intervención de Oscar Alzaga, quien eludió el fondo del

asunto, olvidando explicar la razón por la que ÚCD había cambiado de idea, para concentrarse en la

crítica a las agresiones verbales sufridas por su Grupo. «No se puede imputar la condición de mercaderes

a quienes trabajan por los intereses generales», afirmó. «Eso es de mal estilo parlamentario.»

 

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