Autonomías. Pese a la oposición de ERC y PSA, el texto no se modificó. 
 Largo debate para aprobar el Estatuto de Cataluña     
 
 Diario 16.    17/08/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 30. 

Diario 16/14-agosto-79

Autonomías

Pese a la oposición de ERC y PSA, el texto no se modificó

Largo debate para aprobar el Estatuto de Cataluña

MADRID, 14 (D16).-Tras un largo y, a veces, tenso debate, fue aprobado ayer, en la Comisión

Constitucional del Congreso, el dictamen del Estatuto de autonomía para Cataluña, sin que el proyecto

sufriera modificación alguna. La enseñanza y la hacienda catalanas fueron los temas centrales del debate.

Una maratoniana sesión parlamentaria, que se prolongó por espacio de casi siete horas, logró el acuerdo

definitivo entre la Asamblea proponente y ios parlamentarios asignados a la Comisión Constitucional. El

texto no sufrió modificaciones.

Sólo Blas Pinar, en representación del grupo mixto, mantuvo una postura de rechazo total al votar en

contra de todos y cada uno de los artículos, disposiciones adicionales y transitorias de que consta el

Estatuto. Heribert Barrera (ERC) votó en contra del articulo 45 (Hacienda).

La enseñanza, tema ya polémico desde las conversaciones de la Moncloa y la Hacienda, último de los

apartados en conseguirse el acuerdo, ocuparon la mayor parte del trabajo parlamentario, en el que fueron,

entre otros, principales protagonistas en la oposición el andalucista Rojas Marcos y el catalanista Heribert

Barrera.

Suárez, en la Moncloa

El presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, esperó a los parlamentarios catalanes en el palacio de la

Moncloa «para celebrar con champán -dijo un centrista a D16 el acuerdo definitivo sobre el Estatuto de

Sau», en el que en todo momento estuvo presente el acuerdo Gobierno-UCD-«troika».

Según pudo saber D16, el presidente del Gobierno no asistió a la reunión de la Comisión Constitucional

«para que no fuera interpretado mal su gesto, después de la actitud mantenida con respecto a la

aprobación del Estatuto de Guernica».

Otros ausentes, éstos delegados por sus respectivos partidos en la Comisión Constitucionai del Congreso,

fueron Felipe González, sustituido por Marín; Santiago Carrillo, por Ramón Tamames, y Fraga Iribarne,

por José María de Areilza. Garantizada la solidaridad

El artículo 45, referido al tema de la Hacienda de Cataluña, fue ampliamente debatido, a través de los

votos particulares presentados por el catalán Heribert Barrera (ERC) -quería fijar un porcentaje fiscal

como el primitivo texto de Sau— y Rojas Marcos (PSA), que solicitaba la supresión del término

«esfuerzo fiscal».

Trías Fargas (CDC), Ernest Lluch (PSC-PSOE), Alfonso Guerra (PSOE), Ramón Tamames (PCE), Roca

Junyent (CDC), Solé Tura (PSUC) y Fernández

Ordóñez (UCD) tomaron sucesivamente la palabra para garantizar que la nueva redacción «era más rea-

lista y progresiva» que la primitiva de Sau.

«Esta fórmula -dijo Fernández Ordóñez— asegura los principios de generalidad, aplicación a otros futu-

ros Estatutos, solidaridad, unidad fiscal, homogeneidad de aplicación, dinamismo hacia la autonomía

financiera, flexibilidad y segundad jurídica.»

El socialista Liuch destacó, entre otros aspectos, lo positivo que resulta fijar un margen de seis años para

establecer porcentaje, ya que «ahora —dijo— ni tenemos elementos de juicio, ni condiciones objetivas

para fijar una cifra como pretende el señor Barrera».

La intervención de Alfonso Guerra, que cafificó de «regresivo en este tema al Estauto de Sau», motivó la

contestación de Roca Junyent y Solé Tura —«no sé, dijo Guerra, qué avispa les ha picado»— en defensa

del primitivo Estatuto, que, dijeron, «ha sido quien hizo posible el acuerdo que ahora vamos a ratificar».

Debate al rojo

En la sesión de la mañana se produjo el debate más agrio de los vividos por la Comisión Constitucional.

Heribert Barrera (ERC) aprovechó su voto particular al artículo 15 del Estatuto (enseñanza) para

recriminar a los negociadores catalanes el vender «gato por liebre» como en «los tiempos franquistas».

El secretario general de Esquerra Republicana, que dijo «estar obligado a estas puntualizaciones por mi

partido y por respeto a mis electores», pidió explicaciones a los recortes que en materia de enseñanza se

dieron al Estatuto de Sau.

«Como profesor —puntualizó- sé lo que quiere decir dedicación "exclusiva" o "plena". Pero esta última

palabra, en textos legales, no sé lo que quiere decir, puesto que es .la primera vez que se utiliza. Más bien

creo que se trata de una manipulación semántica y un disfraz para encubrir dobles atribuciones al Estado

y al Generalitat.»

El ponente catalán, que hizo una larga exposición en defensa del Estatuto de Sau -«siempre ajustado, dijo,

a los límites de la Constitución»-, denunció los recortes en materia de educación, orden público y justicia,

al tiempo que hizo especial mención a la permanencia de las Diputaciones.

«Las noches blancas de la Moncloa -ironizó- han transformado a Cataluña en un país bilingüe, al que se

arrastara al enfrentamiento continuo entre dos comunidades. Es como asistir al juego de "marmitas de

barro "contra "marmitas de hierro", donde la lengua de Cataluña es la que siempre saldrá perdiendo.»

Heribert Barrera, que jugó con adjetivos y afirmaciones que obligaron a la contestación rotunda de todas

las fuerzas parlamen-tearias, llegó a asegurar que las «reivindicaciones de Cataluña son ignoradas porque

nosotros no ponemos bombas» y acabó sentenciando que «la política de mezquindad y regateo es la peor

de las políticas».

Marmitas sin guisos

El centrista Osear Alzaga, a quien se atribuye buena parte de la nueva redacción deí artículo 15, aseguró

no tener conciencia de «haber recortado o limitado el texto de Sau».

«Hemos dicho siempre que el límite era el texto constitucional. Se podrá hablar de competencia "plena"

en el sentido de amplitud que tiene su significado, sabiéndose que la intención ha sido dotar a Cataluña de

unas competencias mayores que las del Estatuto del 32.»

Alzaga, que calificó de «brillante» la intervención de Barrera «aunque sólo servía para justificar

políticamente su postura», rebatió la dialéctica utilizada por el secretario general de Esquerra Republicana

«al decir que hubo marmitas de barro y de hierro».

«Puedo asegurar -puntualizó— que las marmitas sólo se utilizan para hacer guisos, y aquí y ahora nadie

ha procurado sacar guisos de un puchero de coyuntura.» El ponente centrista rechazó, igualmente, que ías

bombas hubieran servido para dar mayor o menor competencia a las comunidades, «entre otras razones

porque sus ciudadanos tienen el derecho de creer en la integridad de sus legisladores».

En esta línea se sucedieron las intervenciones de los catalanes Roca Junyent (CDC), Verde i Aldea (PSC-

PSOE), Solé Tura (PCE-PSUC), Arnau (UCD) y Antonio Senillosa (CD). Por la Comisión Constitucional

tomaron, también, la palabra Blas Pinar (grupo mixto) y Juien Quimón (UCD).

El convergente Roca Junyent aseguró que la aprobación del Estatuto de Sau «enterraría definitivamente la

política del gato por liebre y el franquismo». El socialista Aldea como el comunista Solé Tura,

defendieron que «el Estatuto de Sau había sido aprobado sin recortes, ajustándose, siempre, al techo

constitucional».

El centrista catalán Arnau argumentó que la sustitución de la palabra «exclusiva» por «plena» sólo era

fruto de una cuestión comparativa donde quedaba asegurada la «dedicación, vocación y capacidad» de la

Generalitat «sobre sus competencias». Senillosa (CD) recordó que el Estatuto- del 32 hablaba de «región»

en su preámbulo frente a lo que «ahora, sin recortes, nos da la Monarquía parlamentaria».

Heribert Barrera, en turno de aclaración, sostuvo que «nadie ha explicado el significado del término

"plena" ni la interpretación, que espero tan amplia como Aldea, que las instituciones de la Generalitat

puedan darle». Barrera, que dijo mantener su idea de vender «gato por liebre», rechazó que el Estatuto de

Sau fuera más amplio que el del 32 y retiró las alusiones hechas a las bombas, «que de ninguna manera

han querido hacer responsable al pueblo vasco o a los vascos».

Satisfechos del resultado: Sólo Blas se opuso

El líder de Fuerza Nueva, Blas Pinar, fue el único miembro de la Comisión Constitucional que se opuso al

proyecto de Estatuto de Autonomía de Cataluña. Hacia las once y media de la noche finalizó el trabajo de

la Comisión. Minutos antes se realizó la votación del proyecto que arrojó los siguientes resultados: 54

votos favorables; uno en contra y dos abstenciones.

De los miembros de la Comisión Constitucional, 34 votaron a favor, uno en contra —Blas Pinar— y otro

-Alejandro Rojas Marcos, del Grupo Andalucista- se abstuvo.

De la delegación de la Asamblea de parlamentarios catalanes, 20 votaron a favor y uno —Heribert

Barrera, de Esquerra Democrática de Catalunya— se abstuvo. No hubo votos negativos.

Acabada la sesión una representación de la Comisión Constitucional y de la Asamblea de parlamentarios

se trasladaron al Palacio de la Moncloa para dar cuenta al presidente del Gobierno del resultado último de

su trabajo. Suárez invitó a los asistentes a una cena fría, prolongándose el encuentro hasta primeras horas

de la madrugada.

 

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