Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
 Estrategia socialista de cara al parlamento catalán. 
 Pactar con los comunistas     
 
 Informaciones.    17/12/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ESTRATEGIA SOCIALISTA DE CARA AL PARLAMENTO CATALÁN

Pactar con los comunistas

CATALUÑA

por nuestro corresponsal Enrique SOPENA

LAS tormentas que se abatieron recientemente sobre el Partido de los Socialistas de Cataluña (P.S.C.-

P.S.O.E.) parecen haberse superado —al menos momentáneamente—, a juzgar por el desarrollo de su

Conferencia Nacional de Delegados, reunida este fin de semana, con asistencia de unos 300

representantes y con la misón de aprobar la estrategia socialista para la Generalidad, así como el

programa de gobierno.

La conferencia, abierta en su totalidad a los medios informativos, arrojó un balance de notable coherencia

interna. Atrás quedaron las fuertes tensiones, quizá a la espera de que se celebre, el congreso del partido,

previsto para una semana después de los comicios autonómicos, a celebrar, más o menos, a mediados de

marzo y que serán convocados, según anuncien Taradellas el sábado dentro de quince días o tres semanas

El pronóstico efectuado por INFORMACIONES —de acuerdo con la crónica del día 12— se ha

confirmado plenamente: Reventós vuelve a controlar holgadamente la organización, más interesada ahora

en afrontar con solidez el reto de las urnas que en seguir exhibiendo desavenencias internas.

La conferencia tenía, inicialmente, previsto —como queda apuntado— abordar, tanto la estrategia, como

el programa. Sin embargo, este segundo capítulo quedó pospuesto para mediados del mes de enero por

falta material de tiempo. Pero el asunto más esclarécedor y más polémico —la estrategia o, dicho de otro

modo, la política de alianzas— pudo ser sustentado sin mayores problemas. La propuesta de la dirección

—con mati-zaciones de algunas enmiendas— obtuvo abrumadora mayoría, con sólo cuatro votos en

contra y ocho abstenciones.

El punto en donde se centraron los debates más objetivos fue él apartado 44, cuya redacción de principio

permitía interpretaciones de relativa ambigüedad. Comp se recordará el juego de posibilidades que se

desprendía del texto, a la hora de las alianzas, supuesta una victoria del P.S.C.-P.S.9.E., era el siguiente:

1), Gobierno socialista en solitario. 2). Gobierno denominado de "progreso", con C.D.C. y Esquerra

Republicana, por la derecha, y el P.S.U.C., por la izquierda. 3), Gobierno sólo con el P.S.U.C. y otras

fuerzas menores como E.R.C. En ningún caso, un Gobierno de unidad —como el actual; o sea, con

centristas-U.C.D.—, ni un Gobierno de centro-izquierda, con exclusión de los comunistas.

Casi todas las intervenciones que se sucedieron ayer tarde, vinieron a coincidir en un extremo,

argumentado de varias formas y con mejor o peor fortuna: total inoportunidad de una hipotética

marginación de los comunistas. Ello que coincidía, en esencia, con el documento preparado por la

dirección del partido, mereció reiteradas aportaciones, que deseaban una más exacta definición.

Tras un brillante parlamento del abogado laboralista Francesc Casares, en nombre de una de las

agrupaciones del partido, fue incorporada parte de su enmienda que, en síntesis, permite asegurar que los

socialistas, ante el próximo Gobierno de la Generalidad, concederán prioridad en sus pactos a los

comunistas. Entre otras cosas, el importante apartado 44 dice lo siguiente: "Asimismo el compromiso de

ofrecer ai pueblo de Catalana una opción de Gobierno socialista, autónoma y diferenciada, progresista y

capaz (...) Los socialistas permanecemos abiertos a la colaboración dé otras fuerzas políticas progresistas

y propiciaremos acuerdos a nivel parlamentario o de Gobierno, siempre que ello no suponga hipoteca ni

condicionamiento esencial (...) Los elementos de análisis que sirven de, base a nuestra opción estratégica

permiten valorar que un supuesto Gobierno de concentración o de ´unidad catalana´, o un Gobierno de los

socialistas con la colaboración de la derecha o del centro, centralista o nacionalista excluyente de la

participación de otrase fuerzas de izquierda, serían contradictorios con la consecución de nuestros

objetivos (...) En todo caso, los socialistas damos preferencia en nuestro proyecto político para un

Gobierno estable de Cataluña a la colaboración de las fuerzas políticas más afines, por sus planteamientos

de clase y democráticos."

Cabe resaltar, por tanto, y de acuerdo con las últimas palabras transcritas, que los socialistas catalanes han

dejado de lado sus tendencias más socialdemócratas y se inclinan por fórmulas que no entrañen renunciar

a puntos, de acuerdo con el P.S.U.C. "Esperamos, no obstante —aseguró una fuente muy cualificada del

P.S.C.-Partido Socialista Obrero Español, al terminar la conferencia—, que el P.S.U.C., con sus

exigencias, algunas creemos oue desmesuradas no haga ínviable nuestra evidente voluntad de colaborar

con ellos."

 

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